sábado, 31 de octubre de 2009

Alimentación después de los 40


En las personas mayores, el estado de salud tiene mucha mayor relación con la actividad física y el estado nutricional tiene mucha más interacción con los cambios orgánicos.

Generalmente, las personas mayores tienden al sedentarismo y la merma de movimiento. Este cambio afecta la potencia de los músculos, la funcionalidad, el mantenimiento óseo y el tejido muscular.

Los cambios fisiológicos: traen consigo la sensación de sed constante, el riesgo de deshidratación, mayor en quienes transpiran mucho, sufren diarreas, quemaduras o utilizan diuréticos. Se modifica el tubo gastrointestinal, se deterioran las piezas dentales y se dificulta morder. Disminuye la fluidez de las secreciones. Se dificulta la deglución y se disminuyen sentidos como el olfato. Disminuye la absorción de la mucosa y se modifica el medio ácido del estomago Aparición de enfermedades digestivas.

Los cambios Psicológicos:
La alimentación de los ancianos es muy difícil de modificar, salvo por fuerte eventos perturbadores como:
Hospitalización prolongada.
Alejamiento de la familia.
Enfermedad o muerte del cónyuge
Incapacidad física, fármacos que afectan el metabolismo o excreción.
El alcohol y el tabaco, usual en personas mayores.

Muchas de las enfermedades crónicas, que se convierten en causa de fallecimiento, se originan en fallas nutricionales severas. La Malnutrición por ejemplo, es causada por la restricción del hombre mayor a consumir calorías, por causa fisiológica, patológica, psicológica o sociológica y produce una merma fundamental de nutrientes en el sistema.

La obesidad El sobre almacenamiento de grasas produce obesidad y se mide cuando el peso es un 20% mayor al deseado. Otros factores relacionados con la mala nutrición, son la aparición de diarrea y estreñimiento, que como en cualquier edad, son peligrosas si se prolongan por mucho tiempo, pueden causar falta de nutrientes fundamentales, como vitaminas, minerales y deshidratación.

El estreñimiento se da por: malos hábitos alimenticios dietas muy trituradas ingesta de líquidos indebidos mucho consumo de laxantes.

La hipertensión Afecta al 33% de los mayores de 60 años. Muchas veces coincide con enfermedades como la diabetes, obesidad, aterosclerosis, enfermedades degenerativas que pueden contribuir a la aparición de hipertensión. La Diabetes Tiene características especiales en los mayores de 60 años.

La artereoesclerosis Afecta gravemente a los ancianos, agranda el tamaño del corazón, modifica la morfología del árbol coronario y al aparato valvular.

La Anemia Aunque es común en los ancianos, la presencia de la anemia de la senescencia, no está necesariamente relacionada exclusivamente con el envejecimiento.

Osteoporosis Este trastorno es muy frecuente en la edad avanzada, y suele afectar mayoritariamente a mujeres posmenopáusicas.

En los ancianos se produce:
disminución en las necesidades energéticas
Disminución de la masa muscular corporal.
Menor metabolismo basal.
Disminución de la actividad física.

Es difícil recomendar una dieta o un tratamiento en general. Las recomendaciones parten de factores individuales y particulares como el sexo, el peso, la talla, la actividad que se realice, el estado actual, así como sus anteriores hábitos alimenticios.

Los tratamientos:
deben apuntar a equilibrar el peso corporal ideal,
incluyendo actividad física.
Cantidad de energía y nutrientes.

La cantidad de proteínas debe estar en armonía con la función renal y mantener La leche cubre los requisitos de minerales y vitaminas 2 o 3 veces por día para asegurar el calcio y en mejor medida si se consume en yogures que mejoran la digestión.
Verduras y hortalizas las partes verdes en ensalada y cocidas.
Frutas dos al día. Una cítrica.
fundamentalmente, las recomendaciones deben centrarse en la conciencia de la necesidad de mantener un hábito alimenticio sano y responsable.

La dieta debe:
tener de todo, salvo prescripción medica
ser variada, y rica muy nutritiva en relación inversa a la ingesta calórico
sencillas y de fácil preparación
separarse en 4 o 5 comidas al día
tener proteínas de diferentes orígenes
tener proteínas de origen vegetal
complementadas con mezclas de verduras y cereales o legumbres y verduras y cereales para completar los aminoácidos fundamentales.
Tener proteínas de origen animal de leche descremada, quesos, pollo sin piel, pescados y huevos. Tener hidratos de carbono complejos tener ácidos grasos mono y poliinsaturados, aceites y pescados azules.
Incluir líquidos en la ingesta de alimentos cocidos
no tener muchos fritos tener frutas y verduras frescas
no incluir mucha sal
contener 2 litros de agua por día
no abusar de bebidas alcohólicas ni te, café, etc.
Comprender ejercicios físicos para producir Vitamina D.

viernes, 30 de octubre de 2009

La preeminencia del amor


Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles,
si no tengo amor,
soy como una campana que resuena o como platillo que retiñe.

Aunque tuviese el don de la profecía y
conociera todos los misterios y toda la ciencia,
aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas,
si no tengo amor, no soy nada.

Aunque repartiera todos mis bienes
para alimentar a los pobres y entregar
mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor,
no me sirve de nada.

El amor es paciente, es servicial, el amor
no es envidioso, no hace alarde, no se envanece,
no procede con bajeza, no busca su propio interés,
no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido,
no se alegra de la injusticia, si no que se regocija
con la verdad.

El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera,
todo lo soporta.
Corintios 1-13

jueves, 29 de octubre de 2009

Enfermedades de la piel


La relación entre la mente y la piel es muy estrecha, tanto que los pacientes con enfermedades dermatológicas tienen un 20% más de alteraciones psiquiátricas que el resto de la población. Sufren depresiones, ansiedad, inseguridades, aislamiento social. La mayoría tiene episodios depresivos y valora su calidad de vida de forma negativa, según varios estudios.

El acné, la psoriasis, la dermatitis atópica, la alopecia, el vitíligo o los angiomas son algunas de las patologías dérmicas que más afectan psicológicamente a la población, precisamente porque, se presentan en las zonas visibles del cuerpo la cara y las manos.
En el caso de la psoriasis, los pacientes muestran miedo ante la posibilidad de padecerla. Esto se debe, a que se trata de una afección crónica.
A menudo, los pacientes con psoriasis pasan por varias fases: rebeldía, negación y aceptación. Es importante que sepamos entender sus reacciones y sus estados de ánimo para facilitarles un mecanismo de adaptación y mejorar así los resultados de su tratamiento.

La afectación psicológica depende de la edad en que surge la enfermedad y de la propia personalidad del paciente. Si aparecen en la pubertad, pueden causar personalidades solitarias e introspectivas; o agresivas y antisociales. Si aparecen en la edad adulta, podría asociarse con ansiedad, inseguridad, depresión o insomnio.

Las alteraciones que se presentan en la cara son las que más problemas psicológicos tienen debido a su exposición. Varios estudios señalan, que las patologías dérmicas afectan a la calidad de vida de los pacientes, concretamente en actividades de la vida cotidiana como los quehaceres del hogar, el cuidado personal, la interacción social, las actividades de recreo, movilidad, sueño, descanso y trabajo.

La sintomatología depresiva que subyace en estas personas deriva en reacciones emocionales alteradas, falta de energía, aislamiento social y alteraciones en las relaciones sexuales. Concretamente, los pacientes con psoriasis y rosácea tienden a presentar ansiedad.

Cuando la enfermedad de la piel no es la causa.
Pero la mente, además de recibir mensajes de la piel, también los envía. En ocasiones, las alteraciones dermatológicas no son la causa sino la consecuencia de enfermedades mentales.
Lo que puede parecer una dermatitis resulta finalmente la consecuencia del rascado intenso y continuo que el individuo, inconscientemente, realiza sobre una zona del cuerpo debido a una situación de nervios. Es lo que se conoce como patomimia,( son lesiones autoprovocadas) un tipo de dermatitis en la que el trastorno mental es el único origen de la alteración cutánea. Detrás puede haber alucinaciones creen tener bichos, esquizofrenias.

Otra de las patologías que derivan de un trastorno psiquiátrico y se manifiestan en la piel es la tricotilomanía, una alopecia traumática en la que el propio individuo tira de sus cabellos con el fin de arrancarlos. Habitualmente, el paciente acude, en primer lugar, al dermatólogo y éste puede encontrarse en un dilema diagnóstico cuando el enfermo no es consciente de su papel en la pérdida del cabello.
En muchos de los pacientes psiquiátricos, la necesidad de atención psíquica se presenta a través de la piel, un órgano que somatiza con mucha facilidad.

Es decir, el resultado de la terapia de, al menos, un tercio de los pacientes que acude al dermatólogo depende en gran medida del tratamiento de los factores emocionales. Cuando el dermatólogo observa sintomatología depresiva o cualquier otro sintoma de afectación emocional, resulta conveniente que remita al paciente a un especialista en Psicología o Psiquiatría.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Las diferencias entre el hombre y la mujer


Nadie pone en duda las diferencias fisiológicas, fuerza, altura, entre los hombres y las mujeres.

No cabe la menor duda de que existen diferencias emocionales y de conducta entre hombres y mujeres que tienen un origen cultural, donde el hombre ve el desarrollo de la sociedad con una óptica masculina, y por su carácter de personalidad predominante en la historia esta óptica ha sido impuesta como única. De aquí que el machismo no sea simplemente un intento de los hombres por establecer el dominio en el hogar, sino que es toda una cultura por la que ha transitado la humanidad.

Ser diferentes psicológicamente no establece ninguna desigualdad. En algunos de los aspectos, la mujer se encuentra naturalmente dotada, en otros es el hombre quien tiene una ligera ventaja, pero estos pequeños aspectos no suponen ninguna brecha que impida la ejecución de cualquier tarea o cumplir un rol que tradicionalmente esté asociado al sexo contrario.

Entre ambos sexos, existen las llamadas diferencias modales, diferencias de origen genético.

La mente masculina, discrimina, analiza, separa, perfecciona.

¿Que es lo masculino? Lo masculino equivale a objetivo, analítico, activo, inclinado al pensamiento racional, independiente, autosuficiente, controlado emocionalmente y seguro de si mismo.

La mente femenina, capta relaciones, posee una percepción intuitiva de los sentimientos, tiene tendencia a unir más que a separar.

¿Que es lo femenino?
Lo femenino corresponde a subjetivo, intuitivo, pasivo, ternura, sensibilidad, e impresionable, dócil, receptivo, empatito y emocional.
Las ya precoces diferencias en capacidad, motora, sensorial y autónoma, correlacionan con las disposiciones posteriores de personalidad y son coherentes con ellas.

