jueves, 30 de abril de 2009

La Envidia


Para prevenir la envidia, es bueno:

Estimular la empatía, la capacidad de ponernos en lugar del otro.

Favorecer la confianza en uno mismo y en los demás, desarrollando expectativas y modelos positivos sobre las relaciones sociales.

Establecer en la infancia relaciones correctas y equilibradas con los demás niños.

Relativizar las diferencias sociales y adquirir habilidades para elegir adecuadamente con quién, cómo y cuándo compararse.

Valorar correctamente nuestra capacidad, sin infravalorarnos ni sobrevalorarnos.

Colaborar (tanto dar a los demás como solicitar ayuda), es un buen medio para dotarnos de la pericia que requiere resolver los conflictos que causan envidia.

Acostumbrarse a centrar la atención en los aspectos más positivos de la realidad, no siempre en los negativos.

Relativizar el éxito propio. Y, si es posible, tomarlo incluso un poco en broma.

Interpretar nuestro progreso personal mediante la comparación con nuestras competencias y habilidades, no con las de otros.


El silencio del envidioso está lleno de ruidos.
Khalil Gibran (1883-1931)

3 comentarios:

gallega dijo...

QUE BUENO LO DE GIBRAN!! FELIZ DIA AMIGA TOMSON QUERIDA!!!!

betty dijo...

que sentimiento tan feo!!!!
y las palabras de Khalil, no pueden ser mas exactas
feliz día del trabajador Tomson!!!

tomson dijo...

Hola Gallega Betty, si las palabras de Khalil son cortas pero dicen mucho.
Feliz dia!!!! gracias por visitarme!!