jueves, 13 de agosto de 2009

Trastornos del sueño


El insomnio es un tipo de trastorno del sueño, el más común, que se caracteriza por dificultad para dormirse, o mantener el sueño; la persona se despierta muy fácilmente, provocándole un grave problema. No es una enfermedad, sino un síntoma de algún problema psíquico o físico.
El sueño es un estado de suspensión de la conciencia en donde se produce la recuperación física del organismo, el corazón late más despacio, no hay cambios bruscos en la presión arterial, el flujo sanguíneo al cerebro y órganos internos disminuye y la respiración también es más lenta.

El sueño se divide en:
Sueño no-REM: se produce pérdida de la conciencia y dura alrededor de 1 a 2 horas. Se subdivide en:
Etapa 1: la actividad del cerebro es lenta y amplia. El ritmo de ondas alfa (reposo sensorial) es sustituido por un ritmo de ondas theta (sueño inicial).
Etapa 2: la actividad del electromiograma es reducida.
Etapa 3: se caracteriza porque el registro del electroencefalograma indica entre un 20 y 50% de ondas delta (sueño profundo).
Etapa 4: a diferencia de la etapa anterior, existe más de un 50% de estas últimas ondas.
Sueño REM: también llamado "sueño paradójico", dura alrededor de 25 minutos.
Cuando una persona comienza a dormir, su sueño pasa por las etapas 1, 2, 3 y 4. Esta última dura alrededor de 50 minutos, volviendo luego a las etapas 3, 2. A continuación le sigue el sueño REM.
La alternancia entre el período no-REM y sueño REM se repite 4 a 5 veces durante la noche.
Los trastornos del sueño se clasifican en:
Insomnios. Hipersomnias (somnolencia excesiva).Parasomnias (comportamiento anormal durante el sueño).

Los síntomas que presenta el paciente son múltiples, entre los que se destacan:
Estados nerviosos.
Irritabilidad.
Cansancio físico y mental.
Problemas de relación.
Mal rendimiento en el trabajo.
Disminución de la memoria y concentración.
Fatiga.
Ansiedad.
Falta de energía.
Somnolencia diurna, que puede llegar a provocar accidentes domésticos o en el lugar de trabajo.
Existen factores que pueden influir en la duración del sueño, como la alimentación, actividad física y psíquica, temperatura del ambiente, sexo (la mujer necesita más tiempo para dormir ya que posee un sueño más superficial), etc.

La causa principal para poder diagnosticar insomnio es la dificultad para iniciar y mantener el sueño. Este problema suele presentarse varias veces a la semana durante uno o varios meses.

El insomnio se clasifica de acuerdo a su duración en:
Insomnio transitorio: se relaciona con la adaptación a nuevos horarios por viajes o ambientes no acostumbrados, y no suele durar más de 3 días.

Insomnio de corta duración: es aquel que se presenta por alguna enfermedad breve, problemas en el ámbito laboral, familiar, social, etc.; generalmente se extiende hasta 3 semanas.

Insomnio de larga duración: está relacionado con problemas psiquiátricos y psicológicos, o trastornos emocionales fuertes; también se vincula a la droga-dependencia y consumo de alcohol; se mantiene durante varios meses o años.

El insomnio es debido a una hiperactividad. El 85% de los casos es debido al estrés, ansiedad, esquizofrenia y síndromes depresivos. En otros, este trastorno es temporal y puede producirse por exceso de ropa al acostarse, por temperatura del ambiente y ruidos extraños, etc.
El alcohol es otra causante de insomnio. Es un agente depresor del sistema nervioso con efectos a corto y largo plazo sobre el sueño; produce abolición de una fase del mismo, fase REM o MOR (movimientos oculares rápidos). La persona suele despertarse fácilmente y luego le es difícil volver a dormir. A largo plazo, produce alucinaciones por supresión de esta fase (alucinosis alcohólica).

Existen otras causas: entre ellas, la fiebre, que también suprime la fase REM del sueño. Asimismo, el trastorno puede deberse a ciertas dolencias producidas durante la noche, como ocurre en aquellas personas que padecen de úlceras pépticas o carcinomas de estómago, etc.
El insomnio en los ancianos es más difícil de resolver debido a los cambios fisiológicos que se producen al envejecer.

Existen hábitos que pueden mejorar la calidad del sueño y de la vida; se recomienda, antes de comenzar un tratamiento Naturista:
• No alterar el ritmo de vigilia y sueño, tener un horario habitual para acostarse y levantarse.

• No realizar siestas, si esto imposibilita dormirse por las noches.• El ambiente debe ser oscuro, sin luces y sonidos del exterior y debe tener una buena temperatura ambiental.
• Evitar cenar comidas pesadas.
• Realizar alguna actividad física, ya que el cansancio físico produce relajación.
• Evitar leer en la cama o permanecer en ella si no se llega a conciliar el sueño en 30 minutos.
• Evitar cualquier situación de excitación que tenga efecto negativo sobre el sueño, como por ejemplo mirar películas violentas antes de dormir.
• Tomar un vaso de leche caliente, ya que puede tranquilizar a una persona.
• Evitar tomar té, café, alcohol.
• Evitar el tabaco.
• Tomar un baño caliente.
• La postura también puede ser importante. Si se tiene algún problema cardíaco o digestivo se aconseja dormir sobre el lado derecho; si hay problemas de columna, boca arriba, si hay úlcera de estómago boca abajo, para la artrosis cervical se debe dormir sobre una superficie plana, boca arriba, y con almohada especial para apoyar la nuca.

