lunes, 17 de enero de 2011

Delirios


En términos psicológicos, la palabra delirio se refiere a una creencia que es falsa, extravagante o derivada de un engaño o mentira. Los delirios no aparecen sólo en alguna enfermedad particular; ocurren en una gran cantidad de procesos patológicos. Sin embargo, poseen una mayor importancia en el diagnóstico de la psicosis y, particularmente, en la esquizofrenia, la manía y los episodios del trastorno bipolar.

Para que una creencia pueda considerarse un delirio debe cumplir 3 criterios básicos:
Ser una idea firmemente sostenida pero con fundamentos lógicos inadecuados.
Ser incorregible con la experiencia o con la demostración de su imposibilidad.
Ser inadecuada para el contexto cultural del sujeto que la sostiene.

Existen muchos tipos de delirios
Delirio de persecución:
la gente que sufre el delirio de persecución cree que constantemente se está conspirando contra ellos o que son perseguidos. Las manifestaciones comunes incluyen la creencia de que son seguidos, que su correspondencia está abierta, que se hacen registros en la habitación o en la oficina, que su teléfono está intervenido o que la policía, funcionarios del gobierno, vecinos o compañeros de trabajo lo están acosando.

Delirio de culpa o pecado: el paciente tiene la creencia de que ha cometido algún pecado terrible o que ha hecho algo imperdonable. En ocasiones, el paciente está preocupado con cosas malas que hizo cuando era pequeño, como masturbarse. El paciente se siente responsable por haber causado algún desastre, como un incendio o accidente, con el cual en realidad no tiene ninguna conexión. A veces el delirio tiene un matiz religioso, ya que implica que el pecado es imperdonable y que el paciente va a sufrir un castigo por la sociedad.

Delirio de grandeza: La persona con este trastorno, tiene la creencia de que tiene poderes o habilidades especiales. Puede pensar que en realidad es un personaje famoso, como un cantante, Gandhi, Dios. Puede tener la creencia de que está escribiendo un libro fundamental o componiendo una pieza musical, o desarrollando algún invento maravilloso. Tiene la sospecha de que alguien quiere robarle las ideas y puede irritarse si alguien pone en duda su capacidad.

Delirio religioso: el paciente está preocupado por creencias falsas de naturaleza religiosa. Estas creencias a veces se presentan en el contexto de un sistema religioso convencional, como creer en la segunda venida de Jesús, el Anticristo o en la posesión por el demonio. En otras ocasiones pueden implicar un sistema religioso completamente nuevo o una mezcla de creencias extraídas de una variedad de religiones, en especial de religiones orientales, como ideas sobre la reencarnación o el nirvana. El delirio religioso puede combinarse con delirio de grandeza, si el paciente se considera un líder religioso, delirio de culpa o delirio de control. El delirio religioso debe estar fuera de lo que se considera normal para el contexto social y religioso del paciente.

Delirio somático: el paciente tiene la creencia de que de alguna manera su cuerpo está enfermo, es anormal o ha cambiado. Por ejemplo, puede pensar que su estómago o su cerebro se están pudriendo, que sus manos o su pene están creciendo o que sus rasgos faciales están alterados. En ocasiones el delirio somático está acompañado de algún tipo de alucinaciones.

Ideas y delirios de referencia: el paciente tiene la creencia de que detalles, frases o acontecimientos aparentemente sin importancia, se refieren a él o tienen una significación especial para él. Por ejemplo, si el paciente entra en una habitación y ve gente que está riendo, sospecha que han estado hablando de él y que se ríen de él. En ocasiones piensa que cosas leídas en los diarios, escuchadas en la radio o vistas en la televisión están dirigidas a él como mensajes especiales. En el caso de ideas de referencia, el paciente manifiesta cierta suspicacia con respecto a las mismas, pero reconoce que está en un error. Cuando el paciente tiene la certeza de que lo que se dice o sucede se refiere a él, se habla de delirio de referencia.

El delirio primero se trata al identificar y tratar la causa subyacente. Después, los síntomas se tratan con medicamentos, control psicológico e intervención ambiental y de apoyo. El tratamiento de trastornos mentales o médicos suele mejorar considerablemente la función cognitiva. El tratamiento de los trastornos y condiciones causantes reducen el riesgo de delirio.

miércoles, 12 de enero de 2011

Recuperación de dependencias


Tratamiento y Recuperación:
Mientras que la recuperación es el proceso mediante el cual el adicto detiene su uso y produce cambios positivos en su estilo de vida, el tratamiento se define como una serie de actividades clínicas estructuradas que se utilizan con el fin de ayudar al adicto a reconocer y detener la adicción activa; así como promover y mantener la recuperación sostenida.
Es necesario clarificar la relación entre estos dos procesos que actúan de manera armónica y coordinada. La recuperación es para toda la vida y su objetivo es el de mejorar la calidad de vida del adicto en recuperación.

