Mostrando entradas con la etiqueta inductores del sueño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inductores del sueño. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de octubre de 2009

Hijos manipulados


La idea de que un progenitor manipule a sus hijos con la intención de predisponerlos contra el otro puede resultar difícil de aceptar. Sin embargo, es un fenómeno cada vez más frecuente en las rupturas matrimoniales. A esta patología se la conoce como Síndrome de Alienación Parental SAP. Hay que descubrir los procesos, los síntomas y las estrategias urdidas por uno de los cónyuges, para poder prevenir la pérdida de un hijo, que manejado, siente odio hacia la pareja del instigador o instigadora.

Es importante señalar que el SAP se diagnostica en los menores cuando esta manipulación ya se ha producido, es decir, no es suficiente que el progenitor alienador lleve a cabo una conducta de manipulación, sino que es necesario que esta conducta realmente tenga efecto. Lamentablemente esto hace que la intervención psicológica para reparar el daño sea muy complicada, ya que los psicólogos se encuentran con menores convencidos de que su odio hacia el progenitor alienado está totalmente justificado.

El SAP aparece en un menor tras un proceso que puede variar en el tiempo según los casos, cuánto más tiempo pase el progenitor manipulador con su hijo, más tiempo tendrá para desarrollar su campaña de injurias y degradación. Lo que más llama la atención en el SAP es la ausencia de ambivalencia en el odio del menor, es un odio similar al de un fanatismo terrorista. Frente a este odio, el menor suele considerar al progenitor alienador como una persona sin defectos, una víctima vulnerable a la que tiene que defender. Además, cuando al menor se le sugiere que puede haber sido manipulado, se defiende asegurando que siempre ha pensado así y que nadie le ha dicho lo que tenía que pensar.

En numerosas ocasiones este odio que siente el menor, y que carece de todo sentimiento de culpa, se extiende a todo el entorno del progenitor alienado como pueden ser abuelos, primos, amigos, el progenitor o la nueva pareja.
El progenitor alienado recibe este ataque por parte de su hijo inicialmente con gran estupor y posteriormente, cuando va viendo cómo pasa el tiempo y la manipulación aumenta, con gran frustración e indefensión. En la mayoría de los casos en los que son varios los menores implicados la manipulación se extiende a todos ellos con el fin de que hagan un frente común hacia el progenitor alienado.
El SAP tiene serias consecuencias a largo plazo. En los casos en los que la intervención es efectiva, por un lado el menor tiene que enfrentarse a un fuerte sentimiento de culpa por su enfrentamiento con uno de sus progenitores y por el otro tiene que reconocer que la persona en la que confiaba ciegamente lo ha utilizado.

Trastornos de ansiedad: los menores viven el momento de las visitas con un fuerte estrés, en estos casos se observa respiración acelerada, enrojecimiento de la piel, sudoración, elevación del tono de voz, temblores, finalizando en desbordamiento emocional, no pudiendo estar delante del progenitor rechazado con serenidad y normalidad. En ocasiones para afrontar las visitas.

Trastornos en el sueño y en la alimentación: derivado de la situación anterior, son menores que a menudo manifiestan que sufren pesadillas, así como problemas para conciliar o mantener el sueño. Por otro lado pueden sufrir trastornos alimenticios derivados de la situación que viven y no saben afrontar, ingiriendo alimentos compulsivamente o no alimentándose, hechos que el progenitor alienador suele utilizar para cargar contra el otro, haciendo ver que estos síntomas son debidos al sufrimiento del/la menor por no querer ver al progenitor rechazado por el daño que este les ha producido.

Conductas agresivas: cuando nos encontramos ante un nivel severo, en el que se describió anteriormente las visitas se hacen imposibles; a menudo se observa en los menores problemas de control de impulsos, teniendo que ser contenidos en ocasiones por los profesionales. Las conductas agresivas pueden ser verbales como insultos, o incluso físicas, teniendo que frenar la situación.

Conductas de evitación: hay ocasiones en las que los menores despliegan una serie de conductas para evitar enfrentarse a la visita, como pueden ser somatizaciones de tipo ansioso que producen una llamada de atención en el progenitor alienador y que tienen como consecuencia no pasar a la visita.

Utilizan lenguaje y expresiones de adultos: Hay casos de pequeños/as que verbalizan términos judiciales, así como tienen un claro conocimiento acerca de dichos procesos. Por otro lado realizan verbalizaciones que son un claro reflejo de la fuerte conflictividad que viven y de la postura que han tomado en el conflicto, que es al lado incondicional del progenitor no rechazado.

Dependencia emocional: las/os menores que viven estas situaciones, sienten miedo a ser abandonados por el progenitor con el que conviven, ya que saben, y así lo sienten, que su cariño está condicionado. Tienen que odiar a uno para ser querido y aceptado por el otro, y ese odio tiene que ser sin ambivalencias; todo ello va a crear una fuerte dependencia emocional para el/la menor. Todo ello va a tener como consecuencia la creación de una relación patológica entre progenitor e hijo/a.