La mujer puede realizar más tareas intelectuales simultáneamente, Ej: leer el diario y hablar por teléfono, el hombre no puede hacer dos cosas a la vez.
El cerebro masculino está más capacitado para la concentración, menos tareas simultáneas, Ej: al leer el diario, disminuye la agudeza auditiva.

El cerebro femenino puede identificar emociones ajenas con más precisión.
Mejor capacidad espacial y de orientación en el hombre.
Mejor capacidad de la mujer para el lenguaje Mayor densidad neuronal del hemisferio izquierdo: Uso de ambos hemisferios.
Mejor memoria en la mujer
Mujer: Resolución de problemas centrada en el proceso
Hombre: Resolución de problemas centrada en la meta.

Mas que estas diferencias de origen genético, interfieren las ocasionadas por experiencias adquiridas, siendo estas las que nos llevan a actuar de un modo determinado a un estimulo exterior.

Resulta evidente que desde la más tierna infancia, se trata con dulzura a las chicas y en cambio de modo más brusco a los chicos.

Todos los factores externos, que por medio de alguno de los sentidos nos llega, forman parte de los estímulos que vamos teniendo, formando así una facilidad de excitación de una pauta innata de respuesta.

martes, 27 de octubre de 2009

Adelgazar con Psicologia


Es hacerlo con la cabeza trabajando tanto a nivel nutricional como psicológico todos los factores que han influido en nuestro caso. Hay saber que aspectos son clave para tener el mejor resultado para perder peso de una vez.

Factores psicológicos que influyen en el peso. Para poder adelgazar de forma sana, estable y paulatinamente, es necesario no solamente seguir una dieta adecuada marcada por un especialista, sino también tener en cuenta los factores psicológicos que influyen en que una persona pueda tener sobrepeso.

Cuando hablamos de adelgazar con psicología, ser consciente de los factores que llevan a la persona a perder el control sobre su dieta.

La ansiedad: es uno de los factores principales, no solo se come por hambre, sino que muchas veces se come por ansiedad. La comida por ansiedad suele ser rápida, sin pausas, sin poder demorar la ingesta y generalmente recurriendo a alimentos especialmente calóricos. Si no se aprende a controlar y manejar la ansiedad, difícilmente se podrá lograr bajar de peso estable, ya que se pueda estar a dieta algún tiempo, en cuanto aparecen crisis de ansiedad se recupera nuevamente.

Baja autoestima: el valorarse a uno mismo, independientemente del peso, es muy importante para tener una mayor fuerza de voluntad y poder alcanzar los objetivos que nos hayamos planteado.

Problemas de expresión emocional: unido al factor de la ansiedad, a veces la comida se utiliza para no enfrentarnos a los problemas de la vida cotidiana que nos pueden bloquear en un momento determinado. Por ese motivo digamos que cuando no sabemos afrontar un problema o una emoción negativa, la comida se puede utilizar erróneamente como modo de canalizar dichas emociones. Así cada vez que sentimos frustración, impotencia, tristeza, rabia o apatía, puede ser un recurso utilizado que sólo nos lleva a hacernos más daño a nosotros mismos.

Pérdida de control sobre uno mismo: el poder tener el control sobre uno mismo es algo muy importante para todo en general, para la alimentación obviamente también, porque es lo que nos permite organizar nuestro tiempo de forma correcta, poder llegar a todas las cosas que nos proponemos realizar a lo largo del día, y aceptar los límites de aquello que no podemos hacer o que vamos a tardar en lograr. Nos da un toque de realismo y por lo tanto de organización vital. Cuando se pierde, suele ocurrir que no solo la comida, sino que todo puede ser caótico. Se plantean objetivos demasiado exigentes y al no lograrlos rápidamente lleva a un sentimiento de frustración y decepción.

Adelgazar con psicología hace tener en cuenta o potenciar otros aspectos:
El ejercicio físico no es sólo para quemar calorías sino para poder hacer frente a la ansiedad. Se puede combinar con técnicas de relajación que nos permitan canalizar de forma correcta ese estado y no llevándonos hacia la heladera.

Pensar en nosotros mismos, cuidarnos. Nuestro cuerpo, es el único que tenemos, nos permite hacer muchas cosas y no siempre lo valoramos, por ese motivo el cuidarlo será importante para poder lograr nuestro objetivo.

Expresar las emociones aunque estas sean negativas. Hay que aprender a sacar todo lo que llevamos dentro antes de que nos enferme a nosotros. Para ello no hay que sentir vergüenza de poder expresar a otra persona aquello que sentimos, es normal sentir miedo, frustración y tristeza, son emociones humanas, y el comunicarlas y expresarlas de algún modo las hace libres y dejan de atormentarnos.

La mejor forma de sacarlas siempre es hablándolas con otra persona pero si no fuese posible, el escribirlas, o grabando con nuestra voz ayuda también mucho y es un modo correcto de sacarlas fuera de nosotros y que no nos sigan haciendo daño.

Seguir un orden tanto en las comidas, como en la vida en general. Igual que tenemos un horario de trabajo o de clases, podemos establecer una pequeña organización para otras cosas que también hay que hacer a lo largo del día.

Es importante que este orden sea flexible y que se pueda adaptar a las circunstancias externas, pero si no se tiene, nos sobre pasa el tiempo y vamos acumulando las tareas. Buscar soluciones a los problemas.

No siempre la solución es exactamente la que queremos, pero siempre hay salida. Lamentarse ante un problema no sirve de nada y sólo nos provoca más ansiedad. Aceptar nuestros límites y poner siempre objetivos realistas. Si quiero perder 10 kilos el planteármelo en un mes no es realista y sólo perjudicaría la salud. El tener un peso adecuado no tiene que ser un propósito sólo del verano, sino que tiene que ser algo estable a lo largo de todo el año, el cuerpo sufre mucho por los cambios de peso.

La pérdida de peso tiene que ir un poco más allá de un “ Se viene el verano y quiero estar en forma” y convertirlo en algo de salud que no solo puede reducirse a una dieta, sino que hay que valorar muchos otros factores que pueden estar influyendo en nuestra alimentación. Así, adelgazar con psicología es primordial para conseguir nuestro objetivo.

lunes, 26 de octubre de 2009

Paranoia


Con frecuencia se utiliza de manera informal el término paranoia con varias acepciones diferentes y no siempre coincidentes.
Cuando se dice estoy paranoico se puede estar queriendo expresar cosas distintas: estoy enojado, furiosos o simplemente un miedo ante un examen.
De la misma manera cuando se acusa a otro, en un tono irónico, irritado: sos un paranoico se puede estar queriendo decir cosas distintas sobre esa persona. Desde llamarle desconfiado hasta obsesivo, podemos querer decir que es avaro, egoísta, precavido o simplemente que tiene mal carácter y nos cae mal.

El sentido, que muchas veces damos a la palabra paranoia va a depender de nuestra particular interpretación del término y de la situación en la que nos encontremos en ese momento, inclusive de nuestro estado de ánimo. Sin embargo la paranoia tiene un significado muy concreto en Psiquiatría, que no siempre coincide con el nuestro.

Vamos a intentar acercarnos un poco a este concepto médico de paranoia y a diferenciar el manejo informal o popular que hacemos del término, y que podemos seguir haciendo, de lo que es una verdadera enfermedad mental que, sin ser de las mas frecuentes, tiene una incidencia poblacional significativa.

En la Clasificación de enfermedades, en su apartado psiquiátrico, se sitúa la Paranoia entre los llamados trastornos de ideas delirantes. Son trastornos psicóticos, enfermedades parecidas a la Esquizofrenia pero diferentes de ella, en las que se produce un quiebre de la realidad y el enfermo crea una nueva dentro de su mente.

La Paranoia y los demás Trastornos de ideas delirantes, como su propio nombre indica, se caracterizan principalmente por la presencia de delirio o ideas delirantes, que pueden definirse como falsas creencias de diferentes temáticas o contenidos, existen delirios de perjuicio, de grandeza, de enfermedad, de seducción, de ruina, y de muchos mas temas, que se basan en una incorrecta valoración de la realidad exterior.

Es característico que las creencias delirantes se mantengan firmes y no sea posible rebatirlas con una argumentación lógica, por ejemplo el caso de un delirio de filiación, en el que la persona delirante esta convencida de ser hija/o de un famoso actor por ejemplo, a pesar de toda evidencia. Estas ideas, evidentemente, no son compartidas por el medio sociocultural de la persona que las presenta, ni se explican. Algunas veces se trata de una idea única y otras de complejísimos entramados delirantes.

En el caso concreto de la Paranoia la temática del delirio es el perjuicio. Suele ser un delirio bien estructurado en el sentido de que el sujeto que lo padece se siente victima de las acciones de una persona o de varias personas o de una institución, cree que actúan en su contra con ánimo de perjudicarlo, con un entramado argumental comprensible, pero no real, con el que intenta justificar su delirio. Es el caso, por ejemplo, de un trabajador que a raíz de un comentario inocente entre dos compañeros de la fabrica, que interpreta de forma errónea, empieza progresivamente a desconfiar, a sentirse perseguido por la empresa las 24 horas al día, culpándolo, según cree, de algo que no ha hecho.

El paciente paranoico siente que hay cámaras y micrófonos para vigilarlo, aunque no los ve y puede incluir en su delirio a vecinos e incluso desconfiar de sus propios familiares, en una enorme confabulación que a todas luces es erróneo y patológico,
pero altera toda su forma de vida previa, pudiendo llegar a presentar claras alteraciones de conducta y agresividad.
El paciente esta seguro de sus creencias y no se puede convencer de su error mediante el razonamiento lógico. Esa es la base de todo trastorno delirante.

La desconfianza, mas o menos exagerada, es un cierto rasgo paranoide, es una característica de personalidad y tiene una graduación entre lo normal y lo patológico. La desconfianza en si misma solo refleja una actitud y no es una enfermedad. En realidad todos tenemos ciertos rasgos paranoides que nos pueden proteger frente al medio en situaciones de riesgo, sin mermar nuestra cordura.

Ante la sospecha de un delirio, como los descritos previamente, un paciente debe ser evaluado siempre por un médico, preferiblemente un especialista en psiquiatría. El diagnostico se iniciará con la historia clínica en la que se identificarán los antecedentes de cuadros similares y los rasgos paranoides de personalidad, así como la sintomatología delirante que se presente en ese momento.

Lo característico es que la presenten durante al menos un mes y que el contenido sea, generalmente de perjuicio, daño y persecución, que son las manifestaciones clínicas mas frecuentemente observadas. El paciente afectado de Paranoia mantiene un juicio correcto sobre todos aquellos aspectos que no afecten al contenido delirante, no presenta alucinaciones y puede funcionar bien en tanto no se aborde el tema de sus ideas delirantes.

