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domingo, 5 de septiembre de 2010

Trastornos


Los trastornos del pensamiento en la persona se dan a dos niveles:

Trastornos del curso del pensamiento.
El curso es el camino que sigue el pensamiento para razonar, hablar, informar, etc. En todo razonamiento hay un hilo conductor que lleva de una cosa a otra, esto puede tener fallos que nos llevan a trastornos en el curso del pensamiento.

Trastornos del contenido del pensamiento.
Lo que sí informa, lo que se razona. No cómo se hace sino el qué, el resultado final.

Trastornos del curso del pensamiento.

Bradipsiquia: Lentificación en la manera o forma de pensar. El hilo que sigue es muy lento, necesita mucho tiempo para asociar una cosa con otra. Se puede ver en la latencia de respuesta, ante una pregunta se tarda mucho en responder. Hay también un retardo en la asociación de ideas. Este retardo es característico de las depresiones, la obnubilación suela ir acompañada de bradipsiquia.

Taquipsiquia.
Demasiada rapidez en la manera o forma de pensar, el hilo que sigue es acelerado, es un pensamiento acelerado que le lleva a hilar mal el razonamiento. La taquipsiquia en su grado máximo, en extremo llega a la fuga de ideas.
La taquipsiquia se asocia al cuadro maníaco. Se puede ver alterada la afectividad del paciente. Este trastorno produce euforia.
En la Bradipsiquia y Taquipsiquia se establecen diferencias en cuanto al grado de intensidad.

Prolijidad.
Pensamiento con sobreabundancia de detalles, detallista. Persona que cuenta los pormenores de los pormenores.
También se puede hablar de minuciosidad, no es un pensamiento troncal, te vas por las ramas, pierdes el hilo y no te acuerdas de lo que estabas diciendo. Pierde el hilo a través de un largo y monótono discurso. Característico de cuadros obsesivos y demencias.

Perseveración.
Está relacionada con la prolijidad. Es la repetición constante de una idea con discursos muy semejantes. La proliferación termina en perseverancia y la perseveración es prolija.
La prolijeración se hace porque intenta seguir un camino troncal pero siempre encuentra asociaciones. La perseveración no avanza porque inicia un camino y como repite, no avanza. Al no avanzar en razonamientos abstractos, rechaza en lo que está y da vueltas en un mismo tema. Es monótona y continuada.

Interrupción.
Llamada o bloqueo o robo de pensamientos por las conclusiones a las que llega el paciente. Se habla y se y pierde el hilo, hay una interrupción de pensamiento. En caso exagerado está hablando de algo y queda en blanco y dice que le roban el pensamiento, delirio.

Disgregación.
Asociación de conceptos incongruentes. No hay conexión lógica en este pensamiento. Los elementos no tienen no tienen conexión lógica entre ellos, no hay asociación de conceptos. Se ve en cuadros delirantes, esquizofrenia.

Incoherencia.
Similar a la disgregación. Conglomerado inconexo de percepciones, representaciones y recuerdos, ni siquiera hay conexión gramatical. Se suele dar en cuadros avanzados de demencia donde el pensamiento es pobre.

Fuga de ideas.

Pensamiento acelerado, en grado máximo de taquipsiquia con lo que nos da numerosas asociaciones y el pensamiento carece de dirección fija, se dispara y va saltando de una idea a la otra. Llamado también pensamiento saltón. No hace un razonamiento troncal. Son ideas a toda velocidad constantemente.

Trastornos del contenido del pensamiento.
Contenido es lo que pensamos, lo que informamos. Puede haber un curso de pensamiento correcto y un trastorno de contenido muy grave. O el contenido correcto y el trastorno del curso lo alteran.

Ideas sobrevaloradas.
Atribución de importancia o característica excesiva a una cosa. Cuando se valora excesivamente algo que objetivamente vemos que no lo es tanto. Por ejemplo: enamorarse. Se ve en el fanatismo, ideas de cualquier tipo llevadas a un grado excesivo. La sociedad influye en que se haga patológica.