El tratamiento esta delimitado a un periodo de tiempo, aunque podría ser necesario varias sesiones de tratamiento a lo largo de la vida del adicto.
El objetivo del tratamiento es poder asistir al paciente a lograr su recuperación.La intervención familiar es un procedimiento dirigido a poder ayudar al adicto a tomar la decisión de entrar en recuperación. Esta intervención debe ser guiada por un profesional entrenado y se basa en el poder de la familia como grupo de presión positiva.

La intervención clínica también puede ser eficaz para comenzar el proceso de recuperación. Muchas veces el primer contacto con el tratamiento lo hace el adicto para tratar alguna complicación secundaria al uso. Por ejemplo una gastritis aguda en el alcoholismo, o una enfermedad venérea en el adicto al sexo. Si en ese momento se hace el adecuado diagnostico de adicción es mas probable que se haga una recomendación de tratamiento especifico para la adicción. Pero muchas veces no se hace el diagnostico por la falta de entrenamiento que existe en la profesiones de ayuda en esta área del tratamiento de las adicciones.

Es recomendable asesorarse con un profesional de la adicción que este entrenado en esta área y cumpla con los requisitos para poder ser de ayuda.
Aun así no es necesariamente indispensable la intervención profesional pues muchos adictos se recuperan sin necesidad de tener contacto con el sistema de salud.

No existen curas rápidas o mágicas; el simple hecho de proponerlas denota un desconocimiento craso del tema. Además esa actitud es precisamente el centro de la dinámica mental de la adicción: la búsqueda obsesiva del arreglo rápido, la sustancia mágica, la persona, lugar o cosa que nos arreglara la vida. El tratamiento de las adicciones debe ser integral, sistémico y estratégico abordando la mayor cantidad de niveles posible: personal, familiar, laboral, social, etc.; y se debe tener en cuenta a la persona de manera integral y completa. Los cambios psicosociales son el foco donde la mayor cantidad de energia de tratamiento se invertirá, pues es allá donde la posibilidad de cambio constructivo es mayor.

Las diferentes herramientas terapéuticas pueden y deben ser usados de manera integral y teniendo en cuenta las necesidades especiales de cada persona, pero nunca como substituto del tratamiento psicosocial. No existen tratamientos mejores que otros sino que cada persona tiene necesidades distintas y cada modalidad de tratamiento ofrece posibilidades distintas. Cada plan de tratamiento individual debería basarse en la severidad del proceso adictivo, las características individuales de la persona y la situación de funcionamiento psico-social en ese momento.

Los grupos de autoayuda son modalidades de tratamiento que han sido exitosos a lo largo del tiempo y son siempre recomendables especialmente en la etapa de mantenimiento. Los estudios demuestran que un plan balanceado compuesto de asistencia a grupos de autoayuda y seguimiento profesional, es la terapia más efectiva, en los pacientes que no necesitan estar internados.

Etapas de la Recuperación
El proceso de recuperación puede ser dividido en etapas, para su estudio y comprensión. Estas etapas están basadas en el "modelo evolutivo de la recuperación" de Gorski.
Cada una de estas etapas lleva consigo una necesidad básica del proceso de recuperación, y esto asociada a una serie de tareas que aseguran que la recuperación se mantenga en marcha.

Transición: En esta etapa la tarea básica es dejar ir la necesidad de control sobre el uso, ya sea de sustancias, en las adicciones químicas, o de conductas adictivas en las conductuales.
Estabilización: En esta fase toda la energia esta enfocada en recuperarse de los efectos dañinos, que el uso compulsivo ha tenido sobre la vida de la persona en recuperación.

Recuperación Temprana: En esta fase se producen los primeros cambios internos, de pensamiento, sentimientos y actitud con respecto al uso.
Recuperación Media: Aquí se producen los cambios externos. La reparación del estilo de vida dañado por la adicción y el desarrollo de un estilo de vida más sano y balanceado.

Recuperación Avanzada: Esta etapa esta definida por la superación de los asuntos emocionales y familiares pendientes, que provienen de la crianza, niñez y adolescencia.

