jueves, 11 de febrero de 2010

Síndrome post traumatico


Una reacción pos traumática es un síndrome que puede ocurrir a continuación de la exposición a un evento traumático. En resumen, la reacción consiste en un quiebre de los mecanismos naturales de adaptación y defensa, lo que trae dificultades y trastornos en el funcionamiento personal, familiar, social y ocupacional del individuo. Los problemas pueden aparecer en uno, o alguno o todas las áreas mencionadas y se acompañan por síntomas.

Cuando estas reacciones continúan constantemente durante por lo menos un mes, su descripción cambia de una reacción pos traumática a un trastorno pos traumático.

Trauma es una experiencia emocional dolorosa o shock que crea a menudo consecuencias dañinas para el desarrollo psicológico y el bienestar psicofísico del individuo.
Los eventos traumáticos son situaciones excepcionales de desesperanza y distrés que la persona experimenta de primera mano o bien es testigo o escucha o se entera, por los medios, etc. y que pone en peligro su integridad física o psíquica la de personas cercanas a él.

Eventos traumáticos típicos son las calamidades naturales, violencia, accidentes serios, la violencia urbana y la inseguridad, la violencia en el deporte, la muerte, heridas o lesiones serias de amistades, parientes, y el estrés relacionado con la guerra.

El trauma puede aparecer después de un evento único, una serie de eventos, o bien un período de vida de naturaleza traumática particularmente perturbador, como el maltrato físico, psíquico, sexual, repetido en la infancia.

Los síntomas principales constituyentes de la Reacción Pos Traumática son:
Recuerdos angustiantes, dolorosos, recurrentes o intrusos del evento, a través de imágenes, pensamientos, o percepciones en estado de vigilia, y sueños recurrentes estresantes. Intenso distrés frente a la exposición que simbolice o recuerde, aún en aspectos parciales, de algún aspecto del evento traumático, con sentimientos o sensaciones y aún conductas como si el evento se repitiera nuevamente.

Conducta evitativa persistente y una toma de distancia de cualquier situación asociada con el trauma, como así también, dificultades en recordar aspectos importantes del evento traumático.

Desconexión emocional manifestada en una marcada disminución del interés o la participación en actividades significantes, sentimientos de alejamiento o extrañeza respecto a otras personas, y dificultades en poseer o expresar sentimientos cálidos.

Incremento del estado de vigilia manifestado en dificultades para conciliar el sueño o para mantenerlo, irritabilidad o explosiones de ira, dificultades en la concentración, hipervigilancia e incremento de la ansiedad.

Los eventos traumáticos son poderosos estímulos psico fisiológicos. Enfrentando esto, el sistema físico emocional; es decir sus defensas y mecanismos para hacer frente a estas situaciones; encuentran dificultad en absorber la afluencia de estímulos súbitos y poderosos, encaminándose a un estado de insuficiencia. Esto causa ansiedad, desasosiego interno e hipersensibilidad hacia cualquier estímulo externo adicional que puede erosionar más adelante el sistema para hacer frente a este tipo de situaciones y aún producir el total colapso del mismo.

En el intento de lidiar con esta nueva realidad, los sistemas de procesamiento emocional, utilizan toda su fuerza remanente para prevalecer sobre el estímulo y reducir el miedo al mundo externo, el que ahora es percibido como amenazante, hostil y hasta a veces incomprensible.

Bajo estas circunstancias, el individuo tiende hacia la disminución o contracción del contacto con su entorno. El individuo se repliega hacia un estado de impotencia y desamparo, pasividad y sobre dependencia; manifestando apatía, alejamiento, pérdida de iniciativa y dificultades en la concentración. Estos síntomas son dolorosos, pero preferibles a la sobre estimulación.

Conjuntamente con este repliegue, frecuentemente el trauma irrumpe en el psiquismo, a través de pensamientos, sensaciones, recuerdos y sueños. Estas intrusiones, se convierten en poderosos estímulos adicionales que refuerzan la necesidad y tendencia a la contracción, retirada e introversión. Se crea así un círculo vicioso de evitación, intrusión, nuevamente evitación y así sucesivamente. Este círculo vicioso se encuentra en el corazón del fenómeno pos traumático.

2 comentarios:

gallega dijo...

DESPUES DE UN PARTO,PUEDE SER?

tomson dijo...

despues de un parto, de una muerte de alguien amado, de una tragedia, despues de un hecho traumatico.
Un beso!