El psiquiatra confirmará el diagnostico, iniciará el tratamiento y seguirá la evolución del cuadro, pero debemos saber que el paciente con paranoia no suele tener conciencia de estar enfermo y por tanto, en general, no acude espontáneamente al médico y es la familia quien tiene que hacer el esfuerzo de llevarlo. En ocasiones puede ser necesario un ingreso en un hospital psiquiátrico dependiendo de la intensidad de los síntomas delirantes, de los riesgos de conductas agresivas para el o para otros, o de la resistencia al tratamiento.

La prevención de la paranoia debería empezar en la infancia. Los humanos somos por naturaleza seres sociales, aunque este rasgo en otras ocasiones está oculto detrás de la inseguridad. Debemos aprender a confiar en el otro demostrando nosotros que somos honestos, coherentes y responsables y educar en estos valores a nuestros hijos.

Las relaciones se hacen mas profundas y sinceras a medida que les dedicamos más tiempo y nos arriesgamos a ser como somos, compartiendo con los demás sinceramente lo que pensamos y sentimos, animándolos a hacer lo mismo. El humor y la risa influyen directamente en nuestro estado de ánimo y en nuestra autoestima. Es importante cultivar el buen humor y aprender a reírse de uno mismo para mantener una visión objetiva del mundo y prevenir conductas paranoides.

sábado, 24 de octubre de 2009

Meditación: Salud psicológica


La meditación es muy utilizada por muchas personas a lo largo y ancho del planeta como forma para poder recuperar la paz interior, mantener la tranquilidad en los momentos más difíciles, y ayudar a la hora de superar problemas como el estrés o la ansiedad.

La meditación es algo difícil de enseñar, ya que cada persona puede hacerlo a su manera. Puede significar dejar que aparezcan los pensamientos y observarlos, sin intervenir, sin intentar reflexionar sobre ellos, como quien mira a través de la ventanilla de un micro; o puede consistir en rezar o también en dejar fluir la mente tratando de no pensar en nada.
Hay un lugar, entre los pensamientos donde no hay nada. Introducirse en él es el comienzo para encontrarse con uno mismo.

La meditación es un estado natural, sólo es un estado que hay que recordar porque está dentro de nosotros mismos esperándonos.
Es un estado de claridad interior, no un estado mental, porque la mente es pura confusión. Recién cuando los pensamientos desaparecen se puede ver muy lejos, hasta el fin de la existencia.

Las personas fallan en la meditación porque creen que es algo aburrido, sin embargo la verdadera meditación no es así, se disfruta enormemente, porque no se trata de seriedad sino de tranquilidad.

La meditación aporta inteligencia infinita y la vida se vuelve más rica pero jamás hay que forzarla, ni ser un asceta ni un masoquista para lograrlo. Sólo hay que lograr ser plenamente consciente de nosotros mismos.

Las personas más creativas se convierten en adeptos de la meditación, en realidad meditan sin darse cuenta, se concentran en algo que los motiva.
Las no creativas tienen mayores dificultades, tienen miedo de salirse de su rutina.
Los poetas, los pintores, los músicos, los bailarines logran la meditación más fácilmente que los hombres de negocios que viven una vida rutinaria y sin la más mínima creatividad.

Desde hace siglos, viene a ser el único método para superar el dominio absoluto que el proceso de pensamiento tiene sobre la manera de estar en el mundo y sobre la experiencia en sí.
Por este motivo, la meditación nos ayuda a ver lo que es real en el mundo que nos rodea, a verlo todo de una manera mucho más clara y objetiva, y a mantener igualmente una buena salud psicológica.

¿Qué es la meditación?
La meditación es una técnica natural milenaria llegada de Oriente, que permite a las personas conectarse con la realidad interior, y que se caracteriza por la sincronización y la armonización de los dos hemisferios del cerebro.
Para la salud, para el bienestar del organismo y para mantener un buen estado de salud a nivel psicológico.

¿Qué ocurre cuando una persona medita?
Cuando una persona medita, el individuo es capaz de liberar la respuesta innata de cada cual a luchar o a huir, ayudando a mantener plena y activa un cierto nivel de relajación que favorece la tranquilidad y la paz interior.
Esto permite una respiración lenta, pausada y relajada, así como una presión sanguínea y un ritmo cardíaco regulados, repercutiendo por ende en una reconfortante relajación muscular.

Se elimina la tensión, cuando se medita se producen cambios diversos en la actividad de las ondas cerebrales, y el cuerpo entra en un estado mental trascendente o vibratoriamente superior.

¿Cuándo es mejor practicar la meditación?
Siempre es una mejor opción elegir una hora tranquila y relajada del día que permita crear y mantener el hábito, y otra opción mejor aún es practicarlo diariamente, entre media hora y una hora aproximadamente.
También puede ser combinada con la relajación y llevarse a cabo después de una jornada de trabajo agotadora, justa y precisamente antes de irte a dormir.

jueves, 22 de octubre de 2009

Nietzsche Amor fruto


El miedo ha favorecido más el conocimiento general del ser humano que el amor, pues el miedo quiere adivinar quién es el otro, qué es lo que puede, qué es lo que quiere: equivocarse en eso constituiría un peligro y una desventaja. El amor, por el contrario, tiene un secreto impulso a ver en el otro la mayor cantidad posible de cosas bellas o a elevarlo lo mas alto posible: equivocarse a ese respecto' seria para el amor un placer y una ventaja, y actúa de ese modo.

El amor prolongado es posible aun siendo un amor feliz porque no es fácil poseer a un ser humano hasta el final, conquistarlo hasta el final siempre se abren fondos nuevos, cuartos traseros del alma nuevos, aún no descubiertos, y también hacia ellos alarga sus manos la infinita ansia posesiva del amor. Pero el amor finaliza tan pronto como sentimos un ser como limitado.

Que es el amor sino comprender y alegrarse de que otro viva, actué de y sienta de manera diferente y opuesta a la nuestra? para que el amor supere con la alegría los antagonismos no debería suprimirlos, negarlos. Incluso el amor a si mismo contiene como presupuesto suyo la dualidad (o la pluralidad) indisoluble, en una sola persona.

Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.

El amor desea, el temor evita. A eso se debe la imposibilidad de que alguien sea amado y respetado a la vez por la misma persona, al menos en el mismo espacio de tiempo. Pues quien respeta reconoce el poder, es decir, lo teme: su estado es el temor respetuoso. Pero el amor no reconoce ningún poder, nada que separe, diferencie, anteponga o subordine. Como el amor no respeta, las personas ávidas de respeto son secreta o públicamente reacias a ser amadas.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Psicoanálisis La Mentira


"La mentira lamenta heridas".

Mentiras, faltas a la verdad.
Faltas. Alguien acusa de una falta.
Acuse y pase de recibo.
Mentiras y faltas.

La falta se oculta con una mentira.
Se miente, nos mienten, nos mentimos.
Y se miente en nombre de ocultar faltas.
Mentimos para ocultar faltas propias y ajenas.
En la mentira no queda claro si la falta es propia o ajena. Alguna cabeza rodará si se sabe la verdad.

Ment-ira. Mente con ira. Mente que se oculta tras una mentira. Mente que evade, que se va en un ir, ira, sin llegar.
Causas hay para mentir. El mentir ya es efecto y no causa.
La mentira y su efecto. La causa del mentir y los afectos ocultos.

Mentira: efecto que oculta afecto.
Lo cierto es que la mentira esconde una verdad.
La mentira esconde una verdad. ¿Quién no lo sabe?
Una frase sencilla y tantas consecuencias: LA MENTIRA ESCONDE UNA VERDAD.
La verdad es sencilla, simple. La verdad es una simplificación de la mentira. Ecuaciones a simplificar.

Una ecuación se separa en términos para poder operar.
Un psicoanalista es un cirujano que opera.
Cortando, produciendo cortes entre montones de palabras. La verdad es separar la paja del trigo.
La mentira tapa alguna herida. La mentira tapa por fuera, mientras la infección sigue en lo profundo.
Sujetos con heridas. Personas que ocultan sus heridas y se van muriendo sin intentar una cura.

Para el psicoanálisis la cura con-siste en extirpar la causa de la enfermedad. El psicoanálisis trabaja en las causas, simplificando: en la causa.
Un Poeta dijo: “Y ciegos estamos que no podemos ver esas otras heridas abiertas”.
Un psicoanalista dice: “Y sordos estamos que no podemos escuchar esas otras heridas”.

Un paciente que concurre por primera vez pregunta: ¿Desde donde le parece que comienzo a contar?
Desde cero le digo, los números negativos surgirán tarde o temprano.

Estábamos en que la mentira oculta una verdad, y que la mentira lamenta heridas.
Y aquí podríamos introducir la palabra AMOR para simplificar un poco las cosas.
¿Se miente por amor?
¿Para amar hay que mentir?
Seguramente esta simplificación te ha complicado.
Tal vez esta simplificación te haya implicado.

Implicado subjetivamente, porque de lo dicho algo tiene que ver con tus cosas.
Sujeto que miente para atar bandadas de gorriones. Intento de atar lo que esta desatado y sin cuerda, porque el reloj que mide la vida es automático y nada sabe de cuerdas, y solo te exige pilas nuevas, y ya no tienes energías para seguir mintiendo.

La mentira es solitaria.
La mentira se miente.
La verdad es solidaria.
Solidaricemos verdades.
La verdad es promesa. La verdad es algo tan sencillo como un interrogante.
Un signo de interrogación entre tanto montón de palabras.
La verdad no es bostezo.
Lo verdadero es que un día alguien te parió, y llegaste para comenzar.
Lo que desvela tu sueño es REAL.

Alguien en un momento se expreso:
“Si no ves mas allá de tu horizonte estaremos perdidos.
Ya ves, a veces me canso de ser libre para venderme y caer muerto donde mi libertad prefiera siempre mas allá de tu frontera”.

Fronteras. Un psicoanalista siempre impulsa a un mas allá.
Y si la mentira lamenta heridas, es porque solo se lame el dolor. Solo La verdad cura heridas, porque no lame las botas de aquello que lo oprime.

GABRIEL O. ALVAREZ. PSICOANALISTA

martes, 20 de octubre de 2009

Complejos de superioridad e inferioridad


Un complejo de inferioridad, en el campo de psicología y psicoanálisis, es un sentimiento en el cual de un modo u otro una persona se siente de menor valor que los demás. Normalmente es inconsciente y se piensa que lleva a los individuos con cierta preocupación a sobrecompensar, resultando o en exitosos logros o en comportamiento esquizotípico severo. En contra de un sentimiento normal de inferioridad que puede actuar como motivación para lograr objetivos, un complejo es un estado avanzado de desánimo y evasión de las dificultades.