Mantenimiento: Esta etapa se basa en la capacidad para mantener una vida balanceada y un crecimiento personal continuo.
Todas estas etapas se sobreponen unas a otras y no existe realmente una definición exacta que separe a unas de otras, pero funcionan para poder ubicarse en las tareas pertinentes al momento que se vive en la recuperación.

El Proceso de Recaída
La adicción
, como enfermedad crónica esto asociada con una tendencia natural a la recaída. Eso no significa que sea inevitable o apropiado tener recaídas, sino que son una realidad, y la mejor forma de prevenirlas, es aceptando el riesgo y conociendo mejor el proceso de la recaída, también llamado síndrome de la recaída.
Uno de los malentendidos mas frecuentes es que la recaída es simplemente la vuelta al uso.

Aunque esto es parcialmente cierto, en realidad se le llama recaída a todo el proceso A) que lleva desde un estado de abstinencia sostenida B), hasta el consumo o adicción activa C). Este proceso ocurre a lo largo del tiempo D) y se manifiesta como una serie de síntomas o cambios, que son en realidad regresiones a los antiguos patrones de conducta y pensamiento que ya se habían superado.Usualmente este proceso esta formado por pequeñas decisiones riesgosas E) que la persona toma, y que, enlazadas unas con otras, van llevando a construir el camino de la recaída. Estas pequeñas decisiones, llamadas también "decisiones de riesgo relativo F), son aparentemente sin importancia, pero su efecto es acumulativo y van llevando al adicto hacia una situación imposible de resistir G), donde será inevitable el uso, pues los márgenes de susceptibilidad se sobrepasan. Existe una línea imaginaria, o línea de no-retorno H) luego de la cual no es posible dar marcha atrás a la conducta de búsqueda y el uso es inminente. Aun así en la zona de transición entre la línea de no retorno y el uso, la recaída es primariamente conductual y de actitud, sin que hubiese ocurrido aun el uso.

Definición de la Recaída
La recaída
se define como el proceso de retroceso a los patrones de comportamiento y pensamiento típicos de la adicción activa, que ya se habían superado, y que finalmente llevan de vuelta al uso, retrocediendo hasta llegar de vuelta al estado de enfermedad adictiva que existía antes de comenzar la recuperación.
Para poder hablar de recaída una persona debe haber estado previamente en recuperación, o sea abstinente y con cambios de conducta, por un periodo significativo de tiempo. Por el simple hecho de no haber usado por un tiempo, el volver a usar, no necesariamente es una recaída. Podría tratarse de episodios de consumo alternos, dentro de un periodo de adicción activa.

La recuperación de una adicción a las drogas o el alcohol no termina con un programa de tratamiento de 6 semanas. Es un proceso para toda la vida. Para muchas personas encontrar un grupo de apoyo puede ayudarles a mantenerse limpias de drogas. Hay grupos de apoyo específicos para adolescentes y jóvenes. Encontrar personas que han pasado por las mismas experiencias, y tener la oportunidad de escuchar debates sobre la experiencia real con las drogas, es altamente positivo.

Muchas personas descubren que ayudar a otros es también la mejor manera de ayudarse a sí mismos. Comprender lo difícil que resulta el proceso de recuperación puede ser de gran ayuda para apoyar a otros tanto adolescentes como adultos que estén luchando para superar una adicción.
Tener una recaída
, reconocer el problema lo antes posible es esencial. Buscar ayuda enseguida para no echar a perder todo el esfuerzo que fue la recuperación inicial. Y, de tener una recaída, no dudar o tener miedo de pedir ayuda.

lunes, 10 de enero de 2011

Biofeedback




El Biofeedback es una técnica psicofisiologica que le permitirá comprobar la relación e influencia existente entre sus pensamientos, emociones y su cuerpo.

La Unidad Anti-Estrés pone a su disposición técnicas de Biofeedback que permiten evaluar la respuesta de su organismo ante situaciones de stress y/o ansiedad, para posteriormente, aprender a controlarla.

¿En qué consiste?
El Biofeedback permite estudiar el perfil psicofisiológico del paciente ante la ansiedad y la relajación, evaluando:
La reactividad fisiológica ante los pensamientos negativos y obsesiones del paciente. Se demuestra la conexión directa entre su sobre-activación cognitiva y sus síntomas físicos.
El impacto y los efectos que el entrenamiento en relajación y las técnicas de respiración tienen sobre las diferentes variables fisiológicas.

