domingo, 18 de septiembre de 2011

Terapia


Definir a la Terapia como la parte de la medicina que se ocupa del tratamiento de las enfermedades. Esa es la definición más general del concepto, es importante señalar que existen distintos tipos de terapias, como tantas afecciones o enfermedades hay. Sólo me voy a referir a la terapia emocional y/o psicológica.

Desde el punto de vista psicológico y emocional, la terapia es una invitación al cambio, ya que “si siempre hacemos lo mismo, siempre llegaremos al mismo resultado” (Albert Einstein); y por lo general si el resultado de cómo vivimos no es grato, entonces se necesita de la terapia para cambiar los componentes de la formula. Llega un momento en la vida, en la cual no encontramos respuestas para nuestras preguntas, caminos para nuestras ilusiones, compañía para nuestras aventuras, oídos para nuestras palabras, un corazón para nuestro amor. En esos momento la soledad, la desesperación, el desamparo, la depresión, el enojo, la frustración, se van a apoderando de nuestra vida y es el momento en que necesitamos cambiar, pero ¿cómo?

Este es el terreno de la terapia, ayudar a las personas a encontrar eso que nos hace falta para llevar una vida armónica, con paz, con alegría y equilibrio, en pocas palabras es el proceso de cambio en la vida de la persona que consulta a un psicoterapeuta.

El reto para muchos pacientes es aprender a valorarse, a sentirse como alguien importante que merece lo que desea y que la vida es una y la puede vivir con placer, superando sus miedos, dejando de lado la auto compasión, el insultarse a uno mismo; aprendiendo a organizar la vida con certeza, sin falsas dependencias  y rompiendo las limitantes que no permiten explorar y explotar las verdaderas capacidades para vivir mejor.
Uno de los factores que mayores limitaciones se nos presenta de manera cotidiana es dejar de pensar en uno mismo y el primer compromiso de la terapia es;  Pensar en uno mismo
Si nos olvidamos de pensar en nosotros mismos, es como olvidar que existimos y por lo tanto nadie se da cuenta que estamos aquí. El darse cuenta que uno está vivo  requiere de tomar decisiones, de asumir responsabilidades y encarar las propias necesidades.
En la terapia es muy importante el tomar conciencia del valor que tiene para la vida el; Actuar y Tomar Decisiones.

La terapia es; un espacio privado, de intimidad, en el cual lo más importante es la persona. Si es valioso darle su lugar al entorno en que se vive, pero todo toma forma y vida a partir de la persona, esto parece sencillo, pero no lo es tanto y es el punto más valioso, el darse cuenta quién soy, qué siento, qué veo, qué escucho, cómo me comporto, cómo actúo, cómo pienso, etc., a partir de la toma de conciencia de quién soy y cómo vivo, también puedo decidir si quiero seguir viviendo así o quiero cambiar. Y considerar que la principal responsabilidad del cambio es de uno mismo.
La terapia es una excelente ayuda, para contar con herramientas para enfrentar los problemas de la: 
vida privada y de pareja.
Vida sexual. Vida profesional.
La economía personal y familiar. En la salud.
En las relaciones sociales y familiares.
Para fijar los objetivos de vida, etc.
En la terapia, con la ayuda de tu terapeuta, podrás lograr un ambiente para:
Definir tus objetivos personales, de pareja y familiares.
Elaborar estrategias para la vida presente y futura.
Utilizar todos los recursos que ahora no usas.
Tomar decisiones tanto importantes, como cotidianas.
Enfrentarse a situaciones difíciles y problemáticas, encontrando soluciones adecuadas.
Potencializar tus actividades profesionales y/o de estudio.
Establecer y mantener relaciones personales, laborales y familiares sanas y duraderas.
Construir la vida que realmente la persona desea.

La terapia hoy en día tiene muchas variantes, puedes tener terapia de manera directa en el consultorio (creo que es la más recomendable), pero también puede ser por vía  telefónica  e Internet entre otros.

Desde la primera sesión debemos encontrar en la terapia:
Un ambiente de Armonía / rapport (empatía).
Poder articular mejor lo que está pasando.
Tener más claridad.
Confidencialidad.
Sentir que realmente se te escucha
Estructurar mejor tus ideas.
Imparcialidad por parte del terapeuta.
Interés.
Uso de un lenguaje adecuado y comprensible.
Respeto a los valores del consultante.

