jueves, 9 de diciembre de 2010

Risoterapia

Muchos de nosotros nos pasamos parte de la vida previniendo enfermedades y cuando en algún momento nos toca estar enfermos, acudimos al médico en busca de un tratamiento eficaz que pueda curarnos. Sin embargo, desde que nacemos aprendemos algunos métodos para aliviar el dolor y prevenir la incidencia de agentes patógenos, pero con el paso del tiempo los vamos olvidando.


La risa es una manifestación que desde niños empleamos para expresar nuestra alegría, pero no es sólo un ejercicio divertido y saludable para el bienestar sino que además se ha convertido en una terapia que puede prevenir y curar disímiles enfermedades.

Desde tiempos remotos, la humanidad conocía los beneficios que aportaba la risa. Veían que personas con sentido del humor y que reían a carcajadas de forma habitual, enfermaban menos que los demás, parecían no padecer de bloqueos emocionales y tenían una forma de ver el mundo muy positiva.

Según estudios neurológicos, la risa posee una localización específica en el cerebro, ocupando el área pre-frontal conjuntamente con el resto de las emociones y afectos. Los expertos aseguran que la risa inmuniza contra la depresión y la angustia, demostrando que de 5 a 6 minutos de risa actúan como analgésico. Se asevera además que con cada carcajada se activan cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar de esta forma.

La risa actúa además como un masaje mediante el estiramiento de la columna vertebral y cervical, originando también movimientos del diafragma que facilitan la digestión y ayudan a reducir las sustancias tóxicas y los ácidos grasos. Ejerce también una función limpiadora al lubricar y limpiar los ojos con lágrimas, mientras que la carcajada hace vibrar la cabeza despejando la nariz y los oídos.

A su vez, la risa actúa como oxigenante al llenar de aire doblemente a los pulmones, al oxigenar la piel, mejora la respiración pero también se tonifica el rostro. Por otra parte, la risa favorece la producción de endorfinas y encefalinas que son los neurotransmisores ubicados fundamentalmente en el sistema lìmbico cuya función es enfrentar el dolor; de esta forma, la risa estimula la producción de endorfinas disminuyendo la intensidad de los estímulos dolorosos.

Partiendo de estos resultados sobre los efectos de la risa en el organismo humano, se han elaborado numerosos proyectos en los que la risa constituye la terapia esencial.


La risa no es sólo una expresión de felicidad, sino que además posee efectos beneficiosos para los que ríen; sin embargo, cada día la risa se hace más difícil. Manejemos la risa como cualquier otro ejercicio, aprendamos como cuando éramos niños a reír a carcajadas.

4 comentarios:

Cecilia dijo...

A veces cuando necesito reir busco algo que me haga de humor por internet o la tele que se que como minimo una breve risa me va a sacar .

tomson dijo...

Cecilia es bueno que puedas reir, son pocas las cosas que hoy nos roban una sonrisa.
Yo me puedo reir de las cosas mas tontas pero naturales, las sobreactuadas no me causan.
Besos que sigas bien y puedas reir mucho!!!

gallega dijo...

mira hay cosas que a otro no hacen reir a mi si, y lo hago jajaj

tomson dijo...

Hola Gallega!! Me pasa que me causan gracia cosas muy tontas, pero bueno, en lo simple estan las cosas nobles de la vida.
Besos buen finde!!!