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miércoles, 7 de julio de 2010

Instrumentos de la psicología


Al igual que el cuerpo, la mente humana debe luchar por mantener su salud, y las múltiples formas modernas de terapia psicológica tratan de estimular y apoyar este proceso.

Las complejas relaciones entre la mente y el cuerpo son actualmente reconocidas y existen grandes evidencias de que muchas enfermedades son producidas por factores psicológicos. Todas las terapias complementarias promueven la idea del cuerpo como un todo, así como que debe ser tratado holísticamente.

Las influencias psicológicas, como el estrés, las preocupaciones, la depresión y la ansiedad tienen un enorme impacto sobre la salud y están implicadas en un gran número de enfermedades, incluidas la migraña, el asma, trastornos digestivos, dolor crónico y problemas de la visión. Diversos factores han propiciado la aparición de muchas psicoterapias, en un principio diferenciadas entre sí: psicoanalista, conductista, humanística, cognitiva, etc.

Terapia integradora, apoyándose en técnicas conductistas para afrontar fobias, técnicas cognitivas de afrontamiento del estrés, o en una psicoterapia centrada en las emociones para abordar problemas de baja autoestima. Y todo ello, estudiando los recursos propios del paciente, reforzando sus cualidades y trabajando conjuntamente terapeuta paciente para conseguir la capacidad de afrontar las dificultades de la vida cotidiana o problemas arraigados, utilizando la psicoterapia como vía de autoconocimiento y superación personal. Mediante el trabajo conjunto, terapeuta y paciente pueden llevar un problema a un punto de inflexión: el comienzo de algo mejor.

La terapia de conducta entiende la salud y la enfermedad como una conducta adaptada e inadaptada como principal resultado de la historia de aprendizaje de cada uno. En la terapia conductual las "leyes del aprendizaje" son la base de la conceptualización de explicar los trastornos psicológicos.

Terapia Conductual:Los terapeutas de conducta centran el tratamiento en el cambio de la conducta observable en sí misma. En este abordaje teórico se entiende que la conducta desadaptada puede ser reducida o eliminada y adquirir nuevas conductas que sean más adaptadas a la situación. Este cambio se promueve tratando los síntomas (conductas inadaptadas aprendidas) de forma profunda, conociendo cuáles son sus características y cuáles son sus antecedentes y consecuentes, así como los factores organísmicos que las hacen presentes.Los resultados muestran que la intervención conductual es una de las terapias más eficaces para afrontar un trastorno de ansiedad o trastorno de pánico y fobias.

Terapia Cognitiva:
Este abordaje teórico da mucha importancia a los procesos mentales. Desde la perspectiva cognitiva, toda la información se organiza como esquemas cognitivos que se reflejan en esquemas específicos para cada área de la vida, como son los esquemas sociales, esquemas sobre uno mismo y sobre otros.
La persona controla las emociones controlando los pensamientos propios. En problemas de depresión, baja autoestima y sentimientos de culpa, se presenta una distorsión cognitiva con pensamientos negativos acerca de sí mismo, del mundo y del futuro que pueden identificarse y modificarse con la intervención cognitiva.

Terapia Constructivista:
En una segunda línea de la terapia cognitiva encontraríamos la terapia constructivista que, a diferencia de la cognitiva, la perspectiva construccionista postula que no se puede acceder al conocimiento objetivo de la realidad, que la persona tiene un papel central en la construcción de la realidad (proactivo) por medio de sus experiencias, e influido por los patrones culturales, sociales, psicológicos y de género, así como por las propias limitaciones sensoriales.

Hipnosis:
La hipnosis no es una forma de terapia como la terapia conductual o la terapia cognitiva ni una profesión o ciencia. Es una técnica o procedimiento que puede facilitar la terapia psicológica. Por tanto, es una herramienta psicoterapéutica de gran potencial que nos permite conectar con los recursos internos de la persona, con su sabiduría interna y con su potencial curativo. No existe así, la profesión de hipnoterapeuta. La hipnosis es algo muy distinto del sueño. El hecho de cerrar los ojos es porque se facilita la concentración, pero se puede hipnotizar a una persona con los ojos abiertos. Durante la hipnosis no hay ningún tipo de pérdida involuntaria de control. Durante el estado hipnótico, el sujeto es dueño de sí mismo y hace solamente aquello que acepta hacer. Es decir, que una persona no hará en estado hipnótico aquello que no desearía hacer en estado de no hipnosis. Es importante saber que no es que una persona hipnotiza a otra, sino que una persona entra en un estado de concentración y relajación y otra le explica cómo hacerlo, lo guía.
Algunas personas responden mucho a las sugestiones hipnóticas y otras no.

El conocimiento más práctica crea la sabiduría.

martes, 2 de febrero de 2010

Mindfulness


La aceptación y conciencia plena del momento presente.