Canales de medida.
Temperatura.
Tensión muscular.
Pulso.
Tensión gastrointestinal.
Tensión arterial.

Cuando el Biofeedback se integra en psicoterapia, el psicólogo guía al paciente en la modificación de dichas respuestas neurovegetativas no reguladas, logrando costumbres más reguladas y adecuadas, es decir cambios a nivel conductual y emocional.

Algunos de los problemas tratados con Biofeedback o Neurobiofeedback son el abuso de substancias, ansiedad crónica, arritmias, ataques de pánico, migrañas, estrés y distrés, fobias, insomnio, y en niño déficit de atención con hiperactividad. Este tratamiento es aplicable a cualquier edad sin particulares contraindicaciones, evitando en muchos casos el uso de fármacos. Se realizan entre 10 y 20 sesiones de 15-30 minutos. Como término medio.

sábado, 8 de enero de 2011

La Soledad

Los psicólogos consideran que alguien está solo cuando no mantiene comunicación con otras personas o cuando percibe que sus relaciones sociales no son satisfactorias. Tres características definen la soledad: es el resultado de relaciones sociales deficientes, constituye una experiencia subjetiva ya que uno puede estar solo sin sentirse solo o sentirse solo cuando se halla en grupo; y, por último, resulta desagradable y puede llegar a generar angustia.

La soledad, salvo excepciones, es una experiencia indeseada similar a la depresión y la ansiedad. Es distinta del aislamiento social, y refleja una percepción del individuo respecto a su red de relaciones sociales, bien porque esta red es escasa o porque la relación es insatisfactoria o demasiado superficial. Se distingue dos tipos de soledad: la emocional, o ausencia de una relación intensa con otra persona que nos produzca satisfacción y seguridad, y la social, que supone la no pertenencia a un grupo que ayude al individuo a compartir intereses y preocupaciones. Parece, por otro lado, que la soledad está relacionada con la capacidad de las personas para manifestar sus sentimientos y opiniones.


Cuando nuestra habilidad para relacionarnos es deficiente, aumenta la probabilidad de que nos quedemos solos ya que las relaciones que mantenemos son menos entusiastas y empáticas. En general, las personas con problemas de neurosis se muestran convencidas de que no resultan amables ni dignas de ser apreciadas, y rechazan cualquier tipo de amigos potenciales con el objetivo de protegerse a sí mismos del posible rechazo. La soledad esta muy relacionada con la pérdida de relaciones con ese conjunto de personas significativas en la vida del individuo y con las que se interactúa de forma regular. La definición más común de soledad es la de carencia de compañía y que se tiende a vincularla con estados de tristeza, desamor y negatividad, obviando los beneficios que una soledad ocasional y deseada puede reportar.


La ausencia del ser amado:
Cuando (por separación en la pareja, fallecimiento de un ser querido u otra causa) desaparece de nuestra vida alguien a quien hemos amado o que ocupaba un espacio primordial en nuestra cotidianeidad, nos invade una particular sensación de soledad, un vacío, una nada enmudecida que nos sume en la tristeza y la desesperanza. Debemos sobrellevar la dolorosa percepción de orfandad, de ausencia de una persona insustituible. Nos vemos perdidos y sin referencias en las que antes nos apoyábamos para afrontar la vida.


Somos seres sociales que necesitamos de los demás para hacernos a nosotros mismos. Y no sólo para cubrir nuestras necesidades de afecto y desarrollo personal, sino también para afianzar y revalidar nuestra autoestima, ya que ésta se genera cada día en la interrelación con las personas que nos rodean.

La soledad social
La de quien apenas habla más que con su familia, sus compañeros de trabajo y sus vecinos es una soledad muy común en este mundo nuestro. Nos sentimos incapaces de contactar con un mínimo de confianza con quienes nos rodean, tememos miedo que nos hagan o nos rechacen. Plantamos un muro a nuestro alrededor, nos encerramos en nuestra pequeña célula y vivimos el vacío que nosotros mismos creamos y que justificamos con planteamientos “como no me entienden”, “la gente sólo quiere hacerte daño”, “para lo único que les interesas es para sacarte algo”, “cada vez que confías en alguien, te llevas una puñalada”. Si la soledad es deseada nada hay que objetar, aunque la situación entraña peligro: el ser humano es social por naturaleza y una red de amigos con la que compartir gustos, preocupaciones y logros es un cimiento difícilmente sustituible para asentar una vida feliz. Es una meta difícil y las estructuras y hábitos sociales de nuestra civilización frenan este empeño de hacer y mantener amistades, pero merece el esfuerzo, dar lo mejor de nosotros para no morir en el intento.