Ideas obsesivas.

Idea fija incómoda y molesta que es impuesta y considerada como ajena, es decir, son ideas que al sujeto se le meten en la cabeza, son ajenas a él, impuestas, que no tienen importancia y no puede quitarlas de la cabeza pero esa idea le molesta, angustia, el obsesivo crea un ritual para liberar esa angustia. El sujeto a pesar que sabe que no es verdad sufre con ella como si fuera cierta.

El obsesivo adora la perfección y siempre tiene la idea de no estar todo perfecto. Además suele tener problemas con la agresividad y tiene un pensamiento mágico, si no hago esto pasa aquello, supersticioso.

Ideas delirantes.
Son irracionales y totalmente creídas por el paciente que pertenece a ellas. Es una idea engendrada psicológicamente (No tiene conexión con nada) y que el individuo se cree totalmente. El delirio no tiene comprensibilidad psicológica.

Estas ideas a veces aparecen de improvisto pero normalmente tienen un tiempo y unos pasos de formación llamado a todo esto periodo de trema.
Periodo de trema es un periodo de angustia inicial en que las ideas se van organizando hasta se sistematizan. Primero empieza a notar nuevos significados en lo que le rodea (números, cosas) Estas significaciones se van organizando sin mucho sentido en ciertas ideas delirantes enganchadas patológicamente.

Hay diferentes tipos según el contenido:
Depresivas.
Se puede sentir responsable de un hecho catastrófico. Se dan en cuadros depresivos.

Grandeza.
Ideas que en su contenido ensalzan la personalidad del sujeto, agrandan las cosas, inventan. Se da en cuadros maníacos.

Persecución.
Ideas delirantes más frecuentes y que conforman el mundo paranoide y esquizofrénico paranoide. Ideas con contenido de perjuicio o de daño. Conocimiento absoluto delirante de daño. Cuadros esquizofrénico.


El contenido de las ideas son los celos. Los celos pueden ser sociales, hasta esta idea delirante celotípica en que todo indicio o cualquier indicio le lleva a pensar que los engañan. Y para sostener el delirio, lo mantiene hasta la situación actual celotípica. Cuadros esquizofrénicos y paranoides.

martes, 10 de agosto de 2010

Trastorno bipolar


Los distintos tipos de trastornos afectivos bipolares
El Trastorno Afectivo Bipolar
afecta el estado de ánimo y el comportamiento de las personas con períodos depresivos, de profunda tristeza, episodios maníacos de alegría, euforia e hiperactividad y fases de irritabilidad, su causa es un desequilibrio químico en el cerebro por lo que su alternativa curativa tiene que ser farmacológica.

Algunos autores reconocen distintos tipos de trastornos afectivos bipolares, hasta el presente son cuatro los citados: Trastorno Bipolar tipo I, Trastorno Bipolar tipo II, Ciclotimia y Trastorno Bipolar no clasificado.

El de tipo I, las personas experimentan episodios maníacos con o sin fases depresivas. El de tipo II se caracteriza por episodios de euforia pero con por lo menos algún episodio de depresión. Es difícil de diagnosticar porque la euforia no llega a la fase maníaca. La Ciclotimia, alterna el comportamiento de la euforia con la tristeza. Los demás trastornos bipolares entran en la cuarta categoría.

En la fase depresiva las personas sienten pesimismo, sensación de vació, sentimientos de culpa, de desesperanza, problemas para trabajar, tomar decisiones, insomnio, perdida o por el contrario aumento de peso, tristeza, ansiedad y desesperación.

En los períodos maníacos la persona que sufre el trastorno tiende a presentar una autoestima exagerada, a hablar sin parar, aumenta su deseo sexual, se muestra eufórico en su manera de ser, lo cual lo lleva a sensaciones de grandeza, a amenazar a otros, a ser hostil y a conductas inesperadas. También, exterioriza una gran irritabilidad, ausencia de buen juicio y comportamientos exaltados e inapropiados en público.

