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jueves, 21 de octubre de 2010

Traumas

Pocas personas reconocen tener un trauma porque creen que solo se produce luego de atravesar por una situación de violencia. Pero la gama de traumas es más amplia.

El trauma siempre ha existido, todos de una u otra manera hemos tenido experiencias traumáticas, desafortunadamente no siempre hay conciencia del gran impacto y las consecuencias que este tiene en las personas, la familias y la sociedades. En muchos casos de la depresión, ansiedad y síntomas psicosomáticos hay un trauma no resuelto.

El trauma afecta a las sociedades de diferentes maneras, por ejemplo cuando ocurre un desastre natural la comunidad se une, las personas se ayudan y apoyan entre si, contrariamente cuando hay guerras, violencia, la comunidad tiende a dividirse por que la atención va a buscar el culpable y a juzgarlo. La raíz de la violencia y la guerra, puede ser atribuida en gran parte a experiencias traumáticas que hemos tenido y al gran estrés en que vivimos.

Cuando nos enfrentamos a lo que percibimos como ineludible o como una amenaza abrumadora para nuestra vida, instintivamente nos preparamos para luchar o huir, si por alguna razón, no podemos ejecutar ninguna de estas respuestas por que ponemos en peligro nuestra vida, el cerebro, pasa por alto nuestros impulsos e instintos, llevándonos a la inmovilización, paralización, es esta la que produce los síntomas.

Los síntomas vienen, ya que el cuerpo al no poder llevar a cabo su respuesta instintiva de luchar o escapar a lo que percibe como amenazante e ineludible, deja paralizado el cuerpo, la energía y sustancias químicas que genera, esto es lo que produce el trauma y lo que generara una serie de síntomas.

Las causas del trauma son muy amplias, incluyen desde traumas de gestación o nacimiento hasta desastres naturales, terremotos, incendios, pasando por ataques o actos de violencia, secuestros, asaltos, homicidios, maltratos psico-emocionales, físicos, sexuales, accidentes, caídas, enfermedades graves o crónicas, pérdida súbita de una persona amada, cirugías y otros procedimientos médicos u odontológicos agresivos y necesarios, también niveles elevados de estrés durante periodos prolongados.

Igualmente puede haber trauma en personas que están expuestas a continuas presiones ambientales, sociales o económicas como inmigrantes, refugiados políticos o quienes han tenido pérdidas o quiebras económicas entre otras.
Los efectos del trauma, son tan fuertes que afectan al cuerpo de diferentes maneras:

Físicamente: Sensaciones de dolor persistente en el cuerpo, fatiga crónica, dolor en el pecho o espalda, tensión muscular, fibromialgia, migrañas, nauseas, gastritis, ulcera, hiperexcitación, hipervigilancia, intrusión de imágenes del trauma, pesadillas, repuestas de sobresalto exageradas, ataques de pánico, hipersensibilidad al sonido, olor y tacto.

Emocionalmente: Cambios de temperamentos bruscos, capacidad reducida de manejar estrés, dificultad de relacionarse, aislamiento, llanto frecuente, reacciones emocionales exageradas que no puede controlar. Dificultad para controlar el temor o terror aun después del evento. Sentimientos de desesperanza, impotencia, desesperación, depresión, perdida del interés por la familia trabajo y otras cosas que antes le causaban placer.

Mentalmente: Paranoia, pensamientos obsesivos y compulsivos, confusión, dificultad de concentración, poca tolerancia a las diferencias.

Hay personas que les afectan más que a otras un trauma, esto es por la duración y severidad del evento traumático, existencia de traumas anteriores y de la ayuda, apoyo emocional, social que tuvo la persona después del trauma.


La persona que experimenta estos u otros síntomas, que los demás poco entienden, puede pensar que está loca. No está loca, existe una explicación para todo lo que le está ocurriendo. Con el trauma la mente se altera significativamente y esta es parte de la razón por la que se siente así.

Pero la persona no ha sufrido daños irreversibles en su mente y le es posible disminuir e incluso eliminar los síntomas.

Si les han dicho, luego de haber sufrido un trauma, que estos duran toda la vida o que va tener que tomar tal o cual medicina para siempre, que los síntomas que presenta son psicológicos o que tiene que darle tiempo al tiempo o que todo lo que siente solo proviene de su imaginación o que lo suyo es solo cuestión de fuerza de voluntad, que hay que aprender a olvidar, que los síntomas solo se pueden disminuir, que tiene que aprender a vivir con ellos y que los traumas no se pueden curar, NO ES CIERTO.

martes, 8 de septiembre de 2009

Pesadillas


Casi todos hemos experimentado un sueño que provoca ansiedad o miedo. Algunas personas sueñan con la misma pesadilla repetidas veces. Otros sufren pesadillas cuyo contenido cambia a pesar de contener el mismo mensaje. Son comunes sueños en los que la persona se cae, es perseguido, atacado, llega tarde para un examen, es incapaz de moverse o gritar, está desnudo en público.... Este tipo de sueño suele reflejar la incapacidad del soñador para reconocer y resolver los conflictos en la vida real.

Es importante destacar que casi todas las pesadillas recurrentes intentan dar un aviso importante al soñador. Si, al tener una pesadilla, nuestra reacción es intentar olvidarla cuánto antes, entonces perdemos una ocasión para aprender de ellas y no haremos caso al mensaje que nos intentan transmitir.

Las pesadillas se pueden considerar como una forma de identificar y tratar problemas personales. A veces nos advierten sobre pautas de comportamiento actual o desequilibrios psicológicos que debemos resolver. Según algunos expertos, si logramos hacer caso al aviso y buscar una solución en la vida real, dejaremos de tener la pesadilla, o volveremos a tener el sueño pero con otro final la conclusión ideal que representa la prueba definitiva que hemos resuelto el problema.

