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martes, 9 de octubre de 2012

Personalidad Limítrofe O Borderline



El trastorno límite de la personalidad, o borderline, también llamado limítrofe o fronterizo, es un trastorno de la personalidad que se caracteriza primariamente por desregulación emocional, pensamiento extremadamente polarizado y relaciones interpersonales caóticas.

El trastorno límite de la personalidad, es un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la afectividad y la autoimágen, además de una notable impulsividad, depresión, ideas paranoides, que por lo general empieza al principio de la edad adulta y se presenta en diversos contextos.

Las personas con este trastorno tienen cambios de ánimo inconstante y extremos, nunca están por decirlo en neutro son extremistas pasan del amor al odio y del odio nuevamente al amor, tiene problemas con su imagen de la misma manera que tiene problemas en sus relaciones interpersonales, suelen victimizarse ante cualquier situación y por lo general creen que tuvieron menos de lo que merecían en la infancia situación que los hace creer que necesitan más atención en su vida adulta.

Se desconoce a ciencia cierta que origina este trastorno, hay varas hipótesis que indican que puede ser debido a factores sociales o genéticos, recordemos que los trastornos de personalidad se diagnostican sobre la base de una evaluación psicológica, al igual que los antecedentes y severidad de los síntomas, acá algunos detalles:
Intolerantes a la soledad
Personas 100% impulsivas en toda área
Sentimientos de vació constante
Irritabilidad extrema e inapropiada
Conductas autodestructivas como intentos de suicidio y automutilación
Personas desorganizadas e inconstantes.

El tratamiento del trastorno debe tener en cuenta la complejidad intrínseca de la enfermedad. En primer lugar se debe decidir si se realiza en régimen ambulatorio, de hospitalización parcial o de internación. Esta decisión se basa en principalmente en el riesgo de suicidio o autolesiones. Dado el doble componente del trastorno, biológico y ambiental, el tratamiento debe abordar ambos capítulos. Por una parte se debe tratar las vulnerabilidades biológicas y la desregulación en la fisiología de los neurotransmisores que se manifiestan en: síntomas de desregulación afectiva, síntomas de discontrol impulsivo conductual y síntomas cognitivos perceptuales. La medicación ayuda a aliviar la sintomatología en los periodos de descompensación aguda, así como los trastornos comórbidos. De otra manera, la medicación por si sola no ayuda al individuo a enfrentarse a las situaciones ambientales concretas y en todo caso está indicada la psicoterapia.