Antes de comenzar con el tratamiento se definirán los siguientes términos:
SEDANTES: son aquellos fármacos que disminuyen la actividad, moderan la excitación y producen un estado de calma.
La sedación es un efecto colateral de muchos fármacos que no son depresores generales del sistema nervioso central.
HIPNOTICOS: son aquellos fármacos que producen somnolencia y facilitan la aparición y el mantenimiento de un estado de sueño. Este se asemeja al natural en sus características electroencefalográficas y, desde él, puede el receptor ser despertado con facilidad; el efecto se llama hipnosis.
Características: los hipnóticos ideales deben:
• Inducir el sueño en forma rápida y predecible.

• Mantener el sueño por un período de 7-8 horas.
• Evitar los despertares frecuentes.
• Preservar todas las etapas del sueño REM y no-REM en sus porcentajes correspondientes.
• No generar efectos adversos inmediatos (horas de la mañana) o tardíos (semanas o meses después de iniciado el tratamiento).
• No disminuir su eficacia durante su administración prolongada.
Un tratamiento con hipnóticos debe complementarse con una buena higiene o educación del sueño y con terapias conductuales.
• El insomnio tiene muchas causas y es necesario un diagnóstico diferencial preciso antes de considerar el tratamiento. La terapia del comportamiento, la psicoterapia o los fármacos no hipnóticos pueden ser superiores a los hipnóticos cuando el insomnio tiene una causa específica (por ejemplo, ciertas drogas mejoran el sueño en determinados pacientes: hiperkinéticos, con enfermedad de Parkinson, con depresión endógena, psicóticos, etc.).

• Además, el insomnio puede estar relacionado con la ingestión de alimentos o café antes de acostarse, o debido a ciertos fármacos.
• Solamente cuando no pueden eliminarse las causas específicas del insomnio, debe considerarse el tratamiento con fármacos hipnóticos.
• En el insomnio transitorio, como en los casos de viajes en avión, por alteraciones del horario puede justificarse el uso de hipnóticos.

• En el insomnio a corto plazo puede prescribirse un fármaco, y el paciente debe ser aconsejado.

INDUCTORES NATURALES DEL SUEÑO
La mayoría de estos medicamentos contienen una sustancia sintética: MELATONINA.
La melatonina es una hormona que segrega, en forma natural, la glándula pineal del cerebro. Tanto la síntesis como la liberación presentan un ritmo circadiano (ritmo de 24 horas): son estimuladas por la oscuridad e inhibidas por la luz que penetra a través de la retina y van disminuyendo con la edad debido a que esta glándula se calcifica y, como consecuencia, el nivel de melatonina cae.
Los especialistas recomiendan, como precaución, tomar melatonina durante la noche, ya que produce relajación muscular y mental, y preferir los preparados de laboratorio a la hormona de origen animal.

SEDANTES NATURALES
• TILO
• PASIFLORA
• MELISA
• MANZANILLA
• ESPINO ALBAR

Debe acudir al médico si se observa que:
• A pesar del tratamiento, el trastorno del sueño continúa y no hay mejoría.
• Si se sospecha la presencia de reacciones adversas a los medicamentos.
• Si aparecen otros problemas como la apnea nocturna, etc. Las complicaciones que pueden presentarse son: arritmias cardíacas y cuadros de presión alta, entre otras.

5 comentarios:

Winter dijo...

Gracias Tomson, he leído con atención.

betty dijo...

que buen informe!!!!
he tenido varias noches sin dormir a lo largo de mi vida y siempre por preocupaciones, le tengo terror al insomnio!!!!la cabeza va a mil aún sabiendo que nada se solucionará por pasarse la noche "en vela",la respiración (aprendida a través del yoga) ayuda mucho, los té de hierbas medicinales también, hay que "echar mano" a lo natural, antes de probar con las drogas, es mi opinión
besos y como siempre,aprendiendo mucho en tu casa virtual

E. Baregó dijo...

interesante. Saludos amiga tomson, trato de estar pendiente de lo que escribe. A veces logro dejar mi huella a veces no, pero siempre estamos pendientes.

tomson dijo...

Hola Winter me alegraria puedas solucionar tu problema!!!
Betty estoy de acuerdo contigo, primero lo natural,si no funciona recurrir al medico.
Besos buen finde!!!
E.Barego saludos gracias por tu visita. Muy buen fin de semana!!

Anónimo dijo...

Está bien el intento pero deberías ilustrarte un poquito más:
1) la melatonina no es un fármaco
2) La melatonina que se vende es exclusivamente sintetizada de laboratorio, no existe melatonina animal, quizás hace 30 años, en absoluto ahora.
En este sitio encontrarás información sobre ello
www.melatonina.es