domingo, 21 de agosto de 2011

Sincrodestino

Deepak Chopra nos dice, en su libro SincroDestino, que en nuestras vidas todos los días ocurren milagros. Es cuando por arte de magia aparecen oportunidades y coincidencias significativas a nuestra medida que podemos elegir percibir o ignorar.
Está convencido que si nos atreviéramos a interpretar el significado que ocultan las coincidencias podríamos hacer milagros materiales, emocionales y espirituales, porque las coincidencias existen y no son casuales.

Nos puede llegar a pasar que teniendo un percance con el auto aparezcan de pronto tres personas dispuestas a empujarnos hasta un lugar seguro; o bien que al quedar varados en una ruta solitaria aparezca como de la nada un remolque; o que al recordar eventualmente a alguien que no vemos hace años, ese mismo día esa persona nos llame por teléfono.

Chopra dice que las coincidencias parecen transmitirnos mensajes con significado; y si les prestamos atención podríamos generar cadenas de coincidencias y transformar nuestra vida en un milagro constante. Sin embargo, transitamos casi todos esta vida, preocupados y temerosos, con miedo de aprovechar las oportunidades que se nos presentan, aunque las hayamos estado esperando y con temor al éxito que deseamos.

La realidad parece ser mucho más de lo que imaginamos; y cuando comenzamos a vislumbrar sus secretos, podemos liberarnos de todas nuestras preocupaciones y temores, la vida se torna más fácil y recuperamos nuestra natural alegría.
Si prestamos atención a los mensajes que nos brindan las coincidencias haremos que éstas se multipliquen.

Lo mejor es anotarlas cuando ocurren para poder creer con mayor convicción en la relación que tienen todas las cosas.
Cuando aprendemos a vivir teniendo como centro de referencia al verdadero si mismo, nos podemos dar cuenta de los patrones que existen y la sincronía que ordena la vida; y todo a nuestro alrededor, hasta el suceso más insignificante, cobra sentido.

Chopra propone comprender el funcionamiento del sincro destino para poder aprovechar su poder en la vida de todos los días.
Lo que se necesita es comprender cómo es realmente la realidad, aceptar la relación armónica de todas las cosas y su unidad.
Esta actitud permitirá ver el significado al mundo, elegir nuestra vida y cumplir nuestro propósito.

Para ello es necesario comprender los tres niveles de existencia: el ámbito físico, el ámbito cuántico y el ámbito no circunscrito o espiritual.
El ámbito físico es el que está gobernado por la ley de causa y efecto, es lo que percibimos con los sentidos, donde el tiempo es lineal y todo tiene un principio y un final.

El ámbito cuántico consiste en energía e información, donde todo es insustancial.
La mente, los pensamientos, el ego pertenecen a este ámbito y todo lo que existe en el ámbito físico es una manifestación de la energía e información del ámbito cuántico.
Los sucesos en el ámbito cuántico no los podemos procesar con los sentidos porque ocurren a la velocidad de la luz.
El mundo físico, es producto de la información contenida en una energía que vibra en distintas frecuencias y todos estamos conectados en este nivel cuántico.
La experiencia de los sentidos es una percepción artificial propia de nuestra condición material.
El ámbito no circunscrito o espiritual, es la inteligencia o conciencia, potencia pura o Ser universal, desde donde surge la información y energía desde un mar de posibilidades.

Este nivel opera más allá del espacio y del tiempo y simplemente Es.
La inteligencia del ámbito espiritual es la fuerza creadora y organizadora que está en todas las cosas, es la presencia interna, la fuerza que vive las experiencias, el alma o inteligencia espiritual.
Esta inteligencia es omnipresente y puede causar efectos simultáneos en varios lugares.

Esta es la fuente de las coincidencias; y cuando se aprende a vivir desde este nivel, en el mundo físico se pueden hacer milagros.

Fuente: “Sincro Destino”, Deepak Chopra