Esa soledad no deseada puede convertirse en angustia, si bien algunos se acostumbran a vivir solos. Se revestirá esta actitud de una apariencia de fortaleza, autosuficiencia, agresividad o timidez. Y todo, para esconder la inseguridad y el miedo a que no se nos quiera o no se nos respete.

Hay también otras soledades indeseadas, como esas a las que se ven abocadas personas mayores, amas de casa, o quienes muestran una orientación sexual no convencional, o quienes sufren ciertas enfermedades, incapacidades físicas o psicológicas o imperfecciones estéticas.

Ganar a la soledad no deseada
Diagnóstico: qué tipo de soledad es la que estamos sufriendo y a qué circunstancias se debe.

Conocernos bien. Dejemos a un lado el miedo a mirar dentro de nosotros, y afrontemos la necesidad de saber cómo somos: nuestras ilusiones y ambiciones, limitaciones y miedos, quién quiero ser, cómo me ven, cómo me veo.


Fuera la timidez. Tomemos la iniciativa para conseguir nuevas relaciones. Establezcamos qué personas nos interesan, y elaboremos una estrategia para contactar con ellas.


No hay nada que perder. El miedo al rechazo es un freno para entablar nuevas amistades o amores. El objetivo es importante, no tengamos miedo al cambio.


Sin victimizarnos. El mundo resulta en ocasiones cruel, vulgar y materialista, de acuerdo. Pero seguro que hay otras personas que pueden estar deseando conocer a alguien como nosotros.


Encerrarnos en nosotros mismos es reconocer la derrota. A la mayoría la soledad nos hace daño, y nos sienta mejor tener con quién hablar, intimar y a quién querer.


No somos tan raros como a veces pensamos. No hay más que hablar en profundidad y confianza con cualquier persona para comprobarlo. Podemos agradar a más gente de la que creemos y nos pueden resultar atractivas muchas personas que tenemos muy cerca.

jueves, 6 de enero de 2011

Pensar, decir y hacer

La definición de pensar más simple no es más que formarse ideas en la mente y, por lo mismo, difícil de aplicar, ya que entre más sencillo y con pocos términos se precisa un concepto, más complejo resulta entenderlo y aplicarlo.

En este paso del proceso evolutivo y educativo de cada ser humano, el pensar es una actividad rutinaria por naturaleza. Desde que se nace, se van desarrollando las partes del cerebro que genera esta educación.


A lo largo del tiempo, este conjunto del pensar, decir y hacer, se ha hecho merecedora de un sinfín de comentarios por expertos en diversas profesiones psicología, mercadotecnia, filosofía y muchas más, aunado a uno de los más importantes, los padres de familia, así como educadores y maestros.
En la vida del día a día, lo que no se sabe no se puede enseñar. En este contexto, todo lo que uno aprende ayuda a conformarse como ser humano completo y fuerte.
La actividad de pensar y el hecho en sí, es tan importante que debe ser enseñado a la par en todas las asignaturas posibles que uno curse en la vida así como en el proceso de educación familiar.
Lo antes descrito resume a tener al final del día un razonamiento correcto, ya que sin este, muchas habilidades de poco sirven, obteniendo fracasos y desencuentros.
Se piensa para recordar, comprender, analizar, sintetizar, establecer conexiones, tomar decisiones, solucionar problemas y muchas más. Para ello, una constante que no se valora y aplica con cuidado es el tiempo.
El tiempo no es más que la magnitud física con la que medimos la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio de un periodo en el que transcurre un evento. Ha sido frecuentemente concebido como un flujo sucesivo de situaciones atomizadas en la realidad.
En estos tiempos donde Internet ya forma parte de uno, el tiempo para pensar se acorta drásticamente. Por ello, el lapso para pensar adquiere un valor incalculable, ya que ante las diarias dudas de saber más y más en forma inmediata, tanto por propias dudas como educacionales y profesionales, donde las respuestas y resultados deben ser inmediatos, hace que el pensar no se valore correctamente, haciendo un ser humano menos perfecto y con un libre albedrío limitado y coartado.
La acción de pensar adquiere valor cuando se ejerce con tiempo adecuado para ello. En consecuencia, el decir pasa a ser una actividad atrevida y de gran trascendencia.
La actividad de pensar es como transitar por la Web, que no es más que navegar por nuestra mente, para acceder a aquellas direcciones que se necesita conocer, estableciendo conexiones precisas, empleando para tales fines diferentes trayectorias de circulación por medio de nuestras neuronas.
Además de pensar y decir lo que se piensa, lo que sigue no es más que hacer lo que se piensa. Por lo anterior, puede uno confundirse, pero más equivocado está el que no hace nada.
El constante pensar, decir y hacer, evoluciona al ser humano. Se va adquiriendo madurez suficiente para reconocer los errores y, para evitarlos, se tendrá que desarrollar nuestro pensamiento, en cualquiera de sus modalidades, ya sea el analítico, conceptual, sistémico, estratégico, holístico, crítico, divergente, reflexivo, sintético, proactivo, convergente, conciliador y algunos más.
En cada intervención de esta constante trilogía, la mente necesita de determinadas competencias cognitivas y emocionales, mismas que se deben utilizar en adecuada combinación para obtener un resultado satisfactorio, con un manejo adecuado del tiempo.