El complejo de superioridad es un mecanismo inconsciente, neurológico, en el cual tratan de compensarse los sentimientos de inferioridad de los individuos, resaltando aquellas cualidades en las que sobresalen. Es lógico pensar que cada individuo posea aspectos positivos y otros negativos. Posiblemente los aspectos negativos del ser son obviados por su psiquis para dedicarse sólo con los positivos. El término fue establecido por Alfred Adler (7 de febrero de 1870 28 de mayo de 1937).

La exhibición del complejo de superioridad, generalmente, se proyecta hacia los sentimientos de inferioridad con respecto a los demás. Las razones más comunes de estos complejos con sentirse apartado de los grupos sociales, por no presentar las mismas características que el resto de las personas. En el resto de las personas, al estar con una persona con este tipo de complejos, se puede llegar a pensar que son arrogantes o que quieren hacerse destacar por aspectos superficiales.

La conducta relacionada con este mecanismo puede incluir una opinión exageradamente positiva sobre el valor y las habilidades de uno mismo, expectativas muy altas y poco realistas, aunque con frecuencia las personas altamente dotadas poseen este complejo, con respecto a los logros de uno mismo y de los demás, vanidad, estilo extravagante en la forma de vestir, con la intención de llamar la atención, orgullo y facilidad de ser herido, una tendencia a rechazar las opiniones de los demás, a veces con fundamentos racionales, comportamiento snob, entre otras.

El alejamiento social y el soñar despierto puede ser también asociado al complejo de superioridad, ya que es una forma de evadir el temor al fracaso relacionado con los sentimientos de incapacidad de enfrentar el mundo real.Los complejos de superioridad e inferioridad son a menudo presentados ambos en las mismas personas, y se manifiestan de maneras diferentes. Sin embargo, los dos complejos pueden existir el uno sin el otro.

Alfred Adler
En sus teorías se definen y estudian los complejos de Inferioridad y Superioridad.El primero considera la percepción de desarraigo que un individuo obtiene a causa de haber padecido una infancia mala, plena de burlas, sufrimientos, rechazos, etc.

Respecto del Complejo de superioridad, Adler considera que es la consecuencia del proceso de transferencia que busca esconder la inferioridad percibida, con la pretensión de ser superior a los demás, en algún aspecto vital. Pero básicamente se manifiesta como una afectación de la personalidad que conduce a la adopción de posturas prepotentes o arrogantes, en nuestro trato con los demás.

En realidad, el síndrome de Superioridad es una consecuencia de un previo Complejo de inferioridad mal resuelto. Quien no siente la "inferioridad", no precisa exhibir su "superioridad"

lunes, 19 de octubre de 2009

Virtud numero uno la paciencia


Paciencia: Virtud consistente en sufrir resignadamente los males y adversidades. Espera y sosiego en las cosas que se desean.
Capacidad para esperar con tranquilidad.

Sinónimos: Tolerancia, resignación, docilidad, conformidad, transigencia, condescendencia, pasividad, aguante.

La Paciencia, es una virtud, que muy pocas personas desarrollan, ya que vivimos en un mundo donde todas las personas, siempre están con la agenda llena de actividades por realizar, un horario rígido, que no permite tiempo para actividades extras, y además a todo esto se agrega, de que muchas veces tenemos una larga lista de cosas por resolver.

Aprender a tener paciencia, es una virtud que debemos aprender; no importa cual sea la situación, a la que haya que esperar.
La paciencia, es una habilidad que se adquiere de manera progresiva, no en un solo instante, sino en un constante ejercitar, día a día, y enfrentando situación tras situación.

No podemos pretender tener paciencia, con unos pocos intentos fallidos, y luego, darnos por vencidos, la paciencia, es un habito, que debería estar reemplazando, el mal habito aprendido, de la Impaciencia.
Debemos desarrollar paciencia en cada ocasión, que nos trata de impacientar, y volver desenfrenados.

Ejemplos:
Estamos en una larga cola de auto y el tráfico esta imposible.
Estamos en un establecimiento queriendo comprar unos pocos artículos, y las personas encargadas de atender al público se están demorando demasiado.
Hemos ido a un determinado lugar solicitando información, y nunca conseguimos a la persona que nos puede ayudar.
Alguien de nuestra familia, es desesperante, en cuanto a algunos rasgos de su personalidad.
Queremos lograr algunas metas, pero hay ciertos obstáculos por atravesar.
Cualquier otra situación, mas grave o más leve, debe ser una situación clave para empezar a ejercitarnos en la paciencia, y si fallamos en algunos intentos debemos seguir adelante ejercitando nuestras habilidades.

Todos los seres humanos, tenemos la capacidad de aprender nuevos hábitos y reemplazar los viejos hábitos, la impaciencia, nos trae muchísimas cosas desagradables, que implican infelicidad.
No podemos ser felices, si cada vez que pasan cosas, en las que hay que esperar, seguimos con el hábito de desesperarnos, y muchas veces esta impaciencia, nos trae problemas mayores, y una situación que pudo haber sido sencillamente fácilmente resuelta, si hubiésemos deseado esperar, la podemos empeorar porque en medio de esa desesperación, herimos a otros, culpamos a alguien, nos acaloramos, con nuestro mal genio, y a veces tomamos alternativas equivocadas, con consecuencias irreparables, por no saber esperar un poco.

"Tener paciencia, no es ser pasivo, es ser consciente de la calma, que debemos conservar, aun en los momentos más apremiante, y esta calma nos genera felicidad"

domingo, 18 de octubre de 2009

¿Que es un trauma psicológico?


Cuando uno vivió una situación que no pudo asimilar, que lo superó, y le abruman sensaciones o imágenes de insatisfacción, un diálogo interno angustiante, emociones negativas como la culpa, la angustia o el miedo cada vez que recuerda aquel hecho, y esto sucede más a menudo de lo dignamente soportable, entonces podemos hablar de Trauma Psicológico.

Existen muchas situaciones potencialmente traumáticas así como muchas manifestaciones encubiertas de un trauma psicológico, aquello que nos genera malestar puede ser algún estímulo asociado al Trauma, y no el trauma como tal. Una de las manifestaciones, más o menos encubiertas, más comunes de los Traumas Psicológicos son los Trastornos de Ansiedad, Pánico, Angustia y Agorafobia, Ansiedad Generalizada, Fobias etc.

Cuando disponemos de las capacidades necesarias para asimilar las situaciones que la vida pone en nuestro camino, entonces “atravesamos” esas situaciones, aprendemos y nos desarrollamos a través de ellas. Si, por el contrario, se nos presenta una situación que no somos capaces de asimilar e integrar en nosotros mismos, porque no disponemos de las capacidades suficientes y las capacidades requeridas para asimilar, un ejemplo: un maltrato cuando somos niños, o un terremoto o un grave accidente cuando adultos, son aproximadamente en un 25% de los casos, insuficientes o inadecuadas entonces podemos decir que, la situación nos sobrepaso, y esa experiencia deja una herida, una marca, una brecha que rompe y desorganiza la integridad de nuestro ser e impide el desarrollo sano de nuestra propia existencia. Entonces podemos hablar de Trauma Psicológico.

Aquello que forma parte de nosotros mismos pero no integramos, no asimilamos ni aceptamos, no comprendemos, queda reprimido, sojuzgado, contenido en cierta manera, aislado del resto. Todo Trauma conlleva una represión que consume energía del organismo y resta capacidades al sujeto para afrontar el estrés diario.

Cualquier defensa que conlleve una evitación del trauma psicológico es, a largo plazo, inefectiva. El enemigo está adentro, nos corroe en nuestro interior, no podemos sacarlo de encima porque es parte de nosotros mismos, es como un cáncer que extiende sus ramificaciones imparablemente, un cáncer que confundimos con un organismo enemigo y que en realidad es una rebelión de nuestras propias células.

La persona pasa por la vida, pero también la vida pasa a través de la persona, y deja rastro, a veces huellas indelebles y dolorosas por las que no pasa el tiempo traumas psicológicos. Estos pueden ser parados a tiempo, comprendidos, asimilados, transformados y superados con ayuda de una buena terapia.

El terapeuta debe trabajar para evitar que con el correr del tiempo, la víctima tienda a organizar su vida en torno de sus síntomas y de su identidad de víctima. Debe considerarse la necesidad de un espacio terapéutico individual para la víctima, en el cual pueda realizar el proceso de integración de las memorias traumáticas, al mismo tiempo que se preserva a la familia de la exposición al material más doloroso.

sábado, 17 de octubre de 2009

La salud Psicologica


Antes de estudiar los síntomas de una enfermedad conviene conocer las características de la personalidad.

Nuestra mente puede favorecer o entorpecer el ingreso de los gérmenes a nuestro cuerpo y aunque puedan éstos invadirnos, no siempre causaran daño.
La ciencia reconoce que la actitud de un paciente frente a una enfermedad puede influir en su evolución, aún en los casos de pronósticos desfavorables.

Mantenerse libre de enfermedades depende en gran parte de nosotros mismos, es decir, de nuestro equilibrio interior que es el que tiene la capacidad de crear un estado de salud perfecta.

Cada uno de nosotros es responsable de su propio cuerpo, y de acuerdo a cómo se comporte, puede destruirlo en poco tiempo o construirlo día a día para llegar a envejecer dignamente.

Nuestro cuerpo sabe qué le conviene y qué lo perjudica porque la naturaleza nos ha dotado de instintos. Debemos aprender a captar y obedecer esas tendencias innatas para descubrir que el funcionamiento orgánico puede lograr de esa manera el equilibrio.

Los seres humanos pueden transformar su vida cambiando su actitud mental. Si las fuerzas que están en nuestro interior se mantienen en armonía y en equilibrio con el medio circundante, podemos ser inmunes a la enfermedad.

Cualquier dolencia puede ser evitada siempre que se mantenga el equilibrio del cuerpo, la mente y el espíritu.
Un cambio en la forma de ver la realidad puede producir un cambio en el cuerpo que puede hacer tanto que se enferme si está sano, como que se recupere si está enfermo.

Vivir en armonía con la naturaleza, o sea en forma fácil, sin reacciones inadecuadas, ni aferrarse a nada, despreocupándose y dejándose llevar es la clave para recuperar la salud.

Las fobias son síntomas que se relacionan con el control. Las personas con características de personalidad obsesiva tienen miedo a perder el control. No aceptan la incertidumbre porque lo que desean es seguridad. El desequilibrio se caracteriza por el diálogo interno y la tortura mental.

El miedo es la pérdida de la libertad. La rutina se convierte en un ritual que da seguridad. Un cambio de actitud es la entrega, la confianza y la aceptación de la vida tal cual es, que es lo que permite la liberación y la expansión.

