jueves, 19 de noviembre de 2009

La personalidad adictiva


La personalidad adictiva es la personalidad del ser humano actual. ¿Como sería un mundo sin compulsiones, sin adicciones, sin dependencias? Hoy la sociedad vive agresivamente.

En mayor o menor medida todos tenemos rasgos compulsivos que si no se detectan y se resuelven pueden convertirse en una adicción.
Una familia tarda alrededor de 7 años para aceptar que un miembro sufre de alguna adicción y aproximadamente 3 años más para buscar apoyo profesional.
Existe una población expuesta sana, una población expuesta de alto riesgo, usuarios con daño moderado en su salud y adictos.

Hay factores de riesgo individual, de riesgo familiar y de riesgo social, muchos de estos se presentan constantemente pero no son detectados o si son, no se les da la importancia hasta que ya se está en una etapa comprometida.

Prevención, es la acción y el efecto de ver y hacer con anticipación, es decir, implica un proceso que pone en marcha los medios y condiciones apropiadas para impedir la aparición o surgimiento de un problema. La intención es mencionar algunas de las dinámicas desconocidas que actúan tras las adicciones, desde el enfoque sistémico transgeneracional y que pueden servir para prevenir.

El fenómeno de las adicciones es una de las manifestaciones sociales más preocupantes en todos los países.

Causas y factores de riesgo.
Las adicciones tienen un origen multifactorial e involucran una interacción compleja entre precursores genéticos, fisiológicos y ambientales.

Es además importante en el tratamiento de estos desórdenes, ya que cada persona es diferente y muestra distintos matices del problema de modo que es necesario individualizar cada caso y realizar un estudio amplio de la historia personal y familiar antes de hacer un diagnóstico.

Adictos a drogas legales; es decir aceptadas socialmente: cigarrillos, alcohol, ansiolíticos.
Ilegales; no aceptadas socialmente, sustancias psicotrópicas,
Juegos de azar, comida, componentes tales como harinas, azúcares, café, etc.
Adictos al trabajo.
Al sexo, relaciones interpersonales destructivas, especialmente de pareja, vigoréxicos; adictos al ejercicio, ontoréxicos; adictos a la buena alimentación y podríamos seguir.

Permisividad, problemas de comunicación, maltrato, violencia, abusos, pobres estilos disciplinarios, rechazo parental, hogares disfuncionales, conductas antisociales, depresiones, ansiedad generalizada y otros muchos aspectos son factores de riesgo que hay que considerar como elementos idóneos para el desarrollo de adicciones.

Los factores de personalidad juegan un rol en el desarrollo de la adicción, teniendo en cuenta que algunas características de la personalidad, tales como la baja tolerancia a la frustración y la dificultad para lidiar con los sentimientos propios, son factores que facilitan la aparición del desorden adictivo; ningún estudio ha podido ser conclusivo en la existencia de una personalidad adictiva. Y la experiencia clínica demuestra que existen adictos con diversos tipos de personalidad.

Acerca de los factores familiares, se acepta que la familia adictiva posee por regla general la marca de la adicción en su dinámica, generándose patrones disfuncionales de interacción que van formando al niño de manera que lo predisponen al desarrollo de las adicciones y dificulta la intervención constructiva de la familia una vez instalado el desorden, eliminando la posibilidad de que la familia sea un factor preventivo o contentivo para la aparición de estos desordenes en sus miembros.

Hay situaciones que se pueden prevenir, no esperar a que ya este la enfermedad. Desarrollar una cultura de prevención es necesario en nuestra sociedad.
Sensibilizar, concientizar, organizar y participar promueven cambios, el problema no es de unos, es de toda la sociedad en su conjunto.
Reduciendo los factores de riesgo y aumentando los factores de protección podemos ayudar a vivir en una sociedad sin adicciones.

“Un individuo sano es el que muestra armonía física y mental, adaptación al medio físico, social y espiritual, a sus variaciones y que contribuye al bienestar de su comunidad de acuerdo con sus cualidades y habilidades”

3 comentarios:

Winter dijo...

Me preguntaba si realmente existe el individuo sano en este medio ambiente.
Muy interesante tu artículo, como nos tenés acostumbrados.
Te dejo un abrazo. Y un gracias.

gallega dijo...

EL ALCOHOL DEBERIA SER UNA SUSTANCIA O COMO SE LE LLAME PROHIBIDAAAAAAAAAAAAAAAA!

tomson dijo...

Winter creo que no existe un individuo no contaminado en este mundo consumista...
Un abrazo y nos escribimos.
Gallega lo que ocurre que hay gente que disfruta estas bebidas, pero hay otros que la usan para otro fin.
Un beso amiga!