Soñar que te persiguen; La cosa o persona que nos persigue suele representar un aspecto temible de nuestra sombra y, por tanto, una versión exagerada de una parte negada o inhibida de nuestra propia personalidad. Podemos sacar beneficio de este tipo de pesadilla si logramos reconocer y abordar esta parte. La conclusión ideal de esta pesadilla sería no intentar escapar, dar la cara y dialogar al que nos persigue, aceptarlo y abrazarlo.

Soñar con una caída; Si sueña con una caída y siente miedo, hay que preguntarse si se siente pesado, sin apoyo, preocupado por algo. ¿Cómo podría lograr sentirse más ligero y libre? ¿Cómo podría sentirse más apoyado? La conclusión ideal de este sueño sería sentirse seguro y aterrizar sin problemas, o flotar, o volar.

Soñar que no te podes mover, hablar, gritar; Esta pesadilla indica que se siente estancado en la vida real, se siente que no va hacia ninguna parte y tiene dificultad en expresar sus emociones y sus deseos verdaderos. Es importante buscar la manera de transmitir a terceros sus sentimientos para intentar cambiar las cosas con las que no se siente satisfecho.

Soñar que estas desnudo en publico; Si está desnudo en un sitio público y le resulta muy incómodo y embarazoso a pesar de que otra gente no parece ni darse cuenta de su situación, cabe preguntarse si hay alguna faceta de su vida en la que se siente poco seguro, sofocado o con poca capacidad. El hecho de que los otros personajes en el sueño no se dan cuenta de su dilema quiere decir que nadie más ve sus supuestas incapacidades, por lo que probablemente no son ciertas sino producto de una mala auto-imagen. La conclusión ideal de este sueño es una sensación de confianza y seguridad en si mismo a pesar de su desnudez.

¿Por qué se sufren pesadillas?
Según los expertos, las personas tienen pesadillas por uno de los siguientes motivos:
Un estado emocional débil,
Un recuerdo - consciente o subconsciente - de un acontecimiento traumático,
Un factor externo (por ejemplo, el ruido que hace la calefacción o aire acondicionado al apagarse todas las noches) del que las personas no son conscientes pero que detecta su cerebro, produciendo un cambio brusco en su sueño.
Una personalidad caracterizada por ansiedad, inseguridad o nerviosismo.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Parasomnias


Bajo el término parasomnias se encierran las alteraciones presentes durante el sueño. En este grupo está el sonambulismo, los terrores nocturnos, las pesadillas, el síndrome de piernas inquietas y los calambres nocturnos.

Los calambres nocturnos en las piernas
Lo sufren las personas de edad avanzada, aunque no se puede decir que sea raro en las personas menores de 60 años. Generalmente se trata de personas relativamente sanas que consultan al médico por la incomodidad que tienen durante la noche al sufrir dolores de tipo calambres en las pantorrillas.
Estos músculos se contraen y causan la flexión forzada del pie o de los dedos de éste. En muchos casos, los calambres se repiten en el transcurso de la noche impidiendo que el enfermo descanse adecuadamente. El médico generalmente no tiene una herramienta de laboratorio que le permita confirmar su diagnóstico, aparte de lo que le refiere el enfermo.
En estos casos él recomienda estirar rápidamente el dedo o el pie cuando se presenta el calambre, así evita que éste se extienda y el síntoma molesto se detiene. Los suplementos de calcio son recomendados por algunos médicos, sin embargo, su eficacia no está completamente demostrada.
Otros médicos sugerirán a sus pacientes que aumenten el consumo de alimentos ricos en potasio, como la banana, el melón, etc.

Los Terrores nocturnos
Son aquellos episodios de intensa agitación y gritos durante el sueño, más a menudo observado en los niños. En los adultos se encuentran relacionados con el alcoholismo o desórdenes de tipo psicológico. Generalmente el médico sugerirá al enfermo iniciar un programa de ayuda psicológica y le recomendará tomar medicamentos ansiolíticos de acción intermedia.

El síndrome de piernas inquietas
Observado frecuentemente en personas mayores de 55 años quienes manifiestan una sensación incómoda en las piernas, de difícil descripción, que los obliga a moverlas constantemente ya que con dicha acción cede transitoriamente la molestia. El síntoma se describe muchas veces como "un destemplamiento" o como dolor de baja intensidad pero que impide mantener las piernas en reposo. No es descrito como calambre. Este continuo movimiento impide al paciente conciliar o mantener satisfactoriamente el sueño.

El sonambulismo
El paciente se sienta, camina, realiza actividades complejas (como tocar guitarra, por ejemplo) durante el sueño que no recuerda el día siguiente. Es de anotar que todos estos movimientos los ejecuta con los ojos abiertos. El médico les recomienda a los familiares que deben proteger al paciente porque podría lesionarse durante los episodios de sonambulismo. Generalmente este trastorno aparece durante la adolescencia o en la infancia tardía.

Las pesadillas
O sueños con trama terrorífica se presentan en adultos con un trastorno de base emocional o en los niños. Cuando estos episodios son recurrentes el médico considerará una evaluación psicológica, ya que los sucesos pueden ser la manifestación de un desorden mucho más complejo. En los adultos es frecuente verlos relacionados con una excesiva y frecuente toma de alcohol o con la fatiga física y/o emocional. El tratamiento está dirigido a controlar el factor emocional subyacente y puede requerir la toma de medicamentos.