miércoles, 10 de agosto de 2011

Desapego

Desapego significa aprender a separar y diferenciar el mundo exterior y el mundo interior, es la fortaleza para permanecer libres de la influencia de los demás, si no logramos permanecer desapegados de las influencias del resto, no seremos capaces de mantener nuestros pensamientos bajo control.

En el exterior están nuestros trabajos, estudios, economía, relaciones, etc. En el interior están las cosas sutiles que no se pueden medir fácilmente, que no son físicas: nuestros sentimientos, emociones, conciencia y personalidad. Todas estas cosas se generan en nuestro mundo interno, dentro de nuestra propia identidad espiritual.

Estos son los ingredientes con los que el observador desapegado, puede experimentar creativamente en el arte de pensar y puede usar en el arte de vivir. El primer paso en el desapego es comprender quién soy internamente.

La vida diaria está llena de desafíos a este desapego. Por un lado estará nuestra conciencia espiritual, pero por el otro estará la atracción hacia los seres humanos y el mundo material. El desapego, no significa separarse de éstos, sino permanecer consciente de nosotros mismos y desempeñar nuestro papel en el mundo.
El desapego es, mantenerse centrado en la propia espiritualidad.

Un desapego preciso está conectado con un estado de atención interno. Somos muy conscientes de nuestro ser espiritual, estamos estables en el auto-respeto. En este estado no hay miedo de cometer errores, ni sospechamos de los demás, ni adoptamos actitudes críticas o de valor. Entonces automáticamente sentiremos desapego y una sintonía profunda con las escenas que la vida nos presenta.

Si alguien no puede amarme es debido a que no está desapegado de su personalidad, de sus hábitos y de su naturaleza. El desapego es un espacio muy respetuoso entre uno y la otra persona, un espacio de amor y consideración que crea armonía entre nosotros. El desapego es un signo de cercanía precisa, no hay una relación de dependencia ni basada en expectativas.

El desapego es esta virtud tan hermosa que fácilmente se nos escapa. En el estado de desapego y espiritualidad generamos sentimientos puros y benevolentes hacia todos. Los sentimientos puros, que vienen de nuestro ser interno, son inclusivos y reciben a todos, no son selectivos.

La cercanía con apego está basada en el egoísmo. La cercanía sin apego propicia relaciones llenas de armonía. Estoy disponible y abierto, pero no me enredo ni atrapo con los demás. Me mantengo calmado internamente y así la confusión y las emociones que generan intranquilidad simplemente se desvanecen.

Amor y desapego son dos virtudes que conforman un delicado y hermoso equilibrio. Comprendiendo estas dos virtudes y cómo se complementan la una a la otra, y sobre todo, practicándolas ambas a la vez, podremos experimentar fácilmente relaciones sanas y armoniosas.

2 comentarios:

gallega dijo...

QUE DE IMPERFECCIONES TENEMOS, SOLO EL AMOR HACIA EL MUNDO NOS LLEVA CAMINO A LA PERFECCION

tomson dijo...

Hola amiga!!! si por naturaleza somos diferentes, imperfectos,violentos,pero el mundo tiende a cambiar talvez nosotros no lo veamos,la espiritualidad,el amor a los otros y a nosotros mismo es el gran cambio.
Buen finde!!! Besos