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martes, 20 de julio de 2010

Humor depresivo


La depresión puede tener varios síntomas. Uno de los más frecuentes y que casi siempre aparece es el humor depresivo. Es un tipo de estado anímico, distinto de la tristeza, que se caracteriza por la disminución de la vitalidad y de la actividad.

Además las personas deprimidas suelen tener dificultades para disfrutar de actividades que anteriormente les resultaban placenteras, les cuesta concentrarse y notan como las actividades habituales se les hacen muy difíciles sin una causa aparente. También pueden sentirse muy cansadas y fatigadas.

Un síntoma que se suele asociar muy frecuentemente con la depresión es la ansiedad.

La ansiedad es un estado de nerviosismo o intranquilidad, en ocasiones asociado a las llamadas crisis de pánico. No todas las personas que sufren ansiedad están deprimidas, pero un gran número de las personas que tienen una depresión, tienen al mismo tiempo una gran ansiedad.

Otros síntomas que pueden aparecer son los problemas de sueño, tanto de dificultades para dormir como de exceso de sueño, aumento o disminución del apetito, falta de deseo sexual, creer que no sirven para nada, baja autoestima o sienten que tienen la culpa de todo lo que ocurre, culpabilidad.

El estado depresivo provoca un gran sufrimiento, realidad mucho más que un estado de tristeza normal, tanto que a veces el paciente se plantea el suicidio como salida.

El humor depresivo, se acompaña con frecuencia de ciertos síntomas somáticos displacenteros. Se acredita así la depresión como la enfermedad del dolor, no sólo por su intensidad, sino por su diversidad: hay depresivos donde se impone el dolor moral y otros invadidos por el dolor físico.

Las experiencias dolorosas físicas más frecuentes son las siguientes: la sensación general del cuerpo pesado o rígido; la opresión o dolor en la cabeza, la cara, la región precordial, la boca del estómago o la espalda; el hormigueo en la cabeza, los brazos y las manos o las piernas y los pies; el picor en la región genital o la mucosa rectal.

Conviene precisar que la cabeza es uno de los sectores somáticos más afectados, por el sufrimiento depresivo físico. El humor depresivo se expresa exteriormente por la emisión de quejas, lamentos y crisis de llanto, a veces llanto sin lágrimas.

Con frecuencia la cara se muestra rígida y crispada, la mirada apagada y la voz temblorosa. Cuando el humor depresivo se tiñe de ansiedad, son frecuentes lamentos y gemidos.

miércoles, 18 de marzo de 2009

La Teoría de Sigmund Freud sobre la interpretación de los sueños.