Cómo es un trastorno fisiológico más que psicológico requiere tratamiento bioquímico a través de fármacos. Es una enfermedad crónica que acompañará a la persona toda su vida por lo que la medicación igualmente será permanente.

La dosificación es complicada por lo que requiere asistencia psiquiátrica constante dependiendo la fase en la cual se encuentre el paciente dado que un antidepresivo en exceso lo puede sacar de la depresión y provocar la fase maníaca y viceversa.

Se necesita de un seguimiento tanto por el ajuste de medicación, como por la necesidad psicoterapéutica que requiere la persona para enfrentarse a ciertos contratiempos.

sábado, 30 de enero de 2010

Vigorexia.


El paciente que padece vigorexia persigue un cuerpo con masa muscular bien marcada, para ello, dedica su tiempo libre al ejercicio físico anaeróbico, de gimnasio utiliza, fármacos y hormonas y reduce la variedad alimentaría, normalmente empleando dietas ricas en proteínas.

Quien sufre de vigorexia pasa la mayor parte del tiempo pensando y actuando para mantener la forma física y la musculatura máxima, comprueba su peso y medidas, se mira en el espejo reiteradamente, etc..., de esta manera, se ve deteriorada su calidad de vida, sus relaciones sociales y familiares e incluso su rendimiento académico o laboral.

Se entiende por vigorexia la obsesión patológica por un cuerpo perfecto y musculado. Las víctimas de esta enfermedad sufren una preocupación excesiva por su cuerpo, convirtiéndose en el principal objetivo de su vida. Podría decirse que es un comportamiento obsesivo-compulsivo caracterizado por la preocupación de acudir al gimnasio y la transferencia de los principales valores de la vida hacia el acto de entrenar o muscular su cuerpo.

La vigorexia afecta mayoritariamente a hombres, aunque también puede darse en mujeres. La práctica de deporte moderado resulta muy saludable para nuestro organismo. Sin embargo, los afectados por la vigorexia muestran una preocupación excesiva por su aspecto físico que conlleva que la musculación a través de una actividad física pase de ser un objetivo saludable a un desorden emocional elevado a la categoría de obsesión. El ansia por adquirir a toda costa una apariencia atlética puede llevar al consumo de sustancias perjudiciales para el organismo. Las consecuencias de este trastorno tienen su reflejo en la salud y en la conducta social de quienes lo padecen.

En ocasiones quienes sufren de vigorexia también recurren a una práctica más peligrosa para la salud, como es el dopaje para obtener un incremento de la masa muscular y disminuir la fatiga.

Los productos dopantes más utilizados son los anabolizantes, derivados sintéticos de la testosterona (hormona sexual masculina). Son sustancias que pueden provocar efectos adversos: crecimiento desproporcionado de las glándulas mamarias, acné, caída del cabello, depresión, euforia, irritabilidad... y, en los casos más extremos, disfunciones eréctiles, disminución del tamaño de los testículos y una mayor propensión a padecer cáncer de próstata. Problemas de corazón y de hígado.

Estos Trastornos de la Alimentación vienen acompañados de sentimientos de culpa, tristeza, depresión, rechazo social, dificultades laborales, dificultades en las relaciones tanto con amigos y familia, como con posibles parejas, incluso autolesiones o ideas suicidas, etc.

miércoles, 27 de enero de 2010

Bipolaridad


El Trastorno Bipolar es una condición médica de la que en los últimos años se ha dado a conocer con mayor frecuencia, aunque la misma es un desorden antiguamente conocido como el trastorno maniaco-depresivo o la psicosis maniaco-depresiva.

La bipolaridad es un desorden en la que el individuo que la padece presenta manifestaciones extremas de dos estados de ánimo principales, las cuales se conocen como el polo depresivo, y el polo maníaco o de euforia. Estos estados de ánimo fluctúan en la persona de forma cíclica e inconsistente, en la que por momentos sufre de una depresión grave o crónica, y de repente puede presentarse totalmente eufórico.

