viernes, 16 de noviembre de 2012

Pensamiento mágico



Psicología y psiquiatría

El  pensamiento mágico es una forma de explicar el mundo basada en creencias o interpretaciones erróneas sobre la relación entre causas y efectos. Es típico de las sociedades primitivas, que ante un entorno incomprensible que afecta a sus vidas de forma caprichosa inventan ritos para controlar ese entorno.

Pero el pensamiento mágico no es solo propio de sociedades primitivas. En las sociedades más avanzadas la mayor parte de la gente practica de una u otra manera esta forma de pensar.

Cada vez que probamos una nueva dieta que va a hacernos adelgazar sin esfuerzo en pocas semanas, estamos practicando el pensamiento mágico. Cada vez que confiamos en la lotería para cambiar nuestro futuro económico, estamos practicando el pensamiento mágico.

El pensamiento mágico es muy atractivo, porque disocia nuestro esfuerzo de las consecuencias en nuestra vida. Es más satisfactorio, a corto plazo, probar una nueva dieta que cambiar nuestro hábitos de alimentación. Es más fácil gastar dinero en la lotería que buscar y conseguir un trabajo mejor.

El problema es que creer en la magia nos impide asumir que nuestra vida depende de nuestras decisiones y de lo que hacemos cada día, todos los días. Si estás probando dietas milagrosas, no cambias tus hábitos de vida. Y si estás jugando a la lotería no asumes que el dinero que vas a tener es el que seas capaz de ganar y ahorrar.

Pero hay más. Pensamiento mágico es enviar decenas de curriculum todos los días creyendo que así conseguirás un trabajo. Pensamiento mágico es seguir haciendo las cosas como en años anteriores, pensando que en algún momento todo volverá a ser como antes. Pensamiento mágico es soñar con promociones en una empresa en la que no tienes futuro, sin hacer nada práctico para mejorar tus posibilidades. Pensamiento mágico es creer que un título de ingeniero te va a conseguir un trabajo al terminar la carrera.

El mundo es un sitio muy complejo. Prácticamente todo lo que hay ahí fuera es caótico y no lo podemos controlar. Pero de nada sirve buscar fórmulas mágicas para hacerlo racional y predecible.

Lo que sí podemos hacer es controlar lo que depende de nosotros. Podemos elegir una alimentación saludable en lugar de una dieta milagro. Elegir cambiar de empresa, o de ciudad, o de país si eso mejora las posibilidades de conseguir el trabajo que se quiere. Elegir gastar menos y ahorrar cada mes para vivir mejor en el futuro. Crear una empresa y no depender de un empleo que no satisface.

Pensamiento mágico en la psicología y en la psiquiatría:

En psicología y ciencia cognitiva
, el pensamiento mágico es un raciocinio causal no científico; por ejemplo: la superstición.

El pensamiento mágico es una forma de pensar y razonar que genera opiniones carentes de fundamentación lógica robusta o estricta.

La magia a diferencia de la ciencia, no distingue la correlación de la causalidad. Por ejemplo, alguien puede acreditar que una remera da suerte si vistiéndose con ella ha ganado un torneo deportivo. Continuará usando la misma remera y, aunque gane algunas competiciones y pierda otras, continuará acreditando sus victorias a la remera de la suerte. Suele estar basado en prejuicios o percepciones psíquicas subjetivas del individuo/colectivo. Quizá por haber sido precondicionado por otras personas que haya conocido o aceptando de algún modo las teorías de dichos individuos con esas percepciones.

Ante percepciones de: espejismos, realidad de los sueños, predicción de comportamientos en pequeños o grandes entornos, los sentidos del ser humano, pueden carecer de fundamentación objetiva.

Un prejuicio cognitivo predisposiciones cognitivas, es una distorsión cognitiva, en el modo en el que los humanos percibimos la realidad. Algunos de estos procesos han sido verificados empíricamente en el campo de la psicología, otros están siendo considerados como categorías generales de prejuicios.