Sigmund Freud fue sin duda uno de las personas más influyentes dentro del desarrollo del pensamiento durante el siglo XX. Su teoría que nuestras mentes guardan recuerdos y emociones en nuestro subconsciente transformó la forma en la que los humanos estudiaban la mente humana.
La tendencia de terapias que utilizan la existencia de dificultades en la infancia o emociones reprimidas para explicar problemas emocionales actuales empieza con Freud.
Uno de los descubrimientos más importantes de Freud es que las emociones enterradas en la superficie subconsciente suben a la superficie consciente durante los sueños, y que recordar fragmentos de los sueños pueden ayudar a destapar las emociones y los recuerdos enterrados.
Freud decía que los sueños son una forma de realizar deseos y que muchos deseos son el resultado de deseos sexuales reprimidos o frustrados. En su opinión, la ansiedad que rodea dichos deseos hace que algunos sueños se conviertan en pesadillas.
A lo largo de su obra más conocida, La Interpretación de los Sueños, Freud utiliza sus propios sueños como ejemplos para demostrar su teoría sobre la psicología de los sueños. Freud distingue entre el contenido del sueño "manifiesto" o el sueño experimentado al nivel de la superficie, y los "pensamientos de sueño latentes", no conscientes que se expresan a través del lenguaje especial de los sueños.
Freud mantiene que todos los sueños representan la realización de un deseo por parte del soñador, incluso los sueños tipo pesadilla. Hay sueños negativos de deseos, donde lo que aparece es el incumplimiento de un deseo. Para esto se dan varias explicaciones, entre las cuales está la satisfacción de una tendencia masoquista. No obstante sigue en pie la conclusión general de Freud: los sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos. Según su teoría, la "censura" de los sueños producen una distorsión de su contenido. Así que lo que puede parecer ser un conjunto de imágenes soñados sin sentido puede, a través del análisis y del método "descifrador", ser demostrado ser un conjunto de ideas coherentes. Freud propone que al valor del análisis de los sueños se radica en la revelación de la actividad subconsciente de la mente.
La teoría de interpretación de los sueños de Freud representa las primeras teorías de este con relación a la naturaleza de la psicología de sueños inconscientes, la importancia de las experiencias de la infancia, el lenguaje "hieroglífico" de los sueños y el método que el llama "psicoanálisis".
Freud considera que todo sueño es interpretable, es decir, puede encontrarse su sentido. La labor de interpretar no recae sobre todo el sueño en su conjunto sino sobre sus partes componentes basándose en una especie de libro de los sueños, donde cada cosa soñada significa tal otra cosa en forma rígida, sin considerar la peculiaridad de cada sujeto. Primero se descompone el relato en partes, y recién al final surge la interpretación final o global, en la cual se nos revela el sueño como una realización de deseos.
El sueño no es meramente actividad somática: es un acabado fenómeno psíquico de realización de deseos, y por tanto debe ser incluido en el conjunto de los actos comprensibles (no incomprensibles) de nuestra vida despierta, constituyendo el resultado de una actividad intelectual altamente complicada.El deseo aparece disfrazado en el aspecto manifiesto del sueño, en lo efectivamente soñado, proceso denominado 'deformación onírica'. Freud se pregunta porqué tiene que haber una deformación, ya que podría haber ocurrido que el sueño expresara el deseo en forma directa, sin deformación. Esta deformación es intencional y se debe a la censura que el sujeto ejerce contra la libre expresión de deseos, por encontrarlos censurables por algún motivo.

viernes, 27 de febrero de 2009

Definición de sueño. I


Esto es parte de lo que estoy preparando para rendir el final de la materia psicología de la parte introductoria.
Esta sacado de un cuadernillo de estudios la autora: JTP PS. Nélida Magdalena.
En términos generales definimos al fenómeno onírico; “los sueños son una realización alucinatoria de deseos sexuales, infantiles, reprimidos y, por consiguiente, inconsciente.
En el texto de S. Freud en el apartado B del capitulo VII “La Regresión” de un concepto preciso, que circunscribe y describe. Un concepto es en rigor, la delimitación de un campo, donde se captura una porción de una superficie, que está conformada por elementos teóricos. La puntualización y explicación de esos elementos es el objetivo de este trabajo.
Del texto mencionado rescatamos lo siguiente: “ El sueño es un acto psíquico de pleno derecho; su fuerza impulsora es, en todos los casos, un deseo por cumplir; el que sea irreconocible como deseo, así como a sus múltiples extravagancias y absurdos, se deben a la influencia de la censura psíquica que debió soportar en su formación ; además de un constreñimiento a sustraerse de esta censura, cooperaron en su formación un constreñimiento a la condensación del material psíquico, un miramiento por su figurabilidad en imágenes sensibles y no como regla – un miramiento para dar una fachada racional e inteligible al producto onírico.”
Tomamos la primera parte, que dice que el sueño es un acto psíquico de pleno derecho, y entendemos aquí que no se trata de un fenómeno arbitrario, ni al azar como decía el contexto científico del que emerge Freud. Porque aún cuando el misterio de los sueños había estimulado la curiosidad de los onirocríticos de todos los tiempos, los científicos rechazaban de plano la idea de que pudiera tener algún valor. Y ocuparse de su estudio no tenía ningún interés práctico, y aún más, revelaba una tendencia al misticismo.