sábado, 10 de abril de 2010

Pedir perdon


¿Por qué nos cuesta tanto pedir perdón? Muchas veces el hecho de mostrar vulnerabilidad, agachar la cabeza y saber pedir perdón choca en proporción directa con el orgullo del ser humano.

Lamentablemente, no todos los seres humanos son capaces y están preparados para hacerlo, algunos por cobardía, otros pecan de soberbios y otros cuantos prefieren dejarlo ahí, pensando que es mejor no hablar de ciertos temas.

La omnipotencia con que cargamos no nos deja lugar para la disculpa. Nos dirigimos por la vida creyendo que nuestros actos, nuestros comportamientos y nuestro modo de ver las cosas no admiten alternativa.

Actuamos y pensamos según nuestro libre albedrío con una actitud egoísta que no nos permite reflexionar y reconocer los propios errores. Creo que este es el punto nodal de toda esta cuestión, porque aquel que no sabe pedir perdón es aquel que no puede ponerse en el lugar del otro.

No hay afirmación más contundente que ésta última para demostrar el acto de soberbia que conlleva el no saber pedir disculpas. Y esto trae innumerables consecuencias, se rompen vínculos, sociales, laborales.

Saber pedir perdón es un acto de grandeza y humildad de todo ser humano . Deberíamos aprender a incorporarlo dentro de nuestros hábitos culturales y cotidianos.

Pero principalmente deberíamos comenzar por perdonarnos a nosotros mismos por nuestros errores cometidos. Después de todo somos seres humanos y no nacimos con la perfección a nuestro lado.

El que es incapaz de perdonar es incapaz de amar. Martín Luther King

Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar. Mahatma Gandhi

3 comentarios:

gallega dijo...

TANTAS VECES PERDONE,COMO ME HABRAN PERDONADO,LO QUE VALE ES NO TENER RENCOR!

tomson dijo...

Seguro, cuando se pide perdon con el corazon,o se perdona con el mismo,se siente mucha paz.

Magah dijo...

Es posible que ya hallamos leìdo mucho al respecto de este tema, pero lo que rescato es que a partir de los blog, los temas vuelven a nosotros y muchas veces de manera oportuna.
Este es el caso donde me resulta valioso volver a leer y recordarme que debemos comenzar por nosotros, entendernos y perdonarnos, para luego esperarlo del otro, siempre considerando que aunque lo esperemos, puede no suceder.
Como bien decìs solo perdona quien sabe amar.

Un abrazo

Me quedo en tu blog!