Dificultades en la expresión y comprensión de las emociones: suelen expresar sus emociones de forma errónea, centrándose excesivamente en aspectos negativos. Por otro lado muestran falta de capacidad empática, teniendo dificultades para ponerse en el lugar de otras personas, manteniendo una actitud rígida ante los distintos puntos de vista que ofrezca el progenitor rechazado.

Exploraciones innecesarias: en los casos severos, pueden darse denuncias falsas por maltrato hacia los/as menores, estos se van a ver expuestos a numerosas exploraciones por parte de diversos profesionales, las cuales, además de ser innecesarias, producen una fuerte situación de estrés. También hace que adopten un rol de "víctimas" de algo que no han sufrido pero que debido a la campaña de denigración del progenitor alienado, y a la autonomía de pensamiento, toman como algo real, teniendo unas consecuencias devastadoras para su desarrollo psicológico.

La lentitud de las decisiones judiciales contribuyen en muchos casos a aumentar esta sensación, de indefesión e impotencia, al no encontrar medios para parar este proceso tan toxico para el menor.

jueves, 13 de agosto de 2009

Trastornos del sueño


El insomnio es un tipo de trastorno del sueño, el más común, que se caracteriza por dificultad para dormirse, o mantener el sueño; la persona se despierta muy fácilmente, provocándole un grave problema. No es una enfermedad, sino un síntoma de algún problema psíquico o físico.
El sueño es un estado de suspensión de la conciencia en donde se produce la recuperación física del organismo, el corazón late más despacio, no hay cambios bruscos en la presión arterial, el flujo sanguíneo al cerebro y órganos internos disminuye y la respiración también es más lenta.

El sueño se divide en:
Sueño no-REM: se produce pérdida de la conciencia y dura alrededor de 1 a 2 horas. Se subdivide en:
Etapa 1: la actividad del cerebro es lenta y amplia. El ritmo de ondas alfa (reposo sensorial) es sustituido por un ritmo de ondas theta (sueño inicial).
Etapa 2: la actividad del electromiograma es reducida.
Etapa 3: se caracteriza porque el registro del electroencefalograma indica entre un 20 y 50% de ondas delta (sueño profundo).
Etapa 4: a diferencia de la etapa anterior, existe más de un 50% de estas últimas ondas.
Sueño REM: también llamado "sueño paradójico", dura alrededor de 25 minutos.
Cuando una persona comienza a dormir, su sueño pasa por las etapas 1, 2, 3 y 4. Esta última dura alrededor de 50 minutos, volviendo luego a las etapas 3, 2. A continuación le sigue el sueño REM.
La alternancia entre el período no-REM y sueño REM se repite 4 a 5 veces durante la noche.
Los trastornos del sueño se clasifican en:
Insomnios. Hipersomnias (somnolencia excesiva).Parasomnias (comportamiento anormal durante el sueño).

Los síntomas que presenta el paciente son múltiples, entre los que se destacan:
• Estados nerviosos.
• Irritabilidad.
• Cansancio físico y mental.
• Problemas de relación.
• Mal rendimiento en el trabajo.
• Disminución de la memoria y concentración.
• Fatiga.
• Ansiedad.
• Falta de energía.
• Somnolencia diurna, que puede llegar a provocar accidentes domésticos o en el lugar de trabajo.
Existen factores que pueden influir en la duración del sueño, como la alimentación, actividad física y psíquica, temperatura del ambiente, sexo (la mujer necesita más tiempo para dormir ya que posee un sueño más superficial), etc.

La causa principal para poder diagnosticar insomnio es la dificultad para iniciar y mantener el sueño. Este problema suele presentarse varias veces a la semana durante uno o varios meses.

El insomnio se clasifica de acuerdo a su duración en:
• Insomnio transitorio: se relaciona con la adaptación a nuevos horarios por viajes o ambientes no acostumbrados, y no suele durar más de 3 días.

• Insomnio de corta duración: es aquel que se presenta por alguna enfermedad breve, problemas en el ámbito laboral, familiar, social, etc.; generalmente se extiende hasta 3 semanas.

• Insomnio de larga duración: está relacionado con problemas psiquiátricos y psicológicos, o trastornos emocionales fuertes; también se vincula a la droga-dependencia y consumo de alcohol; se mantiene durante varios meses o años.

El insomnio es debido a una hiperactividad. El 85% de los casos es debido al estrés, ansiedad, esquizofrenia y síndromes depresivos. En otros, este trastorno es temporal y puede producirse por exceso de ropa al acostarse, por temperatura del ambiente y ruidos extraños, etc.
El alcohol es otra causante de insomnio. Es un agente depresor del sistema nervioso con efectos a corto y largo plazo sobre el sueño; produce abolición de una fase del mismo, fase REM o MOR (movimientos oculares rápidos). La persona suele despertarse fácilmente y luego le es difícil volver a dormir. A largo plazo, produce alucinaciones por supresión de esta fase (alucinosis alcohólica).