En consulta el terapeuta realiza entrevistas para profundizar en la comunicación interpersonal, los estilos de comportamiento, la capacidad de asimilación, los sentimientos y pensamientos reales de la persona que lo consulta. Todo ello mediante un diálogo privado basado en la confianza, respeto y la confidencialidad.

Lo que no debe faltar en terapia:
Rapport:
Es importante tener armonía, empatía y confianza desde el primer día de consulta, eso es el rapport. Si el consultante no se logra sentir confortable, es recomendable buscar otro terapeuta, ya que se puede cambiar de terapeuta, pero no se puede cambiar de problema,  y hay que solucionarlo.

Exposición del caso:
En las diferentes técnicas de terapia se puede o no profundizar en las raíces de un problema; esto depende más del consultante, ya que se debe tomar en cuenta que hay personas que les gusta saber de dónde vienen los problemas, mientras que hay otras personas que les interesa mucho mas encontrar soluciones, y ambas posiciones son validas para la terapia, sólo requieren de herramientas diferentes para cada caso.
Simplemente, se habla de aquello que quiere tratar el consultante, y del por qué se necesita una solución o varias. Para esto lo más importante es  la voluntad para abrir la mente y andar el camino del cambio.

Definir objetivos del consultante:
El consultante debe marcar sus objetivos que busca en la terapia, ya que debe quedar claro que para que quiere una ayuda, esta es la principal guía para el terapeuta; ya que no es lo mismo ayudar a una persona a separarse de una relación, que ayudar a alguien que quiere entender por qué se siente mal sin motivo aparente. Para definir los objetivos es importante hacerlo en un lenguaje positivo, mencionando tan sólo aquello que quiere alcanzar y no sólo lo que no quiere.
Es importante que el terapeuta ayude a que ser específico en lo que busca, más no en cuanto a dar una receta para vivir feliz, esto se logra caso por caso y los ingredientes de cada receta paradójicamente lo tiene el consultante, el terapeuta sólo es el facilitador para estructurar esos ingredientes.

Establecida la meta, el consultante debe ofrecer el máximo de detalles de los componentes que se incluyen en su objetivo. El objetivo debe ser realista los sueños imposibles no se hacen realidad, pero podemos hacer de un sueño una realidad.
La terapia ayuda a al consultante a pensar, a establecer enlaces en el proceso de su vida. En realidad la terapia es un catalizador de sus pensamientos.

Observación:
El Terapeuta ayudará al consultante  a considerar opciones que pudieran habérsele ocurrido antes, pero no que no se atrevió a intentar o que algo falto o falló para lograr el resultado esperado; un ejemplo de esto es cuando queremos decirle algo a nuestra pareja, pero por el enojo o la frustración terminamos por hablar en medio de reproches, gritos y hasta acusaciones. Quiere decir que sí se intentó la comunicación pero es obvio en este caso que el contexto no fue el adecuado, el terapeuta ayudará a encontrar los contextos adecuados.

Retroalimentación (Feedback):
El terapeuta ofrece al consultante retroalimentación objetiva y positiva, que le permite al paciente tener otros parámetros para evaluar y tomar las acciones pertinentes.

Compromiso con el cambio:
De nada le servirá al consultante  todo lo expuesto si no se compromete a realizar aquellos cambios que se acordaron durante la terapia. El consultante debe tener firme el compromiso de buscar y encontrar aquello que le frena durante su camino hacia la meta establecida, de este modo, logrará superar las barreras para seguir avanzando.

Tomar decisiones.
Para que la vida cambie es importante tomar decisiones. El iniciar con la toma de decisiones es un acto del mayor alcance de la terapia, ya que al tomar decisiones el consultante, muestra que ha entrado en una etapa de madurez con respecto a la problemática que venía viviendo, se convierte en uno de los momentos más claros que muestran que la terapia está siendo de utilidad.
La terapia puede beneficiar a  toda aquella persona que tenga una meta o un objetivo sin concretar. A aquel que esté abierto a la transformación y el crecimiento personal y profesional; que busque una oportunidad para cambiar su futuro o esté bloqueado en algún aspecto de su vida. Lo primero que se necesita es que la persona esté consciente de que su vida no está siendo todo lo placentera que podría ser, es reconocer uno mismo que vivo de una manera que no me gusta.

2 comentarios:

gallega dijo...

UNO LLEGA A TERAPIA PARA TRATAR DE CAMBIAR ALGO,VERDAD?

tomson dijo...

Si Gallega, el terapeuta te guiara para que te des cuenta en que debes cambiar. Besos!!