Mostrando entradas con la etiqueta relajacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relajacion. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de mayo de 2010

El buen dormir


Una de las funciones más importantes que nuestro organismo agradece profundamente es la relajación de nuestra mente y cuerpo cuando dormimos. El dormir no es perder el tiempo como algunos piensan. El dormir es algo muy saludable y esencial para mantener balanceados su estado mental y su organismo.

Si no se obtiene las horas de sueño que nuestro organismo necesita nos sentiremos de mal humor durante el día y tendremos dificultad para concentrarnos. Probablemente estaremos cansados con sueño, mientras trabajamos o estudiamos, estaremos irritables con nuestra familia y amigos.

La depresión es una consecuencia de dormir pocas horas y la ansiedad también se incrementará si no dormimos lo suficiente. El dormir ayuda al metabolismo a adquirir un mejor balance pues nos relaja y nos aleja por unas cuantas horas de la actividad mental y física por la que todos atravesamos durante el día.

Médicamente hablando se ha comprobado que mientras dormimos, hay hormonas que se encargan de promover el crecimiento de los huesos, el fortalecimiento de los tejidos y de producir los glóbulos rojos de la sangre. También el dormir fortalece nuestro sistema inmunológico y regula nuestros latidos y sistema cardiovascular en general.

Se ha comprobado que durante el sueño las personas resuelven problemas que no pudieron solucionar durante el día. Se despiertan descansados al día siguiente con una solución en sus mentes que no tenían al acostarse. Las personas que padecen de insomnio y no logran conciliar el sueño durante la noche, experimentan varios problemas en su trabajo, en la escuela al igual que en sus relaciones interpersonales.

La apnea
Entre los problemas o desórdenes más serios relacionados con el buen dormir está un desorden conocido como “apnea” en el cual la persona temporalmente deja de respirar mientras duerme. Otro desorden es el insomnio crónico en el cual la persona tiene dificultades para conciliar el sueño y después de irse a la cama no logra dormirse por mas esfuerzos que haga.

El sueño es salud y es tan importante para el cuerpo humano como lo es el agua, el ejercicio y las vitaminas y minerales que tomamos diariamente por medio de una dieta saludable. No escatimar horas de sueño, si nos sentimos cansados, dormir una hora durante el día, te admirará el efecto y la energía que se siente al despertar.

El buen dormir, un remedio eficaz para la salud.

jueves, 18 de febrero de 2010

La paz interior


Actualmente, y desde hace años, vivimos en una sociedad estresada y ansiosa, en donde se debe hacer todo corriendo y en la que apenas se tiene tiempo para poder, precisamente, disfrutar de la vida, de la relajación, del sosiego y de la tranquilidad.

No obstante, practicar la relajación y la visualización ayudan a mantener la calma y recuperar la paz interior, sobretodo después de un día estresante o de una buena temporada de estrés en la que no hemos podido descansar o, simplemente, tomarnos unas merecidas vacaciones.

La relajación actúa sobre la propia fisiología del ser humano, escasa actuación tanto somática como autónoma, la conducta, estado de inactividad motora y subjetiva calma y sosiego.

Y es que aunque la relajación viene a ser una práctica conocida desde tiempos inmemoriales en Oriente, en Occidente éstas se encuentran dentro de las terapias naturales y alternativas que tratan problemas de salud relacionados directamente con el estrés.

Entre otros aspectos, se podría decir que la relajación permite activar el sistema nervioso parasimpático, inhibiendo de manera parcial la actividad excesiva del sistema nervioso simpático, provocado principalmente por el estrés y por la ansiedad.

Dado que la relajación desencadena una respuesta no automática, es un medio especialmente útil para modificar las diferentes respuestas fisiológicas frente a diferentes agresiones del entorno.

Además, permite entre otras cuestiones observar una situación de inmovilidad física, ofreciéndonos la posibilidad no sólo de observarnos quietos, sino de reconocer nuestras propias emociones y sentimientos, pudiendo pensar con claridad, con objetividad, e incluso nos ayuda a resolver problemas internos que no podíamos ver anteriormente.

Al igual que la meditación, la relajación permite serenar la mente y volver a encontrar la paz interior que, por el estrés o por diversos motivos personales y externos, hemos perdido con el paso de los días.

martes, 8 de diciembre de 2009

Fatiga Mental


La fatiga mental se desarrolla cuando nuestra ocupación diaria, sea un empleo, las actividades de la casa, o el estudio, requiere de nosotros un esfuerzo superior al que podemos dar. Se da principalmente en ocupaciones sedentarias que necesitan que se les preste mucha atención, gran esfuerzo intelectual, o intensa implicación emocional. Una dieta y rutina poco cuidada también la estimula.

La fatiga mental suele presentar síntomas parecidos a los de la depresión: falta de interés, incapacidad de mantener la atención, trastornos de sueño, mareos, dolores de cabeza, molestias estomacales y de garganta; mientras que el cansancio es agotamiento más que nada físico, y sólo requiere relajación.

