lunes, 26 de octubre de 2009

Paranoia


Con frecuencia se utiliza de manera informal el término paranoia con varias acepciones diferentes y no siempre coincidentes.
Cuando se dice estoy paranoico se puede estar queriendo expresar cosas distintas: estoy enojado, furiosos o simplemente un miedo ante un examen.
De la misma manera cuando se acusa a otro, en un tono irónico, irritado: sos un paranoico se puede estar queriendo decir cosas distintas sobre esa persona. Desde llamarle desconfiado hasta obsesivo, podemos querer decir que es avaro, egoísta, precavido o simplemente que tiene mal carácter y nos cae mal.

El sentido, que muchas veces damos a la palabra paranoia va a depender de nuestra particular interpretación del término y de la situación en la que nos encontremos en ese momento, inclusive de nuestro estado de ánimo. Sin embargo la paranoia tiene un significado muy concreto en Psiquiatría, que no siempre coincide con el nuestro.

Vamos a intentar acercarnos un poco a este concepto médico de paranoia y a diferenciar el manejo informal o popular que hacemos del término, y que podemos seguir haciendo, de lo que es una verdadera enfermedad mental que, sin ser de las mas frecuentes, tiene una incidencia poblacional significativa.

En la Clasificación de enfermedades, en su apartado psiquiátrico, se sitúa la Paranoia entre los llamados trastornos de ideas delirantes. Son trastornos psicóticos, enfermedades parecidas a la Esquizofrenia pero diferentes de ella, en las que se produce un quiebre de la realidad y el enfermo crea una nueva dentro de su mente.

La Paranoia y los demás Trastornos de ideas delirantes, como su propio nombre indica, se caracterizan principalmente por la presencia de delirio o ideas delirantes, que pueden definirse como falsas creencias de diferentes temáticas o contenidos, existen delirios de perjuicio, de grandeza, de enfermedad, de seducción, de ruina, y de muchos mas temas, que se basan en una incorrecta valoración de la realidad exterior.

Es característico que las creencias delirantes se mantengan firmes y no sea posible rebatirlas con una argumentación lógica, por ejemplo el caso de un delirio de filiación, en el que la persona delirante esta convencida de ser hija/o de un famoso actor por ejemplo, a pesar de toda evidencia. Estas ideas, evidentemente, no son compartidas por el medio sociocultural de la persona que las presenta, ni se explican. Algunas veces se trata de una idea única y otras de complejísimos entramados delirantes.

En el caso concreto de la Paranoia la temática del delirio es el perjuicio. Suele ser un delirio bien estructurado en el sentido de que el sujeto que lo padece se siente victima de las acciones de una persona o de varias personas o de una institución, cree que actúan en su contra con ánimo de perjudicarlo, con un entramado argumental comprensible, pero no real, con el que intenta justificar su delirio. Es el caso, por ejemplo, de un trabajador que a raíz de un comentario inocente entre dos compañeros de la fabrica, que interpreta de forma errónea, empieza progresivamente a desconfiar, a sentirse perseguido por la empresa las 24 horas al día, culpándolo, según cree, de algo que no ha hecho.

El paciente paranoico siente que hay cámaras y micrófonos para vigilarlo, aunque no los ve y puede incluir en su delirio a vecinos e incluso desconfiar de sus propios familiares, en una enorme confabulación que a todas luces es erróneo y patológico,
pero altera toda su forma de vida previa, pudiendo llegar a presentar claras alteraciones de conducta y agresividad.
El paciente esta seguro de sus creencias y no se puede convencer de su error mediante el razonamiento lógico. Esa es la base de todo trastorno delirante.

La desconfianza, mas o menos exagerada, es un cierto rasgo paranoide, es una característica de personalidad y tiene una graduación entre lo normal y lo patológico. La desconfianza en si misma solo refleja una actitud y no es una enfermedad. En realidad todos tenemos ciertos rasgos paranoides que nos pueden proteger frente al medio en situaciones de riesgo, sin mermar nuestra cordura.

Ante la sospecha de un delirio, como los descritos previamente, un paciente debe ser evaluado siempre por un médico, preferiblemente un especialista en psiquiatría. El diagnostico se iniciará con la historia clínica en la que se identificarán los antecedentes de cuadros similares y los rasgos paranoides de personalidad, así como la sintomatología delirante que se presente en ese momento.

Lo característico es que la presenten durante al menos un mes y que el contenido sea, generalmente de perjuicio, daño y persecución, que son las manifestaciones clínicas mas frecuentemente observadas. El paciente afectado de Paranoia mantiene un juicio correcto sobre todos aquellos aspectos que no afecten al contenido delirante, no presenta alucinaciones y puede funcionar bien en tanto no se aborde el tema de sus ideas delirantes.

El psiquiatra confirmará el diagnostico, iniciará el tratamiento y seguirá la evolución del cuadro, pero debemos saber que el paciente con paranoia no suele tener conciencia de estar enfermo y por tanto, en general, no acude espontáneamente al médico y es la familia quien tiene que hacer el esfuerzo de llevarlo. En ocasiones puede ser necesario un ingreso en un hospital psiquiátrico dependiendo de la intensidad de los síntomas delirantes, de los riesgos de conductas agresivas para el o para otros, o de la resistencia al tratamiento.

La prevención de la paranoia debería empezar en la infancia. Los humanos somos por naturaleza seres sociales, aunque este rasgo en otras ocasiones está oculto detrás de la inseguridad. Debemos aprender a confiar en el otro demostrando nosotros que somos honestos, coherentes y responsables y educar en estos valores a nuestros hijos.

Las relaciones se hacen mas profundas y sinceras a medida que les dedicamos más tiempo y nos arriesgamos a ser como somos, compartiendo con los demás sinceramente lo que pensamos y sentimos, animándolos a hacer lo mismo. El humor y la risa influyen directamente en nuestro estado de ánimo y en nuestra autoestima. Es importante cultivar el buen humor y aprender a reírse de uno mismo para mantener una visión objetiva del mundo y prevenir conductas paranoides.

3 comentarios:

gallega dijo...

LA PARANOIA Y LA FOBIA SE PARECEN??

tomson dijo...

Hola gallega!! Buen dia, viste la pelicula una mente brillante? en esa pelicula se ve claramente la paranoia,La definición de Fobia, no es otra cosa más que miedo intenso y persistente hacia un objeto, situación o actividad específica.
Besos!!

gallega dijo...

AH!!! GRACIAS TOMSON AMIGA!!!!!!!