El término mindfulness no tiene una traducción exacta al español. Puede definirse como una atención y conciencia plena del momento presente. Es decir, se trata de centrarse de un modo activo y reflexivo en el aquí y el ahora, en contraposición a la fantasía o el soñar despierto.

Es preciso tener en cuenta que no se trata de una reflexión valorativa, sino tan solo contemplativa. Se trata de observar sin juzgar, sin crítica ni rechazo, sin valoración alguna, sino aceptando la experiencia tal y como está aconteciendo.

El mindfulness es una filosofía de vida procedente del budismo Zen. Es el ideal Zen de vivir en el momento presente. Este concepto ha sido adoptado por las psicoterapias de última generación, como la terapia de aceptación y compromiso, la terapia de conducta dialéctica, o la psicoterapia analítica funcional.

Sentir las cosas tal y como están sucediendo, sin pretender ejercer ningún control sobre ellas. Es decir, la persona que usa esta técnica no se centra en un pensamiento para modificarlo, sino que se centra en un pensamiento, actividad, imagen mental, etc. en sí mismo, sin pretender cambiarlo ni hacerlo desaparecer. Eso ayuda a aceptar las experiencias tal y como son, sintiendo lo que sucede, sin huir, incluso aunque se trate de una emoción desagradable. Eso permite que lo que vaya suceder, suceda de un modo completo, dejando que cada experiencia sea vivida en su momento, en el presente.

La persona se centra en lo que siente y percibe, sin usar el lenguaje para interpretarlo o traducirlo, pues el lenguaje puede sustituir a lo real, lo hace uniforme y lo enmarca en cuadros predefinidos y estereotipados. Por tanto, la persona se limita a observar y sentir aquello que observa le sugiere, dejando que unas sensaciones lleven a otras de un modo natural, sin ejercer control alguno.

La aceptación implica enunciar al control. En vez de tratar de controlar las reacciones, como llanto, etc. o emociones, debe experimentarlas tal y como se producen. Es decir, el objetivo no es reducir (controlar) el malestar, ira, tristeza, culpa, miedo... sino experimentarlos tal como aparecen.

Las técnicas de mindfulness pretenden lograr que la persona se deje llevar por sus sensaciones y emociones, dejando que actúen de forma natural. Esto permite que determinadas emociones, cambios fisiológicos, etc. que operan de forma autónoma se regulen de acuerdo con sus propios sistemas naturales de autorregulación. Cuando se intenta bloquear o controlar las emociones, se alteran los mecanismos de autorregulación porque no se experimentan por completo, de forma que no se dispone de toda la información necesaria, porque cuando una persona intenta controlar o bloquear una emoción, deja de sentirla de un modo real y completo. Esto no significa que ciertas técnicas psicológicas destinadas al manejo de emociones y comportamientos no sean eficaces. De hecho, las técnicas cognitivas pueden resultar mucho más eficaces después de usar el mindfulness, cuando una persona se ha permitido experimentar la situación por completo, y ha dejado que acuda a su mente toda emoción, idea, imagen mental, etc., las cuales le proporcionarán una valiosa información que podrá utilizar después para trabajar en la superación de un problema emocional.

Entre las aplicaciones de esta técnica, se desarrolla la terapia de conducta dialéctica, basada en mindfulness para el tratamiento del trastorno de la personalidad. También se ha utilizado como parte de la terapia cognitiva de la depresión.

martes, 1 de diciembre de 2009

TOC


Trastorno Obsesivo Compulsivo
Es un trastorno de ansiedad caracterizado por pensamientos, sentimientos, ideas o sensaciones (obsesiones) recurrentes o comportamientos que una persona se siente impulsada a realizar (compulsiones). Una persona puede presentar tanto obsesiones como compulsiones.
Un ejemplo de un trastorno obsesivo - compulsivo es el lavado excesivo y repetitivo de las manos para evitar infecciones.

El trastorno obsesivo - compulsivo se consideraba poco común; Este trastorno generalmente se observa en edades comprendidas entre los 20 y 30 años, y la mayoría de los que lo presentan muestran síntomas a la edad de 30 años.

Hay varias teorías psicológicas acerca de la causa del trastorno obsesivo compulsivo, pero ninguna ha sido confirmada. En algunos informes, este trastorno se asocia con trauma de la cabeza o con infecciones. De igual manera, hay diversos estudios que muestran anomalías cerebrales en pacientes con este trastorno, pero se requiere de más investigación.

Aproximadamente el 20% de las personas con este trastorno tienen también tics motores, lo que sugiere que la afección puede tener una relación con el síndrome de Tourette, pero este vínculo no es claro.

Síntomas
Obsesiones o compulsiones que ocasionan sufrimiento significativo o interferencia con la vida cotidiana.
Obsesiones o compulsiones que no se deben a una enfermedad o consumo de drogas.
La persona generalmente reconoce que el comportamiento es excesivo o irracional.

