miércoles, 9 de mayo de 2012

Terapia del perdón


Durante un proceso terapéutico en algunas oportunidades es necesario trabajar sobre el perdón. Cuando alguien a sufrido historias de violencia, abandono, abuso o cualquier forma de maltrato, físico o psicológico, podrá encontrar en el perdón muchos beneficios.

Cuando pensamos; el cuerpo reacciona; si tenemos miedo, dolor o bronca, generamos sustancias químicas del estrés, se acelera el corazón, aumenta la  presión sanguínea, se produce tensión muscular, etc.

Perdonar mejora el bienestar físico como el psicológico, dejar de lado sentimientos negativos es beneficioso y nos permite vivir una vida plena para nosotros y para quienes nos rodean.

Hay que diferenciar el perdonar de justificar, aprobar la trasgresión, negando su gravedad, porque para que haya perdón debe haber un reconocimiento del daño que se nos ha hecho. Perdonar no es aceptar la crueldad o el maltrato.

Perdonar no significa olvidar, se recuerda pero se perdona, es recomenzar, es una nueva memoria liberadora de emociones negativas, de resentimientos, de violencia. El daño ocurrió en un tiempo pasado, pero afecta nuestro presente dejándonos oprimidos en sentimientos negativos. El pasado no puede cambiar, pero al perdonar le damos un nuevo sentido y recuperamos la plenitud de nuestro presente.

En psicología es importante ayudar a esa persona a elaborar los sentimientos de dolor, enojo que tiene, y que comprenda que el perdón no es para librar al ofensor, sino para liberarse a si mismo. Ante el dolor y el recuerdo rencoroso la persona vive atrapada en un círculo de malestar, que le impide seguir avanzando en otros aspectos de su vida. Se deteriora la salud, el trabajo, los vínculos.

Beneficios que trae el perdón
1) Quien perdona crece espiritualmente, crece en su relación con el otro, sabe amar.
2) Cuando se perdona el Si Mismo se fortalece, y el sentido del si mismo toma nuevos caminos.
3) Es quitarnos las máscaras de nuestras proyecciones (ver al otro como culpable o responsable).
4) El perdonar CURA, sana, libera, da un equilibrio orgánico y espiritual.
5) El perdonar evita enfermedades como el cáncer, la depresión, migraña, insomnio, ansiedad, angustia, dolores emocionales y la vergüenza.
6) Hace que seamos personas equilibradas en busca de otras necesidades básicas (desplazadas) invitadas por la exigencia e introyectos (“Introyectos”: verdades de otros que  la hacemos nuestras y tomamos como ciertas).
7) Nos ayuda asumir una actitud confrontativa en búsqueda de nuestra necesidad de conservación e integridad del Yo donde el Si mismo se encuentra oprimido.
8) Nos ayuda a redescubrirnos.
9) Vive el presente y se libera de las ataduras del pasado doloroso.
10) El otro percibe el amor que se le brinda y esto revierte sobre uno, en una     predisposición favorable de su persona hacia la nuestra, es decir, en un  acercamiento amistoso.

La terapia del perdón es uno de los recursos curativos menos explotados y comprendidos, se trata de renunciar por siempre y para siempre a todo lo que nos lastima, en nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás, nuestras relaciones interpersonales.
Desde el punto de vista psicológico.

¡Qué alivio! ¡Qué consuelo! es el poder transformador del perdón!.


2 comentarios:

gallega dijo...

MARAVILLOSO UN CIEN POR CIEN DE ACUERDO!!

tomson dijo...

Besos Amiga!!!!