La depresión es una forma de ver la realidad. Se caracteriza por un estado de tristeza permanente, pesimismo, desaliento, falta de esperanza. Es una personalidad que se identifica con el fracaso y la duda la mantiene bloqueada y estancada. Suelen tener patologías orgánicas crónicas.

Los trastornos digestivos y respiratorios se relacionan con personalidades reprimidas o cambiantes, inestables que nunca están satisfechas ni tampoco saben lo que quieren.

Las personas con cansancio crónico no se comprometen con ningún interés, no se quejan pero se aburren y tienen una actitud fatalista. Para ellas nada vale la pena.

Las personas con patologías óseas, rigidez muscular, reumatismo, suelen ser personalidades rígidas mentalmente, orgullosas, egoístas, individualistas y solitarias.
Si la estructura mental no es flexible se endurecen las articulaciones del cuerpo.

Las personas apuradas, impacientes, que son irritables psicológicamente, también son propensas a irritaciones en el cuerpo que les producen trastornos digestivos y problemas en otros órganos. Suelen dormir apuradas, se despiertan a las tres de la mañana, tienen un ritmo acelerado, hipertensión, taquicardia.

La imposibilidad de adaptarse a los cambios también causa trastornos de salud y alteración de las funciones orgánicas. La persona se siente atada al pasado y no puede avanzar. La tendencia es aferrarse a otros que las dominan.

El síntoma expresa la naturaleza básica de un paciente y la personalidad revela datos que hacen posible una prevención más específica o un tratamiento más adecuado una vez que la enfermedad se ha declarado.

Decálogo de la serenidad


Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

Soló por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mi mismo.

Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en éste también.

Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas todas a mis deseos.

Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura: recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

Sólo por hoy me haré un programa detallado quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: La prisa y la indecisión.

Sólo por hoy creeré firmemente- aunque las circunstancias demuestren lo contrario- que la buena providencia de Dios se ocupa de mi como si nadie existiera en el mundo.

Sólo por hoy no tendré temores de manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

Puedo hacer bien durante doce horas lo que me descorazonaría, si pensase tener que hacerlo durante toda mi vida.

Juan XXIII

jueves, 15 de octubre de 2009

El sexto sentido


La percepción de los animales tiene sentidos que superan ampliamente a la de los humanos.
Los tiburones, por ejemplo, pueden oler sangre a más de un kilómetro, porque su olfato es mucho más sensible, y pueden detectar fuentes de energía eléctrica a distancia porque poseen en su boca electro sensores.

Cualquier emisión eléctrica en el agua puede provocar ataque de tiburones que creen que hay vida cerca, porque todos los seres vivos son fuentes de energía.
Las rayas pueden percibir a otro ejemplar de su especie oculto en la arena en el fondo del agua y los pájaros tienen una visión que detecta un matiz de color extra. Cuando los rayos ultravioletas del sol reflejan su luz sobre las flores o plantas ellos las ven brillar desde lejos.

El halcón gris marca el terreno con la orina, la cual se hace visible con la luz del sol permitiéndoles guiar a otros hacia mejores terrenos de caza.
Los insectos segregan fluidos químicos que lanzan sobre otros integrantes de la colonia como una advertencia cuando detectan posibles amenazas.

Las vibraciones ocasionadas por máquinas o automotores y los olores sintéticos pueden provocar ataque de abejas y existen abejas asesinas que son el resultado de experimentos genéticos.

Hay plantas que son naturalmente asesinas y que se comunican entre si como ocurre con las acacias. Si un animal ataca las ramas de un ejemplar, los otros segregan toxinas que producen un efecto de alta toxicidad para defenderse de él.
Los animales y las plantas se parecen aunque pertenezcan a distintos reinos de la naturaleza.

Las plantas también reaccionan a los impulsos eléctricos. Una caricia humana promueve el crecimiento de una planta de interior y las palabras les agradan, ya que una persona al hablar exhala anhídrido carbónico que las favorece.
También las flores demuestran percibir la proximidad de tormentas cerrando sus pétalos cuando la luz del sol se oculta detrás de grandes nubarrones.

Los pájaros escuchan los truenos desde muy lejos y también pueden oír el infrasonido de aparatos eléctricos que los pueden enfermar.
Las aves migratorias detectan y aprovechan los remolinos de aire para trasladarse a grandes distancias y los elefantes se llaman entre ellos para reunirse.

La mayoría de los animales que existen utilizan un sistema de sonidos poderoso e imperceptible para nosotros.
Tanto los elefantes como los rinocerontes o hipopótamos emiten ultrasonidos para comunicarse con las hembras.

En el agua el sonido viaja a una velocidad cinco veces mayor que en el aire, de manera que pueden oír sonidos a más de treinta kilómetros del lugar donde se encuentran. Una vez ocurrido el contacto suele ser un verdadero espectáculo.
Los elefantes producen con sus patas percusión vibratoria en la tierra que otros animales pueden percibir a cincuenta kilómetros.

El delfín es el animal que mayor ultrasonido emite, usándolo como una antorcha para ver, por medio del eco que produce. Esta sensibilidad en su percepción les permite registrar el interior de un cuerpo humano en el agua, como lo hacen los rayos X, pudiendo detectar de esa manera a las mujeres embarazadas sumergidas, protegiéndolas de los tiburones que hubiere o llevándolas hasta la superficie en situaciones de peligro.

El hombre, que ha perdido sus instintos y está perdiendo también sus sentidos naturales, pretende ser superior a un animal, pero no sólo es inferior a ellos como hemos visto, en muchos aspectos, sino que lamentablemente ni siquiera ha logrado aún ser humano, y desarrollar plenamente su sexto sentido o la intuición de lo verdadero.

miércoles, 14 de octubre de 2009

El inconsciente colectivo


El inconsciente colectivo es un concepto básico de la teoría desarrollada por el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung. La teoría de Jung establece que existe un lenguaje común a los seres humanos de todos los tiempos y lugares del mundo, constituido por símbolos primitivos con los que se expresa un contenido de la psiquis que está más allá de la razón.

Lo inconsciente colectivo ha sido definido muy esquemáticamente como el sustrato que se ubica por debajo de lo inconsciente personal que a su vez estudió Sigmund Freud, con el que estuvo relacionado Jung en los primeros años del siglo XX, hasta que rompió con él a causa de sus divergencias sobre éste y otros aspectos.

Simbolismo
Jung escribió numerosas obras sobre la idea de los arquetipos (símbolos) inconscientes y ancestrales, entre ellas Formaciones de lo inconsciente, Psicología y simbología del arquetipo, Arquetipos e inconsciente colectivo, Psicología y alquimia. Poco antes de su muerte, aceptó realizar un trabajo de divulgación de sus ideas que se publicó con el título de El hombre y sus símbolos.

En esta obra comienza por diferenciar el signo del símbolo en el lenguaje humano. Sostiene que el símbolo es una palabra o una imagen cuando representa algo más que su significado inmediato y obvio. En este último caso, es sólo un signo. El aspecto inconsciente del símbolo nunca está definido con precisión ni puede esperarse que lo esté. Sin embargo, los símbolos constituyen una gramática que a menudo nos expresa inconscientemente. El hecho de que tal lenguaje refiera a cosas más allá de la razón explica que las religiones usen un lenguaje simbólico y que Jung se haya interesado por las religiones y la mitología, al punto de que muchos autores lo consideraran un misticista.

Jung no se interesó demasiado por explicar si lo inconsciente colectivo está por debajo o por encima del inconsciente individual. Sin embargo, sus divulgadores le dieron la categoría de profundo con la que habitualmente se lo relaciona. Lo que sí precisó Jung es que lo inconsciente colectivo está vinculado con los instintos. Éstos son necesidades fisiológicas, pero al mismo tiempo también se manifiestan en fantasías y con frecuencia revelan su presencia sólo por medio de imágenes simbólicas. Para Jung, el contenido de los sueños es siempre simbólico.

Lo inconsciente colectivo es todo menos un sistema aislado y personal. Es objetividad, ancha como el mundo y abierta al mundo. Yo soy el objeto de todos los sujetos, en perfecta inversión de mi consciencia habitual, donde soy siempre sujeto que tiene objetos. Allí estoy en la más inmediata e íntima unión con el mundo, unido hasta tal punto que olvido demasiado fácilmente quien soy en realidad. «Perdido en sí mismo» es una frase adecuada para designar ese estado. Pero ese «mismo» es el mundo, o un mundo cuando puede verlo una consciencia. Por eso hay que saber quién se es.C. G. Jung. Sobre los arquetipos de lo inconsciente colectivo.

Los arquetipos
Las ideas de Jung sobre los remanentes arcaicos, a los que él llamaba arquetipos o imágenes primordiales, fueron malinterpretadas en muchas ocasiones. El término arquetipo fue entendido como si se refiriera a motivos o imágenes mitológicos determinados. Jung se encargó de aclarar que si fueran "determinados" serían conscientes. Y que los arquetipos son en realidad una tendencia a formar representaciones sobre un modelo básico que puede variar constantemente y que produce asombro y desconcierto cuando aparece en la consciencia. Los arquetipos que él mismo señalaba como principales eran el ánima, o principio femenino, y el animus, principio masculino. La sombra era para Jung un arquetipo básico, que designaba justamente lo desconocido e inexpresable, es decir, el propio inconsciente colectivo.

La necesaria y requerida reacción de lo inconsciente colectivo se expresa en representaciones formadas arquetípicamente. El encuentro con uno mismo significa en un principio el encontrarse con la propia sombra. Por otra parte, esa sombra es un paso angosto, una puerta estrecha cuya precaria angostura no puede eludir nadie que descienda a lo hondo del pozo.
Pero hay que conocerse a sí mismo para saber quién se es, puesto que lo que viene después de la muerte es, inesperadamente, una ilimitada extensión llena de inconcebible imprecisión, en la que al parecer no hay ni fuera ni dentro, ni arriba ni abajo, ni aquí ni allá, ni mío ni tuyo, ni bueno ni malo.

Es el mundo del agua, en el que flota, suspenso, todo lo vivo, donde comienza el reino del simpático, del alma de todo lo vivo, donde yo soy inseparable y soy éste y aquél, donde experimento en mí al otro y el otro me experimenta a mí como al yo. C. G. Jung. Sobre los arquetipos de lo inconsciente colectivo.La tendencia a las representaciones arquetípicas es, en la teoría junguiana, tan evidente en los humanos como el impulso de las aves a formar nidos. No se adquiere con la educación ni en contacto con la cultura, sino que es innata y hereditaria.