En psicología, algunos tipos de personalidad, están influidas en mayor o menor grado por el razonamiento mágico, y ciertas enfermedades mentales, como la esquizofrenia, pueden tener conclusiones ideadas a partir del pensamiento mágico, como la telepatía o el control de la mente.

Para la psiquiatría, este tipo de pensamiento, que por definición se opone al pensamiento lógico, es más frecuente entre los niños, y en las personas pertenecientes a sociedades primitivas contemporáneas que se guían por la costumbre ralentizando el desarrollo socio-cultural. El pensamiento mágico también suele estar presente, en las personas con trastornos de tipo obsesivo-compulsivo. Estas personas realizan una serie de rituales estereotipados, para librarse de algunas ideas extrañas que las asaltan de forma repetitiva e insistente, a pesar de que ellas mismas las consideran con poco fundamento o completamente absurdas: ideas obsesivas.

El pensamiento mágico desde sus inicios y, aún actualmente, en todas las culturas primitivas contemporáneas cumple un papel fundamental para afianzar la supervivencia del ser humano y en numerosos casos, impulsar su desarrollo cultural. Sin la aparición del pensamiento mágico, el ser humano aún permanecería anclado en sus primeros estadios de evolución.

Estudios sobre el pensamiento mágico
El pensamiento mágico, estudiado en psicología y antropología, es la razón de ser de muchas obras científicas, que tratan aspectos como:

La magia designa las creencias metafísicas, cuyo elemento central y diferenciador es la capacidad humana de modificar la realidad sin medios estrictamente causales. La magia en general es también designada a menudo como brujería. Muchos inventos modernos son magia para las sociedades primitivas, y suplen las capacidades buscadas por los antiguos magos.

La religión, a veces usada como sinónimo de fe o sistema de creencias, se define como creencia sobre todo lo que concierne a lo sobrenatural, sagrado o divino, y a los códigos morales, prácticas, rituales, valores e instituciones relacionadas a dicha creencia. En ocasiones, la palabra religión se usa para designar lo que debería ser llamado religión organizada u organización religiosa, es decir, organizaciones que dirigen la práctica de ciertas religiones, frecuentemente bajo la forma de entidades legales.

El ocultismo es el estudio de las doctrinas ocultas de las diversas religiones y filosofías, haciendo hincapié en los fenómenos paranormales y los poderes ocultos del ser humano.

El esoterismo es el estudio y la práctica de tradiciones esotéricas, es decir, vinculadas a corrientes religiosas y filosóficas, desconocidas o secretas para el gran público.

La pseudociencia (del latín pseudo falso y scientia conocimiento: falsa ciencia) es el conjunto de metodologías, prácticas o creencias no científicas pero que reclaman dicho carácter. Este concepto es utilizado por los enfoques epistemológicos ocupados en el criterio de demarcación de la ciencia. El término se usa para establecer una clara diferencia con las ciencias exactas y naturales. Por ejemplo, muchos estudiosos del fenómeno paranormal se dedican a catalogar evidencias anecdóticas, como recuentos de supuestos testigos que afirman haber presenciado un fenómeno paranormal.

La superstición es la creencia, no fundamentada, o irracional, de que ciertas prácticas (como rezos, ensalmos, conjuros, hechizos, maldiciones u otros rituales), o determinados acontecimientos (como la caída de sal al suelo o la llegada de un martes 13), pueden alterar el destino o la suerte de una persona. Se incluyen entre las supersticiones la adivinación y sus distintas disciplinas astrología, quiromancia, cartomancia o tarot, geomancia o feng shui, espiritismo etc.

Una creencia es un modelo creado por la mente para satisfacer un deseo, generalmente sobre un hecho (real o imaginario) del cual se desconoce o no se acepta una explicación racional. Los individuos que comparten una creencia, darán por buena dicha proposición y actuarán como si fuese verdadera, recopilando dogmas y/o estableciendo normas morales que suelen ser necesarias para poder sustentar los dogmas.