viernes, 19 de octubre de 2012

Ser Madre



Ser madre es un privilegio que la mayoría de las mujeres desean tener, pero también existen quienes por alguna razón, no tienen la suficiente vocación para tener y cuidar a un hijo.

Lo mejor para el buen desarrollo de un hijo es haber sido deseado, tanto por su madre como por su padre; que no represente un obstáculo para la libertad de ambos, ni para la realización de supuestas asignaturas pendientes, ni para el balance de la economía familiar, sino que su inserción en el hogar sea considerada una bendición.

Sobre esa base se aseguran los padres, un niño con una base psicológica sana, libre de la pesada carga afectiva que produce el trauma del rechazo.

La vida moderna nos ofrece la ventaja de poder realizar una planificación familiar mediante la utilización de métodos anticonceptivos al alcance de todos y adecuados a cada necesidad; de manera que los embarazos no deseados se pueden evitar.

La mayoría desea tener hijos principalmente sanos y se preocupan por investigar cualquier anomalía física tanto congénita como heredada, dejando de lado el aspecto psicológico del desarrollo que exige amor incondicional, aceptación y respeto por una nueva vida.

Tanto un padre como una madre aman a sus hijos y desean lo mejor para ellos, sin embargo el amor de madre trasciende cualquier otro sentimiento conocido.

La madre lleva dentro de si misma a su hijo desde la concepción y lo considera parte de ella misma.

Una madre vigila a su hijo confiada pero tiene un instinto que no se aparta de su hijo, de manera que puede presentir el peligro para acudir en su ayuda.

Esto ocurre tanto de día como de noche, porque tal vez no logren despertarla rayos y truenos, pero sí puede desvelarla un leve gemido de su hijo.

La antigua costumbre de mantener a los niños en la nursery de recién nacidos, alejados de sus madres, tuvo que ser modificada, porque afectaba seriamente la relación madre hijo.

El niño necesita del contacto corporal y la ausencia de este estímulo disminuye la posibilidad de un buen desarrollo emocional de la unión de la madre con su hijo.

Esta condición puede producir dificultades en la conducta social del niño, pérdida de la capacidad para establecer buenas relaciones familiares y sociales, conflictos generacionales y conductas violentas en el futuro.


"La más bella palabra en labios de una persona es la palabra 'madre', y la llamada más dulce, 'madre mía' ". Khalil Gibran

"El paraíso está en el regazo de una madre". Proverbio árabe.

"El amor de una madre por un hijo no se puede comparar con ninguna otra cosa en el mundo. No conoce ley ni piedad, se atreve a todo y aplasta cuanto se le opone". Agatha Christie.

 ¡¡¡Felicidades para todas!!!!!!

2 comentarios:

gallega dijo...

HOLA TOMSON AMIGA QUERIDA ,COMO ANDAS

tomson dijo...

Hola amiga!!! Complicada con el trabajo, pero bien. Gracias por visitarme!!!!