Este punto fue motivo de las mayores controversias, porque era indemostrable. La teoría no parece explicar de qué manera los arquetipos pasan de padres a hijos a través de las generaciones. No obstante, en las formulaciones de Jung se encuentra la defensa de este punto: si están ligados a los instintos, de cuya existencia no se duda, se transmiten de una generación a otra en forma de fantasías que necesariamente esos instintos generan, así como la sombra acompaña al cuerpo.

En El hombre y sus símbolos, Jung escribió: A semejanza de los instintos, los modelos de pensamiento colectivo de la mente humana son innatos y hereditarios. Funcionan, cuando surge la ocasión, con la misma forma aproximada en todos nosotros.C. G. Jung.

Acercamiento al inconsciente. El simbolismo de la muerte, los demonios, dragones y serpientes, círculos y triángulos, el ave como símbolo de liberación y de trascendencia, la peregrinación, el mito del héroe y una serie larguísima de otras figuras habitan lo inconsciente colectivo y constantemente acuden a la consciencia sin que sepamos interpretarlos, y con variantes de formas y detalles, así como fluyen los instintos primitivos en cada momento de nuestras vidas. Lo perturbador de los arquetipos es que no llegamos a conocerlos del todo. Y más perturbador resulta el hecho de que, aun conocidos, nunca agotan su significado. Sin embargo, para Jung, el sentido de armonía se consigue mediante la unión de la consciencia con los contenidos inconscientes de la mente. Esa es la función trascendente de la psique, con la que se supera el ego para conquistar la plenitud del individuo.

lunes, 12 de octubre de 2009

Brontofobia


Miedo a los truenos. Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a los rayos y truenos de las tormentas.

Las personas que la padezcan sufrirán aunque puedan darse cuenta de que los truenos no constituyen una amenaza hacia su integridad física. Alguien con esta fobia estará alarmado tanto antes como durante las tormentas. Si se encuentran al aire libre durante una tormenta eléctrica, padecerán los síntomas de la ansiedad, mientras que si están dentro de la casa, es posible que tiendan a guardarse en un lugar que les resulte que están a salvo.

Durante los meses de verano, cuando son más frecuentes las tormentas eléctricas, personas con brontofobia se obsesionan por mirar el pronóstico meteorológico, y elige permanecer adentro de su casa cuando hay tormentas anunciadas, o incluso cuando empiezan a formarse nubes negras en el cielo. Dependiendo el grado de la fobia, estas personas experimentan temor a medida que se acercan los meses de verano. Esto se debe a que son conscientes de que su vida cotidiana se verá interrumpida: en algunos casos extremos se les dificulta asistir al trabajo y continuar con sus actividades rutinarias.

domingo, 11 de octubre de 2009

Solo por Amor


Camino por mi camino.
Mi camino es una ruta con un solo carril, el mío.
A mi izquierda un muro eterno, separa mi camino del camino de alguien que transita a mi lado, del otro lado del muro.
De vez en cuando en este muro hay un agujero, una ventana, una hendidura… y puedo mirar hacia el camino de mi vecino o vecina.
Un día mientras camino, creo ver, del otro lado del muro, una figura que pasa a mi ritmo, en mi misma dirección.
Miro esa figura: es una mujer, es hermosa.Ella también me ve.
Me mira.La vuelvo a mirar.
Le sonrío… y me sonríe.
Un momento después ella sigue andando su camino y yo apuro la marcha porque espero ansiosamente la próxima oportunidad de cruzarme con esa mujer.
En la próxima ventana me detengo un minuto.
Cuando ella llega, nos miramos a través de la ventana.
Parece tan encantada conmigo como yo con ella.
Le digo por señas lo mucho que ella me agrada.
Me contesta por señas.
No sé si significan lo mismo que las mías, pero intuyo que ella entiende lo que quiero decirle.
Siento que me quedaría un largo rato mirándola y dejándome mirar, pero sé que mi camino continúa…
Me digo que más adelante en el camino, habrá seguramente una puerta y quizás pueda yo cruzar a encontrarme con ella.
Nada da más certeza que el deseo, así que me apuro por encontrar la puerta que imagino.
Empiezo a correr con la vista clavada en el muro.
Un poco más adelante la puerta aparece.
Allí está del otro lado, mi ahora deseada y amada compañera, esperando, esperándome.
Le hago un gesto, ella me devuelve un beso en el aire.
Me hace una seña como llamándome.
Es todo lo que necesito.
Emprendo contra la puerta para reunirme con ella, de su lado del muro.
La puerta es muy estrecha, pasó una mano, pasó el hombro, hundo un poco la panza, me retuerzo un poquito sobre mí mismo, casi consigo pasar mi cabeza pero mi oreja derecha se queda trabada.
Empujo.
No hay caso, no pasa.
Y no puedo usar mi mano para torcerla, porque no podría poner ni un dedo allí…
No hay espacio para pasar con mi oreja, así que, tomo una decisión…
(Porque mi amada está allí, y me espera…).
(Porque es la mujer que siempre soñé y me llama.)
Saco una navaja de mi bolsillo y de un sólo tajo rápido, me animo a darme un corte en la oreja para que mi cabeza pase por la puerta.
Y tengo éxito, mi cabeza consigue pasar…
Pero después de mi cabeza, veo que es mi hombro el que queda trabado.
La puerta, no tiene la forma de mi cuerpo.
Hago fuerza, pero no hay remedio, mi mano y mi cuerpo han pasado, pero mi otro hombro y mi otro brazo no pasan…
Ya nada me importa, así que…
Retrocedo, y sin pensar en las consecuencias, tomo envión y fuerzo mi paso por la puerta.
Al hacerlo, el golpe desarticula mi hombro y el brazo queda colgando como sin vida, pero ahora, afortunadamente, en una posición tal que no puedo atravesar la puerta…
Ya casi… casi, estoy del otro lado.
Justo cuando estoy a punto de terminar de pasar por la hendidura, me doy cuenta de que mi pie derecho se ha quedado enganchado del otro lado.
Por mucho que fuerzo y me esfuerzo, no puedo pasarlo.
No hay caso, la puerta es demasiado angosta para que mi cuerpo entero pase por ella.
Demasiado angosta, no pasan mis dos pies…No lo dudo.
Estoy ya casi al alcance de mi amada.
No puedo echarme atrás… Así que, agarro el hacha, y apretando los dientes, doy el golpe y desprendo la pierna.
Ensangrentado, a los saltos, apoyado en el hacha y con el brazo desarticulado, con una oreja y una pierna menos, me encuentro con mi amada.
Le digo: Aquí estoy.
Por fin he pasado.
Me miraste, te miré, me enamoré.
pagado todos los costos por ti…
Todo vale en la guerra y el amor.
No importan los sacrificios…
valían la pena si eran para encontrarse contigo…
para poder seguir juntos…
juntos para siempre.
Ella me mira, se le escapa una mueca y me dice: Así no, así no quiero…
A mí me gustabas cuando estabas entero.
Extraído del libro de Jorge Bucay “Cuentos para pensar”

sábado, 10 de octubre de 2009

El arte de amar de Erich Fromm


En esta obra, Fromm intenta demostrar las dificultades del amor, que el amor hacia nosotros mismos no es posible sin el amor a los demás.

¿Es el amor un arte?:
Es general la creencia de que el amor es una sensación placentera, pero es un arte que requiere esfuerzo.Se piensa que el problema es ser amado y no amar, valorándose aspectos con el éxito, poder, riqueza, atractivo, se da importancia al objeto frente a la función.O sea que para Fromm, el amor como todo arte, requiere un proceso de aprendizaje.

La teoría del amor:
El amor como respuesta al problema de la existencia humana, el hombre busca superar su soledad.En el niño, la madre evita el sentimiento de separatidad. Fromm habla de estados orgiásticos, como los que se dan en las culturas primitivas, a través de orgías comunales rituales, que no generan culpa por ser aceptados por toda la sociedad.En las culturas no orgiásticas, se intenta escapar a la separatidad mediante el alcohol y las drogas, pero provoca culpa.El sexo sin amor tampoco sirve de escape a la separatidad.

El arte de amar de Erich Fromm
Las uniones orgiásticas, son intensas, transitorias y periódicas. El ser individual desaparece en pro de la pertenencia al rebaño.La igualdad como condición para el desarrollo de la individualidad, conviene a la sociedad para evitar fricciones.
Fromm habla de que la polaridad de los sexos está desapareciendo, y con ella, el amor erótico, basado en dicha polaridad.

Pero la unión por conformidad no soluciona la angustia por la separatidad, y eso se vislumbra en el alcoholismo, drogadicción, suicidio, sexualidad compulsiva.
Una tercera forma de unión sería la creatividad, donde el individuo crea su objeto y se tornan uno. Pero esto no es aplicable a todos los individuos, sino a los artistas.
Entonces, la unión orgiástica es transitoria. La unión por conformidad es pseudos-unidad. Y la actividad creadora no es interpersonal.

Ante este panorama, sólo el amor puede lograr la fusión con otra persona, siendo entonces el más poderoso impulso que posee el hombre.
Fromm habla de amor maduro, no simbiótico como el del feto y la madre, donde se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno, y sin embargo siguen siendo dos.

La capacidad de amar es un acto de dar sin esperar nada a cambio, también implica cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento, todo en interdependencia. Fromm critica la teoría freudiana que adjudica el deseo sexual a la eliminación de la tensión química del cuerpo, sin tomar en cuenta lo psicobiológico.

El amor entre padres e hijos:
El niño al nacer sólo siente la estimulación del amor maternal, lo externo es real en función de sus necesidades. Al crecer aprende a percibir las cosas, y entre los ocho y diez años, ya pueden amar. Fromm piensa que el niño piensa el amor como amo porque me maman, y el amor maduro, me aman porque amo. El amor inmaduro dice te amo porque te necesito. La base de la salud mental está en el éxito de la relación padres hijos.

Los objetos amorosos:
Distingue el amor fraternal, el amor materno, el amor erótico, el amor a sí mismo, y el amor a Dios, como objetos amorosos.

El amor:
En la sociedad contemporánea, el amor es un fenómeno raro, debido a la estructura capitalista de la sociedad.La práctica del amor es una experiencia personal, que requiere disciplina, paciencia, preocupación

viernes, 9 de octubre de 2009

El instinto y la vida instintiva


El instinto es una disposición psicofísica innata, heredada, que incita al sujeto a actuar de una determinada forma frente a un estímulo o un objeto.

Toda conducta instintiva, en el reino animal, debe reunir, al menos, las siguientes características:
A) Ser innata: Es decir, no precisar de un aprendizaje previo.
B) Ser fijada: Esto es, tener lugar siguiendo pautas de comportamiento invariables y fijas.
C) Ser específica: Que ocurre siempre ante determinados estímulos internos o externos.
D) Tener un sentido de supervivencia para el sujeto o sus allegados.