Uno de los indicativos principales de una persona que padece de bipolaridad es que la misma presenta estos polos de forma extrema y exagerada. La persona puede sufrir de episodios de depresión severa en ciclos promedio de entre una a dos semanas, y luego pasa a un episodio de euforia extrema en ciclos de la misma duración en promedio.

El diagnosticar esta condición en una persona no es fácil, ya que los síntomas son similares a las de otras condiciones del estado de ánimo como lo son la depresión, el trastorno obsesivo/compulsivo, entre otros.

El Trastorno Bipolar puede ser diagnosticado por un profesional de la salud mental, como un psiquiatra. A continuación veremos varios de los síntomas que se manifiestan tanto en el polo depresivo como en el maníaco. Es importante señalar que solamente un profesional de la salud mental puede hacer un diagnóstico exacto y ayudarlo a recuperarse de esta condición.

Polo Depresivo
En términos generales, en este polo se manifiestan los síntomas comunes de la depresión, pero de forma intensa y extrema. Los siguientes síntomas deben estar presentes hasta por periodos de dos semanas. Entre los más comunes se encuentran:

Falta de interés o placer.
Sentimientos de tristeza y vació constante.
Irritabilidad en algunos casos (mayormente en adolescentes)
Pérdida o aumento de peso significativo sin dieta alguna
Cambios en los patrones de sueño, tanto como insomnio o dormir demasiado
Lentitud en los movimientos y expresiones pausadas
Dificultad para concentrarse
Fatiga o pérdida de energía, cansancio extremo
Sentimientos de culpabilidad
Pobre autoestima, sentimientos de inferioridad de condiciones
Dificultad para tomar decisiones
Pensamientos de muerte y/o suicidio con o sin plan definido.

Polo Maníaco o Eufórico
En términos generales, en este polo se manifiestan los síntomas de un estado anímico anormal o persistentemente elevado, al punto de que lo lleva a un grado de irritabilidad e intolerancia por parte de quienes lo rodean. Estos síntomas están presentes mayormente en ciclos de por lo menos una semana. Entre los síntomas más comunes se encuentran:

Autoestima exageradamente alta, delirios de grandeza
Poca necesidad de sueño, con dos o tres horas de sueño la persona se siente que ha descansado lo suficiente
Hablar demasiado, de forma persistente
Expresión de ideas al grado acelerado en que surgen los pensamientos
Distracción persistente, su atención se torna en aspectos poco importantes
Aceleración exagerada en los movimientos
Incremento en actividades específicas al grado de ser compulsivas, como lo son eventos sociales, exceso de trabajo
Hipersexualidad, actividad sexual de forma anormal y exagerada
Comportamiento hostil y/o violento
Realizar actividades en las que se puede ver en dificultades o en peligro, como por ejemplo, compras excesivas, despilfarro de dinero, obsesión por los juegos de azar, transacciones de negocios absurdas, uso de drogas o alcohol de forma desmedida, indiscreciones sexuales, entre otros.

Se han realizado muchas investigaciones relacionadas al Trastorno Bipolar, aunque todavía no existe una causa totalmente definida.
En investigaciones realizadas se ha determinado una relación entre la deficiencia del Carbonato de Litio con la bipolaridad. Esta sustancia puede ser una de las causas de la condición cuando esta sustancia neurotransmisora no se distribuye adecuadamente a través de los nervios en el cerebro.

Los psiquiatras utilizan con mucha frecuencia el carbonato de litio (un tipo de sal natural) para el mejoramiento y el control de los síntomas de bipolaridad, ya que es una sustancia relativamente económica, haciéndolo un tratamiento accesible para las personas que sufren la condición. Sin embargo, no se ha podido probar a ciencia cierta que una deficiencia de litio en sangre resulte en la causa principal de bipolaridad. Una mera muestra de sangre para determinar los niveles de litio en una persona no es prueba suficiente, ni tampoco la única fuente para diagnosticar esta condición. Se requiere de un monitoreo constante y pruebas de sangre de forma periódica para poder determinar la dosis necesaria que la persona necesita.

