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viernes, 31 de julio de 2009

La capacidad de dialogo.


Las conductas, verbales y no verbales:
La capacitad de dialogo se manifiesta con el uso de las palabras expresivas y correctas, dichas en el tono adecuado y en el momento oportuno.
El dialogo es estar abierto a las opiniones de los otros.

El dialogo permite reconocer que la manera de pensar y de sentir del individuo es fruto de aquello que construye y descubre gracias a la comunicación e la interacción.

Las habilidades dialógicas se manifiestan mediante la expresión verbal y no verbal.
Son conductas "no verbales" una mirada, una sonrisa, los gestos de la cara y de las manos, la distancia entre los interlocutores. Para ser socialmente hábil es necesario aprender a captar estos mensajes.

Conductas Verbales:
La palabra que utilizamos.
El tono en que la decimos.
La fluidez.
El ritmo.
La velocidad.
La postura del cuerpo.
Conductas no verbales:
La expresion de la cara
La mirada.
El no mirar la persona.
Sonreir o no.
El momento.
La gesticulación.
La postura del cuerpo.
Estas variables, hacen que las mismas palabras puedan tener diferentes significados.

"La comunicación y el intercambio de mensajes son permanentes entre los seres humanos. Ésta no es solo lo que hablamos, sino todo lo que hacemos o no hacemos: Silencios, posturas, gestos, actitudes, expresiones, tonos de la voz que cambian el sentido de lo que se dice y miradas significativas”.

La comunicación no verbal ayuda a interpretar todos aquellos mensajes que no se expresan con el lenguaje verbal y que de una u otra manera tienen incidencia en la comunicación verbal. Con mucha frecuencia se presentan problemas en la comunicación, se dice más de lo que se cree y menos de lo que se piensa; pero, he ahí la paradoja, también se dice mucho más de lo que se piensa, con los gestos y las posturas, sobre todo en aquellos inadvertidos que se manifiestan en microsegundos y que transmiten una impresión tan fugaz como penetrante.

La comunicación no verbal, no debe estudiarse como una unidad aislada, sino como una parte inseparable del proceso global de comunicación. Puede servir para repetir, contradecir, sustituir, complementar, acentuar, o regular la comunicación verbal, a través de las emociones mediante señales que la identifican tales como: expresiones faciales, postura, posición, espacio, actos explícitos y gestos, que muestran y regulan el comportamiento del individuo. Muchas expresiones faciales al parecer no son aprendidas sino universales en el ser humano. El resto del cuerpo también transmite mensajes mediante su posición y postura, un lenguaje llamado "lenguaje corporal".
El diálogo es un coloquio o conversación entre dos o más personas. El dialogar con plenitud nos permite desvelar actitudes favorables en la búsqueda del interés común y de la cooperación social.

El diálogo tiene un valor intrínseco y precisa de unos cuidados para dar su fruto.
Estos son:
Abrirse al otro
Acogerlo
Respetarlo
Escucharlo
Comunicarse
Utilizar un lenguaje común
Compartir la reflexión y la crítica.
Darse serenidad y tiempo mutuamente.
Desechar el miedo, la excesiva prudencia, el trato irónico o despectivo.
El saber dialogar es una capacidad básica para todo ser humano. Como toda capacitación precisa de aprendizaje.

"Los valores más importantes que deberían presidir todo diálogo son: simpatía, tolerancia, participación, democracia e interés”.

miércoles, 15 de julio de 2009

Lenguaje Corporal


Tus movimientos te delatan:
El lenguaje corporal, que no es más que todo lo que tú trasmites por medio de movimientos o gestos, delata completamente tus sentimientos o percepción acerca de la persona con la que está interactuando.
Cuando conversas con una o varias personas, reflejas y envías miles de señales y mensajes a través de tu comportamiento. Así que presta atención y sácale provecho a los siguientes datos, porque tanto en tu vida laboral como en la personal, te serán de gran provecho.

Usa tus ojos para hablar:
Los ojos son las ventanas del alma. La persona que mira limpiamente a los ojos de otros es una persona segura, amistosa, madura y sincera. Sus ojos y su mirada pueden decir tanto porque expresan prácticamente todas las emociones: alegría, tristeza, inquietud, tensión, preocupación, estimación o respeto. Por sus ojos muchas veces se puede saber lo que está pensando. Por eso, constituyen una ayuda poderosa en la conversación.

El uso adecuado de las manos
Tus manos se pueden aprovechar muy bien para complementar tus palabras y dar mayor fuerza a tu conversación. No las utilices inútilmente y mucho menos para hacer cualquier cosa que distraiga a la otra persona. Tampoco las uses violentamente, haciendo ruido con ellas o pasándoselas casi en el rostro a la otra persona.

Cuidado con lo que tocas
Hay muchas personas que siempre están dando palmadas en la espalda o tocando a los otros en los brazos, como para llamar su atención. Es bueno demostrar cariño, pero también hay que guardar el debido respeto a los demás. Muéstrale no tocando a la otra persona innecesariamente. Hay quien se siente muy molesto si le tocan, cuidado en eso. Pero tampoco hables o escuches con las manos metidas dentro de los bolsillos porque eso denota indiferencia y mala educación.

Gestos que denotan impaciencia o aburrimiento
La actitud física demuestra lo que el alma está sintiendo. Si alguien finge interés en una conversación, la otra persona se dará cuenta muy fácilmente por sus gestos y ademanes. Moverse nerviosamente o levantarse, cruzar y descruzar las piernas, moverse en el asiento o mirar constantemente el reloj demuestra aburrimiento y es una gran falta de respeto. Si tienes que mirar la hora, hazlo en el reloj de otro.

Aprender a sentarse
Aprende a sentarte tranquilo y comportarte cuando se escucha. Reparte equitativamente el peso de tu cuerpo para no cansarte mientas estás sentado conversando. Si te sientas en el borde de la silla, es indicativo que deseas irte tan pronto como sea posible.
Si cambias constantemente de posición, estás expresando a gritos que estás aburrido. Si mueves incesantemente los pies durante la conversación, tu interlocutor pensará que estás molesto, inseguro, irritado, nervioso, cansado o aburrido. Debes sentarte en una posición cómoda y descansada que te permita respirar mejor y manejar mejor tu voz.

Control de las expresiones del rostro
Sonríe! Intercalar sonrisas cálidas y francas en la conversación transmite confianza, alegría y buena disposición. Sin embargo, no exageres. Sonreír demasiado frecuentemente puede convertir el gesto en una especie de mueca y dar la impresión de que es algo hueco, vacío y fingido. Apretar exageradamente los labios puede delatar que tienes dudas o desconfianza acerca de lo que el otro está diciendo o sugerir que no estás expresando realmente lo que piensas o sientes.