Existen otras causas: entre ellas, la fiebre, que también suprime la fase REM del sueño. Asimismo, el trastorno puede deberse a ciertas dolencias producidas durante la noche, como ocurre en aquellas personas que padecen de úlceras pépticas o carcinomas de estómago, etc.
El insomnio en los ancianos es más difícil de resolver debido a los cambios fisiológicos que se producen al envejecer.

Existen hábitos que pueden mejorar la calidad del sueño y de la vida; se recomienda, antes de comenzar un tratamiento Naturista:
• No alterar el ritmo de vigilia y sueño, tener un horario habitual para acostarse y levantarse.

• No realizar siestas, si esto imposibilita dormirse por las noches.• El ambiente debe ser oscuro, sin luces y sonidos del exterior y debe tener una buena temperatura ambiental.
• Evitar cenar comidas pesadas.
• Realizar alguna actividad física, ya que el cansancio físico produce relajación.
• Evitar leer en la cama o permanecer en ella si no se llega a conciliar el sueño en 30 minutos.
• Evitar cualquier situación de excitación que tenga efecto negativo sobre el sueño, como por ejemplo mirar películas violentas antes de dormir.
• Tomar un vaso de leche caliente, ya que puede tranquilizar a una persona.
• Evitar tomar té, café, alcohol.
• Evitar el tabaco.
• Tomar un baño caliente.
• La postura también puede ser importante. Si se tiene algún problema cardíaco o digestivo se aconseja dormir sobre el lado derecho; si hay problemas de columna, boca arriba, si hay úlcera de estómago boca abajo, para la artrosis cervical se debe dormir sobre una superficie plana, boca arriba, y con almohada especial para apoyar la nuca.

Antes de comenzar con el tratamiento se definirán los siguientes términos:
SEDANTES: son aquellos fármacos que disminuyen la actividad, moderan la excitación y producen un estado de calma.
La sedación es un efecto colateral de muchos fármacos que no son depresores generales del sistema nervioso central.
HIPNOTICOS: son aquellos fármacos que producen somnolencia y facilitan la aparición y el mantenimiento de un estado de sueño. Este se asemeja al natural en sus características electroencefalográficas y, desde él, puede el receptor ser despertado con facilidad; el efecto se llama hipnosis.
Características: los hipnóticos ideales deben:
• Inducir el sueño en forma rápida y predecible.

• Mantener el sueño por un período de 7-8 horas.
• Evitar los despertares frecuentes.
• Preservar todas las etapas del sueño REM y no-REM en sus porcentajes correspondientes.
• No generar efectos adversos inmediatos (horas de la mañana) o tardíos (semanas o meses después de iniciado el tratamiento).
• No disminuir su eficacia durante su administración prolongada.
Un tratamiento con hipnóticos debe complementarse con una buena higiene o educación del sueño y con terapias conductuales.
• El insomnio tiene muchas causas y es necesario un diagnóstico diferencial preciso antes de considerar el tratamiento. La terapia del comportamiento, la psicoterapia o los fármacos no hipnóticos pueden ser superiores a los hipnóticos cuando el insomnio tiene una causa específica (por ejemplo, ciertas drogas mejoran el sueño en determinados pacientes: hiperkinéticos, con enfermedad de Parkinson, con depresión endógena, psicóticos, etc.).

• Además, el insomnio puede estar relacionado con la ingestión de alimentos o café antes de acostarse, o debido a ciertos fármacos.
• Solamente cuando no pueden eliminarse las causas específicas del insomnio, debe considerarse el tratamiento con fármacos hipnóticos.
• En el insomnio transitorio, como en los casos de viajes en avión, por alteraciones del horario puede justificarse el uso de hipnóticos.

• En el insomnio a corto plazo puede prescribirse un fármaco, y el paciente debe ser aconsejado.

INDUCTORES NATURALES DEL SUEÑO
La mayoría de estos medicamentos contienen una sustancia sintética: MELATONINA.
La melatonina es una hormona que segrega, en forma natural, la glándula pineal del cerebro. Tanto la síntesis como la liberación presentan un ritmo circadiano (ritmo de 24 horas): son estimuladas por la oscuridad e inhibidas por la luz que penetra a través de la retina y van disminuyendo con la edad debido a que esta glándula se calcifica y, como consecuencia, el nivel de melatonina cae.
Los especialistas recomiendan, como precaución, tomar melatonina durante la noche, ya que produce relajación muscular y mental, y preferir los preparados de laboratorio a la hormona de origen animal.

SEDANTES NATURALES
• TILO
• PASIFLORA
• MELISA
• MANZANILLA
• ESPINO ALBAR

Debe acudir al médico si se observa que:
• A pesar del tratamiento, el trastorno del sueño continúa y no hay mejoría.
• Si se sospecha la presencia de reacciones adversas a los medicamentos.
• Si aparecen otros problemas como la apnea nocturna, etc. Las complicaciones que pueden presentarse son: arritmias cardíacas y cuadros de presión alta, entre otras.