El tratamiento para el Trastorno Bipolar es sumamente importante, ya que un tratamiento deficiente o inapropiado puede llegar a ser una de las condiciones psiquiátricas más devastadoras y catastróficas en la persona que la padece.

Gracias a las investigaciones y avances de la medicina, el Trastorno Bipolar ya se puede catalogar como una condición tratable, y en muchos casos, la persona que la sufre puede recuperarse totalmente y volver a tener una vida plena y normal. Existen varias alternativas de medicamentos antidepresivos conocidos como antidepresivos de la nueva generación y los anticonvulsantes. Estos medicamentos también se conocen como estabilizadores del ánimo. Mientras la persona sufre del polo maníaco, se les recetan inductores de sueño.

Es importante recalcarle al paciente bipolar que una vida balanceada es sumamente importante, saludable y vital en el proceso de recuperación. Todo exceso es dañino para la salud física y emocional del ser humano. Evite el trabajar excesivamente, así como el realizar cualquier actividad sin moderación. Es importante tomar sus horas de descanso y sueño en serio, comer saludablemente, hacer ejercicios, hacer actividades recreativas, disfrutar con sus familiares y amigos, visitar una iglesia, y meditar, entre otras cosas.

Espero te sea util, si tenes dudas o queres saber algo mas lo preguntas.
Este post es a pedido de una querida amiga.

viernes, 3 de abril de 2009

La Ciclotimia


La ciclotimia es un trastorno anímico parecido al trastorno bipolar que se caracteriza por variaciones del estado de ánimo llevando a la persona de la hipomanía a la depresión. El nivel leve de manía recibe el nombre de hipomanía. La hipomanía hace sentir bien a la persona que la experimenta e incluso se la puede asociar a un buen funcionamiento e incremento de la productividad. Así, aunque la familia y los amigos puedan percibir que el estado de anímico del sujeto varia como en un trastorno bipolar, la persona puede negar que eso suceda.


El tratamiento apropiado, puede evitar que la hipomanía pueda convertirse en manía severa en algunas personas o quizá aparecer una Depresión. Los síntomas nunca son los bastante severos como para ser categorizados como depresión mayor. Para diagnosticar una ciclotimia, los síntomas hipo-maniacos y síntomas depresivos deben alternarse durante al menos dos años. Estudios indican que el riesgo de que se desarrolle un trastorno bipolar en pacientes con ciclotimia es cercano al 30 por ciento.


Síntomas de la Ciclotimia:
Durante al menos de 2 años o 1 año para los niños y adolescentes. El individuo padece numerosos períodos con síntomas hipo-maniacos y numerosos periodos con síntomas depresivos que no satisfacen los criterios para diagnosticar un episodio depresivo mayor.
Se puede diagnosticar un episodio hipo-maniaco si el estado de ánimo eufórico se da junto a tres o más de los otros síntomas durante la mayor parte del día, casi cada día, durante cuatro días o más. Si el estado de ánimo es irritable, 4 síntomas adicionales deben estar presentes.
Los síntomas hipo-maniacos incluyen:


Incremento de niveles de energía, inquietud y actividad.
Euforia.
Irritabilidad.
Habla y pensamientos acelerados, saltando de una idea a otra.
Falta de concentración.
Pocas horas de sueño.
Creencias irreales de sus capacidades y habilidades.
Consumismo: gasto excesivo de dinero.
Comportamiento extraño al habitual durante lapsos de tiempo.
Aumento de deseo sexual.
Abuso de drogas: particularmente alcohol, medicamentos para dormir o drogas duras.
Comportamiento provocativo y agresivo.
Negación por la realidad o que algo marche mal.