La conducta animal se desarrolla básicamente en función de los instintos, de forma automática y sin que el sujeto tenga conciencia de ello.
En la conducta humana persisten un gran número de patrones instintivos, aunque, por su capacidad de racionalización, gran parte de la vida instintiva del ser humano ha sufrido un proceso de complejidad, mezclándose auténticos instintos con conductas voluntarias.

Generalmente, en el ser humano el impulso instintivo pasa por el filtro de la razón, por lo que, voluntariamente, es capaz de modificar, anular o reprimir la conducta instintiva. Esto es fácil de observar si comparamos la actitud de un niño pequeño con la de un adulto: el primero se moverá siguiendo únicamente sus apetencias, sin control, mientras que el segundo valorará sí es o no el momento adecuado para satisfacerlas. Pero este control es fruto de un aprendizaje y una educación que, en cierto modo, regulan los instintos. Es decir, se aprende a controlar los instintos, pero no la conducta instintiva en sí, que es innata.

Según la complejidad y desarrollo intelectual del ser humano, podemos clasificar los instintos de la siguiente manera:
A) Instintos vitales. Son los más primarios y comunes entre seres humanos y animales. Tienen por finalidad la conservación de la existencia del sujeto, de su familia o de su especie. Son los llamados instintos de supervivencia, que velan por el sustento y mantenimiento de la vida, al igual que evitan la destrucción o la muerte.

Entre ellos destacan:
1. Instinto de nutrición, que determina una serie de pautas de comportamiento dirigidas a la obtención de alimento y agua. Se pone en marcha por el estímulo interno del hambre o la sed, y en función de las necesidades corporales. Según el desarrollo en la escala evolutiva del animal, la conducta nutritiva será proporcionalmente más compleja: desde un simple acercamiento a la comida (como ocurre con el gusano) a la más compleja técnica de caza de una manada de lobos.
2. Instinto sexual, que está encaminado a la conservación de la especie. Impulsa, por la atracción erótica, el acoplamiento entre ambos géneros, con fines procreativos.
3. Instinto de lucha y huida, dirigidos a la protección de la integridad física frente a la agresión externa.
4. Instinto de guarida y búsqueda de calor, cuyo fin es protegerse de las inclemencias climáticas. Clara manifestación de este instinto son las migraciones de las aves.

B) Instintos de placer. Son un poco más complejos y selectivos que los anteriores. Son ya más típicos del ser humano, aunque algunos animales, los más evolucionados, pueden poseerlos también en sus patrones de conducta. Tienen como finalidad el proporcionar placer y aumentar el bienestar individual.
Generalmente, consisten en una selección y refinamiento de los instintos vitales. Así, en la nutrición, el ser humano elige determinados alimentos buscando más el placer que satisfacer su apetito. Igualmente, al beber, incluye los néctares como complemento del agua para aliviar la sed. No se conforma con un refugio, sino que busca comodidades en su hogar. La sexualidad llega a desligarse de los fines procreativos para encaminarse hacia la relación placentera. E incluso añade consumos superfluos e innecesarios, como el tabaco, el alcohol y las drogas, con el único fin de estimular sus sentidos.

C) Instintos sociales. Incitan al individuo a la formación de colectividades y a situarse dentro de las mismas con un cierto rango. Entre los instintos sociales destacan: la necesidad de compañía, de prestigio, de poder y de propiedad.

D) Instintos culturales. Más propios del ser humano culto y civilizado. Entre ellos destacamos la ambición de saber, las inclinaciones artísticas, la investigación, las tendencias filosóficas y religiosas, etc.
Así, si en los animales los instintos constituyen el motor de su vida, en el ser humano éstos pasan a un segundo plano, situándose tras los actos voluntarios y conscientes.

jueves, 8 de octubre de 2009

Alexitimia


Alexitimia: la incapacidad para identificar y expresar emociones
La alexitimia se define como la incapacidad para expresar verbalmente las emociones debido a que estas personas no son capaces de identificar lo que sienten, entenderlo o describirlo.
Se estima que el 8% de los hombres y el 1,8 % de las mujeres son alexitímicos, así como el 30 % de las personas con problemas psicológicos.

Características de la alexitimia
1. Dificultad para identificar emociones y sentimientos. Estas personas tienen problemas para diferenciar una emoción de otra. Por ejemplo, no saben con seguridad si lo que sienten es miedo o ira. Esta incapacidad no se da sólo respecto a los propios sentimientos, sino que también tienen dificultades para identificar las emociones en los demás, en sus voces, expresiones faciales, posturas.

2. Dificultad para describir emociones y sentimientos. Les resulta imposible describir lo que sienten y describir a otras personas todo lo referente al ámbito subjetivo y de los afectos.

3. Dificultad para diferenciar los sentimientos de las sensaciones corporales que acompañan a la activación emocional. Las emociones suelen ir acompañadas de síntomas fisiológicos, como sudoración, aceleración de ritmo cardiaco, etc. Los alexitímicos atribuyen estas manifestaciones fisiológicas a síntomas vagos o los confunden con la emoción misma. Cuando siente emociones intensas, esta persona describe simplemente un malestar físico de un modo impreciso.

4. Reducida capacidad de fantasía y de pensamiento simbólico. Suelen tener un pensamiento concreto, con problemas para el manejo simbólico de las emociones. Su forma de hablar es monótona, parca y sin matices afectivos. Apenas gesticulan ni introducen cambios en el tono de voz, se sientan de forma rígida y su semblante es inexpresivo.

5. Preocupación por los detalles y acontecimientos externos. En su lenguaje apenas existen referencias abstractas y simbólicas, sino que se limitan a describir detalles concretos, sin un tono afectivo.

6. Utilizan la acción como estrategia de afrontamiento en situaciones de conflicto. El modo de resolver un estado emocional desagradable en estas personas, consiste en la realización de conductas directas. Tienen una orientación de tipo práctico y un escaso contacto con su realidad psíquica.

Alexitmia y trastornos psicosomáticos
La alexitimia es más frecuente en personas que tienden a desarrollar enfermedad psicosomática, sobre todo en personas con trastornos por somatización. También se ha visto en personas con dolor psicógeno, en trastornos por uso de drogas y en personas con enfermedades crónicas.

Una persona alexitímica responde fisiológicamente a los estímulos emocionales como cualquier otra persona: los músculos se tensan, el corazón se acelera, etc. Al no ser capaz de identificar los sentimientos correspondientes como signos con significado emocional, los interpreta como síntomas físicos de enfermedad. Al hacer esto, no toma las medidas necesarias para afrontar adecuadamente la emoción, de modo que dicha emoción, junto con sus correlatos fisiológicos, continúa. Este estado de activación fisiológica puede llegar a provocar enfermedad física con el tiempo.

El término fue acuñado en 1972 por el psiquiatra estadounidense Peter Sifneos para describir «un problema». Porque la alexitimia, en sentido estricto, no es una enfermedad; tampoco un trastorno. Es una interpretación clínica para referirse a las personas que no pueden explicar sus sentimientos. Emociones que, generalmente, pueden llegar a somatizar y expresar de modo físico.

Una de las claves para detectar que una persona puede presentar el cuadro de alexitimia es la cantidad de problemas físicos que padece; dolores de cabeza, fibromialgia, dolores para los que ningún especialista halla respuesta y que suelen responder a la ansiedad que provoca el hecho de tener enterradas las emociones, a las que dan salida mediante estas dolencias.
En terapia, se deben tener muy en cuenta los elementos paraverbales, gestuales, mímicos.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Fantasías sexuales

Las necesidades básicas o naturales son respirar, alimentase para saciar el hambre, y beber para calmar la sed. Igualmente, existen necesidades sexuales instintivas que tienen que ver con la supervivencia de la especie. Estas necesidades, en los seres humanos, se hacen mas complicadas, se preparan platos especiales o se toma, además de agua, otras bebidas. En el caso de la sexualidad, tenemos sentimientos y emociones, más allá de la satisfacción sexual simple. Lo denominamos amor. En el campo sexual, el hombre y la mujer han inventado distintos recursos eróticos.

Las necesidades se hacen exigentes. Queremos comer alimentos sofisticados, cocinados de distintas maneras. Como tomar bebidas refrescantes, con distintos sabores, además del agua. En la vida sexual, muchas parejas se aburren de una misma manera y comienzan a buscar formas sexuales y de amor más complejos. Todo porque en la relación de pareja, a pesar de que exista mucho más amor, el sexo deja de tener sentido si falta motivación o si se carece de innovación.

Algunos piensan que la pasión ha decaído cuando la verdad es que se han olvidado de utilizar nuestras principales aliadas para reavivarla: La imaginación y las fantasías sexuales.Imaginación es pensar en imágenes y, cuando de sexo se trata, no hay nada más erótico que utilizarla.

Desde la niñez estamos elaborando fantasías, inclusive las sexuales. En la adolescencia, las fantasías sirven para imaginar el desempeño sexual y para activar la sexualidad. De adulto, es usada para inducir o aumentar la excitación sexual y la pasión. Las fantasías pueden aumentar el desempeño fisiológico y el psicológico y trae beneficios concretos como focalizar los sentimientos y pensamientos, mejorar la autoimágen, hacernos sentir más sensuales, evitar el aburrimiento y proporcionarnos mayor confianza y seguridad.

Estas fantasías no deben generar angustia y la persona debe sentirse a gusto con ellas. Solo basta convertir nuestros pensamientos con nuestra pareja en imagines eróticas y dejarse llevar.La ventaja es que podemos llegar hasta lo inimaginable y podemos pararlas en el momento deseado. Luego podemos proponerle a nuestra pareja, nuestra fantasía, y si está de acuerdo, practicarla. Pueden hacerlo variando el ambiente donde hacen el amor, en las posiciones como lo hacen, en la forma como se visten, o usar juguetes eróticos. Cada pareja establecerá sus límites. Así como les gusta comer ricos y exóticos platos, hay que ponerle sal y pimienta a su vida sexual, salgan de la rutina y disfrútenlo.

lunes, 5 de octubre de 2009

Andrógino


“Aunque Lo masculino y lo femenino han sido los dos lados del gran dualismo radical, en realidad siempre se están entremezclando. El líquido se solidifica y el sólido se derrite. No existe ningún hombre completamente masculino ni ninguna mujer completamente femenina”Margaret Fuller.

Andrógino es el término con el cual se refiere a las personas en las cuales sus rasgos externos no son propios ni del sexo masculino ni femenino.
Fue Platón el que mencionó este término por primera vez en el libro “El Banquete“; allí definía a un ser especial que reunía en su cuerpo el sexo masculino y el femenino.
Para Jung, tal como explica ampliamente en su libro "Psicología y Alquimia", la androginia no es sino una proyección mental del sujeto a través de la cual quiere resolver las contradicciones inherentes a lo cotidiano. Freud, antes que él, había establecido que la situación de androginia, previa a la sexualización, corresponde a los primeros años de la creación y al estado prenatal en el que el sujeto carece de problemas y conflictos y, por tanto, es aquel estado que se recuerda como edénico y que se aspira a recuperar.

