sábado, 18 de julio de 2009

El amor idealizado


“Puede resultar letal enamorarse de un ideal”

Muchas mujeres enamoradas del amor, que se han quedado fijadas a personajes que alguna vez formaron parte de un capítulo de sus vidas; y otras, que no pueden dejar de pensar, a pesar del paso del tiempo, en hombres de quienes se enamoraron, sin haberles hablado nunca, y sin siquiera haberse encontrado con ellos ni siquiera con la mirada, pero que sin embargo han logrado dejar una profunda huella en sus corazones.

El amor no es una emoción pasajera que nos envuelve quitándonos la capacidad de razonar, es un sentimiento que debe nacer con la voluntad de dos seres que se encuentran con los ojos, primer lazo que requiere una pareja para unirse; y sólo así, como cuando nace un niño, nacerá el amor y crecerá sano, con el deseo de los dos.

Cuando una pareja se separa y rompe su vínculo amoroso es por alguna razón de peso porque no es fácil que puedan separarse dos personas que se aman, por cosas intrascendentes.
Sin embargo, luego de una separación es común que ambos comiencen a evaluar en forma cada vez más difusa la causa que los separó y hasta la nieguen, cuando comienzan a extrañarse. Se convencerán que realmente se aman, que no pueden permanecer separados aunque se hagan sufrir mutuamente, y tratarán de reconciliarse para empezar de nuevo.

Pero pronto comenzarán a aparecer los negros nubarrones que transformará su amor en odio, con las agresiones, los desencuentros y las recriminaciones, y el antiguo sufrimiento conocido y tan temido surgirá renovado y fortalecido para volverlos a separar.

Somos seres de hábitos y costumbres; y así como nos acostumbramos a las cosas también nos habituamos a las personas; porque el amor es un fenómeno curioso, que hace que podamos recordar con afecto los defectos.
Ese recuerdo del amor perdido que se vuelve insidioso, molesto y perturbador y que puede llegar a perseguir a una persona aún cuando haya formalizado felizmente otra pareja, se construye con un tipo de pensamiento perseverante, que intenta desandar el camino transitado, para recrear la experiencia idealizada no vivida, como la única capaz de proporcionar la paz del goce perfecto.

Los seres humanos son capaces de construir verdaderos castillos en el aire, imaginar personas que no existen, fantasear experiencias supuestamente felices que creen haberse perdido por el error imperdonable cometido de haber dejado pasar la oportunidad del que creen fue su verdadero amor.
Y así, no disfrutan de las circunstancias presentes, viven divagando y convenciéndose que se han equivocado, que lo mejor es lo que ya fue y no lo de ahora, que merecen buscar esa quimera y brindarse esa añorada oportunidad.

Entonces, viven la vida mirando el pasado con añoranza sin poder distinguir lo que les ofrece el presente, que es la única verdad, anestesiados con el recuerdo de lo que pudo haber sido.
A veces un amor del pasado es como una enfermedad crónica que recrudece cuando aparece la posibilidad de otro amor y en lugar de ser una experiencia más, ya superada e integrada, se transforma en una condición para disfrutar y seguir viviendo.

5 comentarios:

gallega dijo...

YO LO TENGO ,A PESAR QUE LO TUVE QUEDO MEDIO TRUNCO,Y HASTA AHORA ME HACE MAL!!!

Anónimo dijo...

Como dice Serrat: no hay nada + bello, q lo q nunca he tenido, nada + amado q lo q perdí... Somos, la mayoría, muy masoquistas!!!! Besotes, Tomson!!! Buen finde, Tota.

* HADA ISOL dijo...

Pues los castillos en el aire son solo eso,CASTILLOS EN EL AIRE! prefiero no soñar ,ni idealizar y aceptar al otro con todo lo hermoso que trae y también con los defectos que lo hacen ser quien es,me gustó leerte! un abrazo!

sharon carrasco dijo...

me gusto muxo

Anónimo dijo...

Si esto me suena conocido.
sueño repetidas veces con alguien en quien deposite tods mis esperanzas en otrora, y k sin embargo nada concrete, mas que una breve amistad. Han pasado 7 años de eso, y aun sueño con el. Siempre tuve la sensacion de que no aclaramos las cosas, y tuve tres oportunidades para hablarle pero solo un profundo silencio nos invadia en esos tiempos para hablar. En mi sueño lo veo entre molesto y nostalgico.
me ayudo leer este fracmento, pues mi amor fue completamente idealizado, pues en el deposite todas las virtudes que esperaba de un hombre, en vez de haberlo buscado, y esperado. El problema es que nose como quitarlo de mi inconciente, pues lo reencontre hace poco tiempo, y no somos os mismos, y no vale la pena hablar de eso ya.