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domingo, 13 de junio de 2010

Violencia


La violencia de género es un problema complejo que tiene dos grandes víctimas, las mujeres como primer objetivo, y los niños, que son víctimas invisibles, hijos de la violencia doméstica.

Se define violencia familiar como el comportamiento consciente e intencional, que causa un daño físico, psíquico, jurídico, económico, social, moral, sexual, o personal, a otro miembro de la familia.
La violencia de género hace referencia al maltrato físico, psíquico o sexual que reciben las mujeres por parte de los hombres con quienes conviven o han convivido en relación íntima.

La violencia de género se dirige sobre las mujeres, por su condición de tales, pues sus agresores consideran que carecen de los derechos mínimos de libertad, respeto y discernimiento. Es una situación que está perdiendo su carácter de privada, para tomar relevancia como problema social.

Maltrato infantil es cualquier acción, omisión o negligencia, no accidental, perpetrada por individuos, instituciones o la sociedad en su conjunto, que priven a los niños de su libertad o de sus derechos correspondientes, o dificulten su óptimo desarrollo.

La incidencia de la violencia familiar y de género en los hijos;
Los hijos del maltrato doméstico, aún sin ser víctimas directas de la violencia física o psicológica, son receptores directos de la violencia contra sus madres.

Los niños vivencian la angustia, temor, inseguridad y tristeza de la madre, y esto les produce gran confusión e inseguridad.La angustia se manifiesta como trastornos físicos, enuresis, terrores nocturnos, alteración del sueño, trastornos alimentarios, agotamiento, ansiedad, estrés, depresión, etc.

La tarea de la UNICEF, desde sus inicios, ha sido de gran importancia y ha tenido una fuerte influencia en la infancia del mundo, realizando obras tan importantes que le han permitido ganar premios tan reconocidos como el Nóbel de la Paz. Este ente señala que presenciar o escuchar situaciones de violencia, aunque ellos no sean receptores directos, provoca efectos psicológicos negativos en los hijos de madres maltratadas, pues padecen violencia psicológica, que es una forma de maltrato infantil, recogida en el artículo 19 como “violencia mental”.
El hecho de convivir con la violencia familiar los convierte en víctimas, por ser testigos presénciales de la misma.

En la mayoría de los casos, también los niños son víctimas de la violencia física. Esto tiene como consecuencia que se desarrollen pensando que la violencia es una pauta normal en la relación con los adultos.Estos niños, constituyen su personalidad en función de la violencia, interiorizan los roles del maltratador o maltratada, los patrones de conducta violenta, y no discriminan lo que es correcto de lo injustificable.

La violencia doméstica, ocurre durante la etapa de maduración psicológica del niño, donde una figura referente como el padre, arremete al agente socializador por excelencia que es la madre. Los hijos de un maltratador crecen en el miedo, son propensos al estrés traumático, depresión y trastornos de personalidad. Y esto sin necesidad de que sean objeto directo del maltrato.

En definitiva, la violencia familiar doméstica siempre afecta a los hijos, ya sea como testigos o como víctimas directas de las agresiones.Los trastornos psicológicos que presentan estos niños son similares a los presentados por sus madres. Esto afecta las emociones, valores, pensamientos, rendimiento escolar y su adaptación social. Serán niños que manifestaran conductas agresivas, antisociales, desafiantes. Y que internamente sus sentimientos sean de inhibición, miedo, baja autoestima, ansiedad, depresión, síntomas somáticos.

Hay gente especializada para ayudar a las personas que sufren violencia domestica, les dejo un enlace, hay algunas direcciones de nuestro país, para pedir ayuda.

http://www.rimaweb.com.ar/violencias/asistencia.html

miércoles, 12 de agosto de 2009

Parasomnias


Bajo el término parasomnias se encierran las alteraciones presentes durante el sueño. En este grupo está el sonambulismo, los terrores nocturnos, las pesadillas, el síndrome de piernas inquietas y los calambres nocturnos.

Los calambres nocturnos en las piernas
Lo sufren las personas de edad avanzada, aunque no se puede decir que sea raro en las personas menores de 60 años. Generalmente se trata de personas relativamente sanas que consultan al médico por la incomodidad que tienen durante la noche al sufrir dolores de tipo calambres en las pantorrillas.
Estos músculos se contraen y causan la flexión forzada del pie o de los dedos de éste. En muchos casos, los calambres se repiten en el transcurso de la noche impidiendo que el enfermo descanse adecuadamente. El médico generalmente no tiene una herramienta de laboratorio que le permita confirmar su diagnóstico, aparte de lo que le refiere el enfermo.
En estos casos él recomienda estirar rápidamente el dedo o el pie cuando se presenta el calambre, así evita que éste se extienda y el síntoma molesto se detiene. Los suplementos de calcio son recomendados por algunos médicos, sin embargo, su eficacia no está completamente demostrada.
Otros médicos sugerirán a sus pacientes que aumenten el consumo de alimentos ricos en potasio, como la banana, el melón, etc.

Los Terrores nocturnos
Son aquellos episodios de intensa agitación y gritos durante el sueño, más a menudo observado en los niños. En los adultos se encuentran relacionados con el alcoholismo o desórdenes de tipo psicológico. Generalmente el médico sugerirá al enfermo iniciar un programa de ayuda psicológica y le recomendará tomar medicamentos ansiolíticos de acción intermedia.

El síndrome de piernas inquietas
Observado frecuentemente en personas mayores de 55 años quienes manifiestan una sensación incómoda en las piernas, de difícil descripción, que los obliga a moverlas constantemente ya que con dicha acción cede transitoriamente la molestia. El síntoma se describe muchas veces como "un destemplamiento" o como dolor de baja intensidad pero que impide mantener las piernas en reposo. No es descrito como calambre. Este continuo movimiento impide al paciente conciliar o mantener satisfactoriamente el sueño.

El sonambulismo
El paciente se sienta, camina, realiza actividades complejas (como tocar guitarra, por ejemplo) durante el sueño que no recuerda el día siguiente. Es de anotar que todos estos movimientos los ejecuta con los ojos abiertos. El médico les recomienda a los familiares que deben proteger al paciente porque podría lesionarse durante los episodios de sonambulismo. Generalmente este trastorno aparece durante la adolescencia o en la infancia tardía.

Las pesadillas
O sueños con trama terrorífica se presentan en adultos con un trastorno de base emocional o en los niños. Cuando estos episodios son recurrentes el médico considerará una evaluación psicológica, ya que los sucesos pueden ser la manifestación de un desorden mucho más complejo. En los adultos es frecuente verlos relacionados con una excesiva y frecuente toma de alcohol o con la fatiga física y/o emocional. El tratamiento está dirigido a controlar el factor emocional subyacente y puede requerir la toma de medicamentos.