En cualquier caso, la solución parece sencilla: necesitamos descansar. Pero es más fácil decirlo que lograrlo. No es cuestión de acostarse y dormir únicamente: necesitamos cambiar ciertos hábitos cotidianos para desterrarla del todo. Empezaremos mejorando y balanceando nuestra dieta, incluyendo colaciones entre comidas para recargar la energía y descartando el café.
Si tenemos tiempo, es importante incluir en nuestra rutina algún tipo de ejercicio físico que despeje nuestra mente: natación o caminatas son los más recomendados. Y en tercer lugar, estableceremos horarios de descanso: es necesario dormir lo que el cuerpo necesita, así que entre semana acostarnos temprano es importante.

También tenemos que variar el enfoque que damos a nuestra actividad, ya sea en nuestro lugar de trabajo, o según nuestro método de estudio, o nuestro orden de tareas. Establezcamos objetivos parciales: no pensemos todo el tiempo en grande, veamos cada árbol del bosque, y así vamos a poder apreciar cada cosa que logramos terminar.
Establezcamos estas pequeñas metas de forma conciente y responsable: si no las cumplimos en los tiempos que pensábamos, podemos terminar perjudicándonos otra vez. También, consideremos la inclusión de pausas programadas; pero de verdadera desconexión de la tarea que venimos haciendo: lo ideal es poder movernos del lugar donde estamos, y si podemos escapar al aire libre, mejor. Un último punto a observar es el ambiente de trabajo, necesitamos un lugar que propicie la concentración y no que requiera un esfuerzo de más para lograrla: es importante que la iluminación sea adecuada, que no haya humo viciando el aire, ni ruidos molestos.

Entonces, si notamos que necesitamos chequear varias veces nuestras acciones, nuestro ritmo de trabajo está más lento y aplazamos las tareas más difíciles porque nos sentimos cansadas, hacer estos pequeños cambios pueden darnos muy buenos resultados. Aunque, por supuesto, si continuamos fatigados, una consulta al médico nos aclarará el panorama.

sábado, 24 de octubre de 2009

Meditación: Salud psicológica


La meditación es muy utilizada por muchas personas a lo largo y ancho del planeta como forma para poder recuperar la paz interior, mantener la tranquilidad en los momentos más difíciles, y ayudar a la hora de superar problemas como el estrés o la ansiedad.

La meditación es algo difícil de enseñar, ya que cada persona puede hacerlo a su manera. Puede significar dejar que aparezcan los pensamientos y observarlos, sin intervenir, sin intentar reflexionar sobre ellos, como quien mira a través de la ventanilla de un micro; o puede consistir en rezar o también en dejar fluir la mente tratando de no pensar en nada.
Hay un lugar, entre los pensamientos donde no hay nada. Introducirse en él es el comienzo para encontrarse con uno mismo.

La meditación es un estado natural, sólo es un estado que hay que recordar porque está dentro de nosotros mismos esperándonos.
Es un estado de claridad interior, no un estado mental, porque la mente es pura confusión. Recién cuando los pensamientos desaparecen se puede ver muy lejos, hasta el fin de la existencia.

Las personas fallan en la meditación porque creen que es algo aburrido, sin embargo la verdadera meditación no es así, se disfruta enormemente, porque no se trata de seriedad sino de tranquilidad.

La meditación aporta inteligencia infinita y la vida se vuelve más rica pero jamás hay que forzarla, ni ser un asceta ni un masoquista para lograrlo. Sólo hay que lograr ser plenamente consciente de nosotros mismos.

Las personas más creativas se convierten en adeptos de la meditación, en realidad meditan sin darse cuenta, se concentran en algo que los motiva.
Las no creativas tienen mayores dificultades, tienen miedo de salirse de su rutina.
Los poetas, los pintores, los músicos, los bailarines logran la meditación más fácilmente que los hombres de negocios que viven una vida rutinaria y sin la más mínima creatividad.

Desde hace siglos, viene a ser el único método para superar el dominio absoluto que el proceso de pensamiento tiene sobre la manera de estar en el mundo y sobre la experiencia en sí.
Por este motivo, la meditación nos ayuda a ver lo que es real en el mundo que nos rodea, a verlo todo de una manera mucho más clara y objetiva, y a mantener igualmente una buena salud psicológica.

¿Qué es la meditación?
La meditación es una técnica natural milenaria llegada de Oriente, que permite a las personas conectarse con la realidad interior, y que se caracteriza por la sincronización y la armonización de los dos hemisferios del cerebro.
Para la salud, para el bienestar del organismo y para mantener un buen estado de salud a nivel psicológico.

¿Qué ocurre cuando una persona medita?
Cuando una persona medita, el individuo es capaz de liberar la respuesta innata de cada cual a luchar o a huir, ayudando a mantener plena y activa un cierto nivel de relajación que favorece la tranquilidad y la paz interior.
Esto permite una respiración lenta, pausada y relajada, así como una presión sanguínea y un ritmo cardíaco regulados, repercutiendo por ende en una reconfortante relajación muscular.

Se elimina la tensión, cuando se medita se producen cambios diversos en la actividad de las ondas cerebrales, y el cuerpo entra en un estado mental trascendente o vibratoriamente superior.

¿Cuándo es mejor practicar la meditación?
Siempre es una mejor opción elegir una hora tranquila y relajada del día que permita crear y mantener el hábito, y otra opción mejor aún es practicarlo diariamente, entre media hora y una hora aproximadamente.
También puede ser combinada con la relajación y llevarse a cabo después de una jornada de trabajo agotadora, justa y precisamente antes de irte a dormir.