jueves, 11 de junio de 2009

El dolor del miembro fantasma


Después de la amputación de una extremidad, el paciente puede "sentir" la parte amputada del miembro como si fuera real. A veces esta sensación fantasma no es dolorosa y se percibe en forma de hormigueo, frío o calor. Sin embargo, en muchos casos puede ocasionar un dolor tanto intenso como constante en forma de quemazón, picor extremo o compresión, parecido al que puede advertir un miembro sano. A pesar de que este dolor suele disminuir en el transcurso de los dos años siguientes a la amputación, no hay ningún tratamiento que sea válido para todos los afectados.

El porqué del síndrome :
No existe relación entre el dolor del miembro fantasma y algún trastorno psicológico clínico
Hasta hace unos años, los miembros de la comunidad científica creían que cuando se amputaba una extremidad las células cerebrales afectadas morían e inculpaban de las sensaciones de dolor en la zona a la irritación de los nervios localizados cerca del muñón, o, incluso, a la imaginación del afectado. Sin embargo, y a diferencia de lo que se pensaba hasta hace bien poco, el cerebro genera nuevas Conexiones neuronales de forma continuada como respuesta a los distintos estímulos que recibe, y después de la amputación las células se reconectan y redistribuyen los circuitos cerebrales. Se conoce a esta habilidad cerebral como plasticidad.

Recientemente, gracias a las nuevas técnicas de obtención de imágenes como la tomografía con emisión de positrones, que mide la actividad metabólica de las células de los tejidos corporales y permite evaluar tanto el funcionamiento (fisiología) como la estructura (anatomía) del órgano o tejido, y las imágenes por resonancia magnética se ha podido entender qué es lo que sucede en estas situaciones. Hoy, los expertos ya pueden visualizar la actividad que tiene lugar en la corteza cerebral cuando un paciente mueve el muñón de un miembro amputado, y las neuronas cerebrales permanecen dinámicas y excitables. De manera extraordinaria, las células cerebrales pueden ser estimuladas por otras partes del cuerpo, sobre todo aquéllas ubicadas cerca del miembro ausente.

El dolor en el miembro fantasma puede desencadenarse algunas veces por la micción, la defecación o el orgasmo, o cuando se toca una parte detonante en el cuerpo del paciente, que puede ser la extremidad contralateral, y que puede hacer que el afectado note dolor en la zona correspondiente al miembro fantasma.

Tratamientos que ayudan:
Un amplio abanico de terapias ayudan a aliviar estas sensaciones dolorosas. Su efectividad depende del paciente. Entre los tratamientos disponibles, en muchos casos coadyuvantes, se encuentran fármacos analgésicos (poco eficaces), anestésicos locales, anticonvulsivos y antidepresivos; el bloqueo nervioso de la zona afectada; la estimulación eléctrica que, mediante un impulso eléctrico transcutáneo bloquea la transmisión de los impulsos dolorosos; el asesoramiento psicológico; la biorretroalimentación o biorretroacción; la hipnosis; la acupuntura; y, en muy pocas ocasiones, la cirugía.

3 comentarios:

Betty dijo...

sabes que este post, me llevó directo al pasado, tuve un familiar muy allegado, que por su diabetes, perdió las dos piernas (un horror)y durante mucho tiempo, se quejaba de que le "picaban" las piernas que ya no tenía, era increíble como decía de sentir sus piernas como si estuvieran en su cuerpo, muchas veces, para darse cuenta de que no estaban, se tenía que mirar...muy triste
falleció un tiempo después de ser amputada y ya hace muchos años de esto, pero lo tengo grabado en mi memoria para siempre.
Bueno, es la vida...
Besos!!!!!!

Unknown dijo...

Besos Betty!!!

Anónimo dijo...

quiero hacer mi tesis la diferencia en la persepcion de pacientes crónicos que sufren amputación con pacientes agudos.
si tienen informacion de este tema publiquen paginas cientificas porfis
gracias