La descripción que la misma persona hace del comportamiento usualmente lleva a diagnosticar este trastorno. Se realiza un examen físico para descartar alguna causa física y se hace una evaluación psiquiátrica para descartar otros trastornos psiquiátricos.

El trastorno obsesivo compulsivo se trata utilizando medicamentos y psicoterapia.
El primer medicamento que se considera usualmente es un tipo de antidepresivos.
La psicoterapia se utiliza para reducir la ansiedad, resolver conflictos internos y brindar formas efectivas de reducir el estrés.
Las psicoterapias conductistas pueden abarcar:
Prevención de respuesta y exposición: la persona es expuesta en forma repetitiva a una situación que desencadena los síntomas de la ansiedad y aprende a resistir la urgencia de llevar a cabo el acto compulsivo.
Control de pensamientos: la persona aprende a frenar los pensamientos indeseados y a centrar su atención en el alivio de la ansiedad.

El trastorno obsesivo compulsivo es una enfermedad crónica con períodos de síntomas graves, seguidos de períodos de mejoramiento; sin embargo, es poco común que se presente un período completamente libre de síntomas. Con el tratamiento, la mayoría de los pacientes presenta un mejoramiento considerable.

martes, 25 de agosto de 2009

Fibromialgia


La fibromialgia podría ser un agotamiento, un consumo excesivo de la energía del cuerpo, llevando a este a la extenuación, y por tanto al desgaste total que obliga al descanso. No deja de ser curioso el hecho de que la mayoría de las personas que padecen fibromialgia sean mujeres “agotadas física y psíquicamente”.

Aquellas que lo han dado todo, no sin cierto fanatismo en la causa, sea esta cual sea, por hacer lo que correspondía. Esa falta de límites, que en realidad presupone una deficiente gestión del sistema nervioso central sobre las necesidades del cuerpo y la mente, llega a su término cuando la persona ya no puede más, y debe pararse.

Además parece ser que los antidepresivos ayudan a mejorar los síntomas, es decir, amortiguan el dolor enmascarado bajo capas y capas de voluntad de hierro y entrega ferviente. La psicoterapia puede ayudar, ¿cómo? Pues sobre todo yendo al fondo de la cuestión, y liberando los sentimientos almacenados y bloqueados que impiden la oxigenación del organismo. Otras terapias como el yoga, el masaje metamórfico o determinadas técnicas de respiración son útiles en la mejora de esta sintomatología.

La debilidad crónica puede tener que ver también con un esfuerzo psíquico permanente por proyectar una determinada imagen o por reprimir aspectos que uno considera indeseables. De alguna manera estaría vinculada, una vez descartadas causas orgánicas, con cierto grado de histeria que produce un cansancio constante al vivir la persona en un conflicto interior agotador.Esto no es que se puede superar, es que la persona debe hacer todo lo posible para liberarse de esta situación.

La persona con fibromialgia tiene una forma de afrontar su cotidianeidad que contribuye a aumentar el dolor.
Son personas que se sienten burros de carga de sus hogares, de sus trabajos.
Son muy dadas a satisfacer las necesidades de los demás antes que las suyas propias, llegando al punto que ya no saben cuales son sus propias necesidades.

Se sienten incomprendidas, y se sienten heridas con las personas que las rodean.
Tienen un gran sentido del deber y eso las lleva a ser muy exigentes y a tener un gran sentimiento de culpabilidad.
Baja autoestima.
Les cuesta pedir.
Presentan mucha rigidez física, el cuerpo está muy tenso, tienden a dar muchas vueltas sobre lo mismo, y les cuesta tener en cuenta otros puntos de vista, siempre que pueden evitan afrontar lo que sienten.

Esta forma de relacionarse consigo mismas y con su entorno les reporta una gran pérdida de energía física, ya que esa tensión se va acumulando en su cuerpo.El dolor provoca mucha agresividad y ansiedad por la sensación de impotencia, aunque con técnicas de relajación y respiración se ha demostrado que disminuye.

Normalmente las emociones como la rabia y la tristeza -al sentirse incomprendidas, impotentes, no ayudadas, si no se elaboran son las que esencialmente ayudan a aumentar el dolor corporal, el insomnio, el estrés, y a la larga la pérdida de concentración y la memoria.

¿Qué hace la persona con fibromialgia con la ayuda de la Psicología?
Técnicas de relajación y de respiración. Para empezar a conectar con el cuerpo de una forma constructiva, concentrándose en lo que yo que tengo Fibromialgia me puedo dar, en vez de lo que el cuerpo me debería dar a mi.

Psicoterapia. Para empezar a tener una relación sana con uno mismo.Darse cuenta, del papel activo que tiene uno mismo en la construcción de su propia vida.
Si quieres que los otros cambien (actitud muy frecuente en la Fibromialgia) empieza a atreverte a mirarte a vos mismo y como funcionas, ya que acostumbras hacer con vos lo mismo que ves que los otros hacen contigo no escucharte, no hacerte caso.

Pone toda la energía en vos mismo y no en los demás.