miércoles, 1 de julio de 2009

Pulsiones de Vida y Pulsión de Muerte


Freud consideró que todo el comportamiento humano estaba motivado por las pulsiones, las cuales no son más que las representaciones neurológicas de las necesidades físicas. Al principio se refirió a ellas como pulsiones de vida.

Estas pulsiones perpetúan la vida del sujeto, motivándole a buscar comida y agua y la vida de la especie, motivándole a buscar sexo. La energía motivacional de estas pulsiones de vida, el disparador que impulsa nuestro psiquismo, les llamó libido, a partir del latín significante de “yo deseo”.

La experiencia clínica de Freud lo llevó a considerar el sexo como una necesidad mucho más importante que otras en la dinámica de la psiquis. Somos, después de todo, criaturas sociales y el sexo es la mayor de las necesidades sociales. Pero, aunque debemos recordar que cuando Freud hablaba de sexo, hablaba de mucho más que solo el coito, la libido se ha considerado como la pulsión sexual.

Más tarde en su vida, Freud empezó a creer que las pulsiones de vida no explicaban toda la historia. La libido es una cosa viviente; el principio de placer nos mantiene en constante movimiento. Y la finalidad de todo este movimiento es lograr la quietud, estar satisfecho, estar en paz, no tener más necesidades. Se podría decir que la meta de la vida, bajo este supuesto, es la muerte.

Freud empezó a considerar que “debajo” o “a un lado” de las pulsiones de vida había una pulsión de muerte. Empezó a defender la idea de que cada persona tiene una necesidad inconsciente de morir.
Parece una idea extraña en principio, y desde luego fue rechazada por muchos de sus estudiantes, pero creemos que tiene cierta base en la experiencia: la vida puede ser un proceso bastante doloroso y agotador. Para la gran mayoría de las personas existe más dolor que placer, algo, por cierto, que nos cuesta trabajo admitir. La muerte promete la liberación del conflicto.

Freud se refirió a esto como el principio de Nirvana. Nirvana es una idea budista usualmente traducida como “Cielo”, aunque su significado literal es “soplido que agota”, como cuando la llama de una vela se apaga suavemente por un soplido. Se refiere a la no-existencia, a la nada, al vacío; lo que constituye la meta de toda vida en la filosofía budista.
La evidencia cotidiana de la pulsión de muerte y su principio de nirvana está en nuestro deseo de paz, de escapar a la estimulación, en nuestra atracción por el alcohol y los narcóticos, en nuestra propensión a actividades de aislamiento, como cuando nos perdemos en un libro o una película y en nuestra apetencia por el descanso y el sueño.

En ocasiones esta pulsión se representa de forma más directa como el suicidio y los deseos de suicidio. Y en otros momentos, tal y como Freud decía, en la agresión, crueldad, asesinato y destructividad.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenisimo este articulo. Gracias por publicarlo.

betty dijo...

me llamó la atención al leerlo, es verdad que todos buscamos paz, personalmente, es lo que mas deseo, pero que todos tengamos la necesidad inconsciente de morir y de esa forma conseguirla...nunca se me hubiera ocurrido!!!
siempre aprendo viniendo a leerte, me encanta

tomson dijo...

Hola Betty buen dia!!! Cada dia me sorprendo yo misma de todo el conocimiento que voy adquiriendo y lo comparto.
Anonimo me alegra te haya gustado y servido.
Saludos cordiales!!!

gallega dijo...

a mi me pasa muy pocas veces,pero la paz hay que ganarla cuando uno muere,aca siendo cada vez mejor espiritu!!!

Willowcita dijo...

tengo muy en claro que me voy a morir.
trato de pasarla bien lo más posible.
pero la paz, eso no es fácil de conseguir.

Anónimo dijo...

yo creo que entre todos podemos llegar a conseguir la paz...pero tambien depende de que cada uno encuentre su paz interior y personal, para asi llegar a la paz a nivel social y mundial...-

sara dijo...

creo que esta un poco fuera de tiempo mi comentario; pero aun asi lo hare.
a mi gusto este texto expresa de forma simple las pulsiones y estoy de acuerdo con lo demas en que el pensar que el destino de la pulsion de vida es la muerte es algo dificil de asimilar, pero a mi gusto el golpe narcicistico mas rudo que nos da freud es de que existe lo inconciente esa instancia que el yo no controla, que no domina.
y me sorprendio leer lo del principio de Nirvana. no lo sabia...