Los mejores deseos para este 2011. Gracias por acompañarme siempre.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Paz y Armonia

A todos los amigos de: Locos por la Psicología, gracias por acompañarme por estar presente con sus comentarios. Desearles a todos una navidad en paz y armonía junto a sus seres queridos, ya que es una noche para la familia, para sentir y experimentar la unión de la misma. Tratar en lo posible evitar de rodearnos de personas que no tenemos afinidad, no importa cuantos estemos sentado a la mesa, lo mas importante es estar cómodos relajados.

Por ultimo los mejores augurios para el próximo año, que sea menos violento que este año que despedimos.
Cierren los ojos, piensen en todo lo que los hizo sonreír el año que termina y olvidar todo lo malo. Ojala esas sonrisas se te multipliquen por 2011. Feliz Año!!!!
Tomson.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Psicología Energética o Tapping

La psicología energética son un conjunto de técnicas que se dirigen a la eliminación de problemas emocionales y físicos, reequilibrando el sistema energético del cuerpo.


La teoría desde la que parte esta técnica es: “La causa de todas las emociones negativas es un trastorno de la fluidez del sistema energético del cuerpo”.

A través de la psicología energética se pueden resolver diferentes conflictos, actuales o pasados; bloqueos energéticos y psicológicos.

La técnica se utiliza para reducir, liberar y eliminar varios miedos como por ejemplo: el miedo a hablar en público, el miedo a los dentistas, a los insectos, fobias a los animales. Pero también reduce el estrés laboral, el personal y familiar. Así como también ayuda a disminuir la ansiedad, los sentimientos de culpa, el insomnio y las pesadillas.

Una de las formas de aplicación de la psicología energética se da combinando la digitopuntura y la kinesiología aplicada. Sin embargo, son varias las formas en que puede aplicarse la psicología energética, a través de ejercicios respiratorios, masajes, ejercicios del Yoga, o ejercicios de Chi Kung.

Para quien esta indicada la psicología energética: Esta indicada especialmente para todos los problemas derivados del estrés como ansiedad, ansiedad generalizada, ataques de pánico. Miedos de todo tipo pero especialmente los derivados del estrés: miedo a los coches, a la velocidad, a los espacios cerrados, a los espacios abiertos, al micro, al supte, a los ascensores, a volar. Así mismo está indicado para regular el exceso de emoción: exceso de miedo,enojos,tristeza,preocupación. Es muy útil para vencer el miedo a hablar en público, a los exámenes, a sentirse expuesto en un grupo. Está indicado en las depresiones exógenas, y es muy útil en los procesos de duelo.

EFT es un método para eliminar el malestar emocional, extremadamente efectivo en la práctica y a la vez tan sencillo que prácticamente cualquier persona puede aprenderlo para usarlo en su vida diaria.

El método es tan simple como estimular una serie de puntos de acupuntura dando golpecitos con los dedos algo que llamamos "tapping" mientras nos mantenemos mentalmente enfocados en el asunto concreto a tratar.

Este procedimiento repetido durante unos minutos y con un poco de pericia en la observación de los cambios en nuestro estado emocional, se muestra como uno de los métodos psicológicos más efectivos que se conocen hoy en día, produciendo resultados rápidamente, incluso donde muchas otras terapias no lo habían conseguido.

Todas las técnicas a través de las que pueda aplicarse la psicología energética tienen un mismo objetivo: reequilibrar la energía del humano.