viernes, 29 de abril de 2011

Infidelidad

La infidelidad es vivida como una de las peores traiciones que enfrenta la pareja y en general se piensa que el infiel es el culpable, sin embargo, la infidelidad es sólo el resultado de las crisis de pareja y ésta no es sólo sexual pues el cónyuge infiel buscará aspectos que su pareja no le brinda y estos pueden ser intelectuales, sexuales, físicos y emocionales.

La infidelidad masculina es socialmente aceptada, pero la de la mujer siempre es castigada y en algunos casos termina en separación. Es una cuestión cultural. El hombre se siente humillado cuando son engañados. Suelen pasar pasar por varios estadios pensar que lo engañaron por ser menos hombre, dudan de su inteligencia o de su valor como personas, tambien le sale el machista de adentro cuando piensan "son todas iguales" lo que puede llevar a crearse un mal concepto de las mujeres y a guardar resentimientos que impedirán relacionarse sanamente.


Unas de las primeras emociones que invaden al hombre que enfrenta una infidelidad es el enojo. Luego viene una depresión y baja autoestima, que si no se resuelve pueden traer consecuencias negativas. El engaño provoca que el hombre se sienta traicionado y burlado, por lo que pensara terminar con la relación.


Otro aspecto que lastima es saber que la pareja ha establecido un vínculo afectivo con alguien más. Esto es devastador para ellos por la cultura patriarcal y machista, lo percibe como una burla, es un golpe a su autoestima y socialmente se cuestiona su hombría, se lo compadece o se piensa que es tonto porque lo engañaron. En casos extremos, pueden reaccionar con violencia cuando el enojo se convierte en agresión. Estas emociones negativas deben trabajarse a nivel interno o con ayuda profesional si es necesario, para sanar la herida y volver a empezar con apertura y disposición.


Es muy importante el dialogo en la pareja, una pareja es de a dos, no es saludable los reproches, buscar culpables, cada uno debe analizar sus actos y asumir responsabilidades, nada justifica una mentira o un engaño. Todos merecemos ser tratados con respeto, tanto hombres como mujeres.
Es importante el perdón, este es el primer paso para lo que vendrá, es muy dificil seguir adelante con rencor, para lo que decidan hacer, seguir adelante con la pareja o separarse, debe ser en buenos terminos.


La infidelidad no es una cuestión de género. No es distinto engañar que ser engañado, la deslealtad siempre lastima.


Este quiebre en las parejas producto de la infidelidad es un motivo de consulta muy frecuente. Incluso es un problema en alza, debido entre otras cosas a la erotización creciente que se manifiesta a través de los medios de comunicación y la publicidad. También influye la mayor incorporación de la mujer al trabajo, lo que le abre instancias a ellas de conocer más gente y a ellos de tener más tentaciones en su ambiente laboral como para ser infieles.


En su gran mayoría las infidelidades son superables, es indispensable que anterior al acto de infidelidad la pareja o matrimonio haya mantenido un vínculo estable y profundo, capaz de enfrentar un problema de esta magnitud. Si hay una relación vincular basada en el compromiso y en un amor profundo las infidelidades son superables, en más de un noventa por ciento de los casos, con o sin apoyo de terapia de pareja.Tener una relación estable y asumir un reconocimiento mutuo de sus responsabilidades ante el quiebre son esenciales para iniciar una terapia de pareja, tendiente a superar la infidelidad.


Luego de salir de esta crisis descubren que no se conocían del todo, que descubrieron en ellos mismos y en la pareja nuevas cosas, como una fantasía erótica que antes nunca se habían comentado. Es común luego de una terapia que la pareja profundiza la relación y se hacen más cómplices. Las grandes crisis duelen mucho, pero son instancias y oportunidades para salir mejor que cómo se estaba antes.