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jueves, 23 de septiembre de 2010

La tolerancia un bien común

Tolerancia es cuando uno tiene la capacidad de aceptar a otras personas que no piensan de la misma manera o que tienen otros valores o reglas para su accionar en la vida. Se trata básicamente de respetar los pensamientos, ideas y comportamientos de los demás.

No hay que confundir tolerancia con indiferencia, para poder tolerar se debe conocer a la otra persona y a través de esta comprensión se logra el respeto. La intolerancia se suele dar básicamente por un desconocimiento de la causa o el miedo a la misma, generalmente la intolerancia nace en el ser humano en las primeras etapas de la vida.

Un niño emocional y físicamente maltratado acumula una ira intensa que esta dirigida en primera instancia hacia la persona que lo maltrata y a otras con características similares. Los niños violentados por su madre, en la etapa adulta llegan a presentar misoginia. Los agredidos por el padre tendrán problemas con figuras de autoridad y más.

Intolerante e intransigente son sinónimos, pero el intolerante es incapaz de aceptar que otros tengan ideas contrarias a las suyas, y si así es, las combate abiertamente, el intransigente no cede ni a las más mínimas exigencias de los demás. El intolerante tiende a defender fanáticamente sus ideas, el intransigente no cede ante las pretensiones de los demás, por insignificantes que sean.

Cuando el lenguaje fracasa, entra en acción la violencia. La violencia es el lenguaje de quienes han perdido las palabras, y es también la forma como se expresa la intolerancia, donde germina el odio. El odio es irracional, impulsivo, implacable; sus temidos poderes apelan a lo que hay de destructivo en el hombre. Odiar es encender el fuego destructor de la guerra en toda relación humana.

Tolerancia racial: Convivir y respetar a otros individuos de distintas razas. El racismo es la intolerancia racial.

Tolerancia religiosa: Convivir con personas de distintas creencias o religiones.
Tolerancia sexual: Respetar la elección sexual de otras personas. El machismo y el feminismo pueden ser formas de intolerancia sexual.

Tolerancia étnica: convivir y respetar a extranjeros, otras culturas. La xenofobia es la intolerancia étnica.

Tolerancia social: Respetar Las distintas clases sociales. El clasismo es la intolerancia social.

“la intolerancia más peligrosa es siempre la que nace de impulsos elementales” como la envidia, angurria, el lucro, la mentira y el odio. Humberto Eco

Nadie posee la razón y verdad absolutas, y de la misma manera nadie tiene la verdad, “nadie está equivocado en absoluto”

Voltaire escribió el “Tratado sobre la tolerancia”, decía que Dios no nos Había creado para odiarnos, sino para amarnos y respetarnos.

jueves, 23 de julio de 2009

El poder del amor


Cuando una persona se siente amada, su aspecto exterior lo refleja. Todo eso se trasluce en nuestros ojos y en nuestra cara, que son como el espejo del alma. Así mismo también se puede deducir cuándo una persona no se siente querida sino sola, así lo refleja su tristeza y vacío.

El amor, en cierto modo tiene un efecto milagroso sobre las personas.

Una persona puede sobrevivir a base de alimentos, agua y abrigo, pero el fin en esta vida no es sobrevivir, sino que nuestra vida tenga un sentido, y en gran parte ese sentido nos lo da el amor. Amor de cualquier tipo: amor de pareja, de familia, de amistad, etc.

Todos necesitamos un amor basado en la comunicación fluida, intimidad, afecto demostrado, aprecio, etc.

Toda relación de amor, debe aportarnos seguridad, y un sentimiento de ser valoradas y estar conectadas. Sin esa sensación, muchas personas recurren a otros elementos como la comida, las drogas, el alcohol, el trabajo, etc.

Como en cualquier relación, de pareja o de amistad, es importante que nos preocupemos por cómo le va a la otra persona e incluso si es posible podemos ofrecernos para ayudarle a solucionar sus angustias, una mano amiga nunca viene mal.

No resulta complicado regar una relación diariamente, basta con tomar una serie de pautas a tener en cuenta y los demás vendrá solo. Los ingredientes que hacen que la planta siga creciendo son tres básicamente: afecto, aprecio y atención. El afecto: alimenta la relación, da igual del tipo que sea. Se trata de una experiencia de intimidad muy gratificante. Aprecio: o estima, reconocer el valor, el mérito o las cualidades de esa persona.
Atención: se trata quizá de la más importante de las tres, ya que prestar atención a la otra persona es indispensable. Concederle toda la atención es una forma de valorarla totalmente.

La buena comunicación, pasar tiempo juntos, la fidelidad en todos los sentidos, ser capaz de aclarar los problemas y acercarse a la otra persona, son cosas que nos ayudan a alimentar y reforzar la relación de amor y cariño.
El amor es algo que sienta bien a cualquiera.