Marx decía que la historia se repite dos veces, primero como tragedia y luego como comedia. Así debía de ser también en el caso del andrógino. Al dramatismo del mito de la caída, de la separación sexual, de la división de sexos, debió seguir, ya en nuestros días, la parodia de la reconstrucción de la unidad andrógina en curiosas variantes de la sexualidad: travestismo, transexualismo, con sus modernas derivaciones, progresivamente más grotescas.

Es preciso encuadrar el fenómeno en su momento histórico. La cultura sexual de nuestros días deriva directamente de las pautas generadas a partir de la revolución sexual de los años sesenta. Se generan una serie de movimientos de liberación sexual; en el mismo contexto en el cual aparece la píldora y, por tanto, la posibilidad de una sexualidad no ligada necesariamente a la procreación, la relajación de las costumbres, la aparición de fenómenos aparentemente tan banales como la minifalda, la coeducación o la integración de la mujer en el mercado del trabajo.

La mujer, hasta entonces educada y formada para seducir al hombre, abandona ese arquetipo erótico social y empieza a competir con el hombre en los terrenos que hasta entonces le habían sido propios. Se diría que, a partir de ese momento, la polaridad de las relaciones hombre mujer, empieza a relajarse especialmente en algunos sectores que no se sienten seducidos por el nuevo tipo de mujer.
Esto coincide con un momento de avance de las técnicas de cirugía estética y con el aislamiento de las hormonas que contribuyen a la sexualización. Personas nacidas con defectos en el proceso de sexualización, o simplemente, con problemas psicológicos de identidad, aprovecharon estos avances para hacer realidad sus fantasías o sus anhelos más íntimos, apelando a la cirugía y a la ciencia allí donde la naturaleza no les había dado aquello que buscaban: la identidad sexual contraria.
Travestidos y transexuales hacen algo más que parecerse a mujeres, extreman hasta la caricatura los caracteres y rasgos de la feminidad, desde los eróticos hasta los psicológicos, aquellos que la sociedad tenía como arquetipos de la hembra.

Es difícil encontrar un travestido o un transexual que vista como una mujer común y corriente, casi unánimemente recurre a maquillajes y prendas extremas, e incluso a dotarse de unos rasgos sexuales desmesurados, en labios, pómulos, senos, fundamentalmente. Esto genera el interés de aquellos varones que se han visto decepcionados por el nuevo modelo sexual femenino y de ahí el interés de sectores crecientes de la población masculina por el transexualismo o el travestismo.

Salvador Dalí, el famoso pintor, se sintió atraído por uno de los primeros transexuales, Amanda Lear, en la que reconoció al segundo gran amor de su vida. Amanda Lear, en sus memorias, cuenta que Dalí, en cierta ocasión, le dijo: "Eres angélica, eres el ser perfecto, eres hombre y mujer a la vez". Dalí, perfecto conocedor del mito del andrógino, como otros grandes artistas del Renacimiento entre ellos Leonardo, a quien admirada, utilizó frecuentemente como modelos a figuras con los rasgos sexuales ambiguos e incluso, confiesa en distintas obras autobiográficas, que la atracción que sintió por su compañera durante 40 años, Gala, se debió a la visión de su espalda desnuda, que le sugería masculinidad.

Transexualismo y travestismo, con todo lo que tienen de legítimas opciones sexuales, no son más que muestras de la impotencia de la humanidad moderna por comprender e integrar el mito del andrógino, la incapacidad de vivirlo en su sentido metafísico y en sus implicaciones, no solo eróticas, sino, fundamentalmente, espirituales. Tales variantes no son sino una parodia, en ocasiones incluso grotesca, del andrógino primordial.

Lo que caracteriza a la naturaleza humana es que desarrolla su actividad cotidiana en el universo de la dualidad: bueno malo, blanco negro, positivo negativo, correcto incorrecto. Este lenguaje binario estaba ya implícito en el tema de la caída adámica: el fruto del que deriva la tragedia de nuestros primeros padres es el Árbol del Bien y del Mal, esto es, el árbol de la dualidad.

Uno de los motivos que encierra el mito del andrógino es el tránsito de la Unidad a la Dualidad, es decir, de la coindicencia de los opuestos, al conflicto entre los opuestos. Esta queda superada por el misterio de la conjunción, es decir, de la reintegración del ser en el estado primordial. De ahí la sacralización de la sexualidad que realizan distintas tradiciones, para las que el sexo tiene tres niveles: el puro goce, la procreación y la experiencia de la trascendencia; a éste último se refiere el tema del andrógino.

sábado, 3 de octubre de 2009

Hijos manipulados


La idea de que un progenitor manipule a sus hijos con la intención de predisponerlos contra el otro puede resultar difícil de aceptar. Sin embargo, es un fenómeno cada vez más frecuente en las rupturas matrimoniales. A esta patología se la conoce como Síndrome de Alienación Parental SAP. Hay que descubrir los procesos, los síntomas y las estrategias urdidas por uno de los cónyuges, para poder prevenir la pérdida de un hijo, que manejado, siente odio hacia la pareja del instigador o instigadora.

Es importante señalar que el SAP se diagnostica en los menores cuando esta manipulación ya se ha producido, es decir, no es suficiente que el progenitor alienador lleve a cabo una conducta de manipulación, sino que es necesario que esta conducta realmente tenga efecto. Lamentablemente esto hace que la intervención psicológica para reparar el daño sea muy complicada, ya que los psicólogos se encuentran con menores convencidos de que su odio hacia el progenitor alienado está totalmente justificado.

El SAP aparece en un menor tras un proceso que puede variar en el tiempo según los casos, cuánto más tiempo pase el progenitor manipulador con su hijo, más tiempo tendrá para desarrollar su campaña de injurias y degradación. Lo que más llama la atención en el SAP es la ausencia de ambivalencia en el odio del menor, es un odio similar al de un fanatismo terrorista. Frente a este odio, el menor suele considerar al progenitor alienador como una persona sin defectos, una víctima vulnerable a la que tiene que defender. Además, cuando al menor se le sugiere que puede haber sido manipulado, se defiende asegurando que siempre ha pensado así y que nadie le ha dicho lo que tenía que pensar.

En numerosas ocasiones este odio que siente el menor, y que carece de todo sentimiento de culpa, se extiende a todo el entorno del progenitor alienado como pueden ser abuelos, primos, amigos, el progenitor o la nueva pareja.
El progenitor alienado recibe este ataque por parte de su hijo inicialmente con gran estupor y posteriormente, cuando va viendo cómo pasa el tiempo y la manipulación aumenta, con gran frustración e indefensión. En la mayoría de los casos en los que son varios los menores implicados la manipulación se extiende a todos ellos con el fin de que hagan un frente común hacia el progenitor alienado.
El SAP tiene serias consecuencias a largo plazo. En los casos en los que la intervención es efectiva, por un lado el menor tiene que enfrentarse a un fuerte sentimiento de culpa por su enfrentamiento con uno de sus progenitores y por el otro tiene que reconocer que la persona en la que confiaba ciegamente lo ha utilizado.

Trastornos de ansiedad: los menores viven el momento de las visitas con un fuerte estrés, en estos casos se observa respiración acelerada, enrojecimiento de la piel, sudoración, elevación del tono de voz, temblores, finalizando en desbordamiento emocional, no pudiendo estar delante del progenitor rechazado con serenidad y normalidad. En ocasiones para afrontar las visitas.

Trastornos en el sueño y en la alimentación: derivado de la situación anterior, son menores que a menudo manifiestan que sufren pesadillas, así como problemas para conciliar o mantener el sueño. Por otro lado pueden sufrir trastornos alimenticios derivados de la situación que viven y no saben afrontar, ingiriendo alimentos compulsivamente o no alimentándose, hechos que el progenitor alienador suele utilizar para cargar contra el otro, haciendo ver que estos síntomas son debidos al sufrimiento del/la menor por no querer ver al progenitor rechazado por el daño que este les ha producido.

Conductas agresivas: cuando nos encontramos ante un nivel severo, en el que se describió anteriormente las visitas se hacen imposibles; a menudo se observa en los menores problemas de control de impulsos, teniendo que ser contenidos en ocasiones por los profesionales. Las conductas agresivas pueden ser verbales como insultos, o incluso físicas, teniendo que frenar la situación.

Conductas de evitación: hay ocasiones en las que los menores despliegan una serie de conductas para evitar enfrentarse a la visita, como pueden ser somatizaciones de tipo ansioso que producen una llamada de atención en el progenitor alienador y que tienen como consecuencia no pasar a la visita.

Utilizan lenguaje y expresiones de adultos: Hay casos de pequeños/as que verbalizan términos judiciales, así como tienen un claro conocimiento acerca de dichos procesos. Por otro lado realizan verbalizaciones que son un claro reflejo de la fuerte conflictividad que viven y de la postura que han tomado en el conflicto, que es al lado incondicional del progenitor no rechazado.

Dependencia emocional: las/os menores que viven estas situaciones, sienten miedo a ser abandonados por el progenitor con el que conviven, ya que saben, y así lo sienten, que su cariño está condicionado. Tienen que odiar a uno para ser querido y aceptado por el otro, y ese odio tiene que ser sin ambivalencias; todo ello va a crear una fuerte dependencia emocional para el/la menor. Todo ello va a tener como consecuencia la creación de una relación patológica entre progenitor e hijo/a.

Dificultades en la expresión y comprensión de las emociones: suelen expresar sus emociones de forma errónea, centrándose excesivamente en aspectos negativos. Por otro lado muestran falta de capacidad empática, teniendo dificultades para ponerse en el lugar de otras personas, manteniendo una actitud rígida ante los distintos puntos de vista que ofrezca el progenitor rechazado.

Exploraciones innecesarias: en los casos severos, pueden darse denuncias falsas por maltrato hacia los/as menores, estos se van a ver expuestos a numerosas exploraciones por parte de diversos profesionales, las cuales, además de ser innecesarias, producen una fuerte situación de estrés. También hace que adopten un rol de "víctimas" de algo que no han sufrido pero que debido a la campaña de denigración del progenitor alienado, y a la autonomía de pensamiento, toman como algo real, teniendo unas consecuencias devastadoras para su desarrollo psicológico.

La lentitud de las decisiones judiciales contribuyen en muchos casos a aumentar esta sensación, de indefesión e impotencia, al no encontrar medios para parar este proceso tan toxico para el menor.