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domingo, 21 de noviembre de 2010

Susceptibilidad

La susceptibilidad, en niveles muy elevados, deja de ser una simple característica de conducta que puede dificultar la convivencia con la persona que la padece para pasar a ser un verdadero problema que puede desembocar en graves problemas psicológicos.


Los principales trastornos que pueden ser ocasionados por una susceptibilidad exagerada o que tienen esta característica como uno de sus principales síntomas:

Ansiedad: la vigilancia excesiva que mantienen las personas susceptibles exige unos niveles altísimos de ansiedad. Mantenerse siempre alerta ante las posibles críticas o ataques de los demás genera un estres que puede ocasionar trastornos psicosomáticos, ataques de ansiedad, fobias.

Depresión: Las dificultades en las relaciones interpersonales y la excesiva sensibilidad al rechazo pueden ocasionar que estas personas se aíslen y terminen deprimiéndose. La persona susceptible se siente tratada injustamente, rechazada o atacada por los demás sin ninguna razón, por lo que sus niveles de sufrimiento son muy elevados.

Trastorno narcisista de la personalidad: La persona esconde a sí misma su inseguridad y falta de autoestima a través de un disfraz de grandiosidad e importancia. Quiere tener éxito en todo, ser siempre el centro de atención y que los demás estén al servicio de sus deseos.

Trastorno de la personalidad por evitación: Se caracteriza por una hipersensibilidad al rechazo y la humillación que les hace retraerse y evitar el contacto con los demás, a pesar de que lo desean fervientemente.


Trastorno pasivo-agresivo de la personalidad: Creen que los demás no los valoran y que los critican o atacan injustamente pero no se atreven a expresar sus quejas directamente, por lo que dan una imagen de servilismo o pasividad para luego hacerse las víctimas y culpabilizar a quienes los rodean.

Trastorno paranoide de la personalidad: Tiene una desconfianza excesiva e injustificada ante todos los que los rodean. Es suspicaz e hipersensible en grado tan extremo que suele evitar el contacto social. Puede ser vengativo o agresivo cuando considera que alguien le hace daño.

Paranoia con manía persecutoria: Este es el caso más grave ya que estamos hablando de un trastorno psicótico crónico. La persona se cree perseguida y tiene delirios en los que todos los gestos o conductas de los demás son prueba de que intentan dañarlo. Estos delirios no pueden rebatirse de manera lógica y la persona necesitará atención psiquiatrica y medicación de por vida.

La susceptibilidad es aquel rasgo del carácter mediante el cual el sujeto se convierte en una esponja para recoger, todo lo malo real o que él se imagina. El susceptible siempre o casi siempre se siente herido, despreciado, humillado por cuestiones insignificantes.
Debido a este carácter tiene lógicas dificultades en sus relaciones interpersonales, no hay manera alguna de quedar bien con él.

Un rasgo que lo complementa es la manipulación casi nunca dice las cosas tal y como ocurren, sino que las arregla según su modo susceptible de pensar. Y con frecuencia trata de involucrar a otros en sus problemas en los que, desde luego, él siempre lleva la peor parte.


Hay que saber ser susceptible y una buena forma es siéndolo en relación con uno mismo, no con los demás, lo cual es una manera de defenderse. Es muy útil preguntarse: ¿Por qué me duele lo que me dicen y no lo que hice para que me lo dijeran? Para empezar a cambiar éste puede ser un buen recurso.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Trastorno Narcisista

Los individuos con trastorno narcisista de la personalidad, asumen de buen grado que los demás adjudiquen valor exagerado a sus actos y se sienten sorprendidos cuando no reciben alabanzas.

En su auto sobrevaloración, se encuentra implícita una devaluación de los demás. Su autoestima es muy vulnerable, y por tanto, son extra sensibles a la crítica o la frustración. Las críticas, los hacen sentir humillados, vacíos, degradados, lo que puede ocasionar su retracción social.
 En general no perciben que los demás tienen sentimientos y necesidades, y cuando los reconocen, suele ser con menosprecio, por considerarlos signo de debilidad.

Los pacientes que sufren de trastorno narcisista, suelen presentar trastorno depresivo mayor, o trastorno distímico, y abuso de sustancias. Suele prevalecer en personas con anorexia nerviosa. Pero también puede aparecer asociado con trastornos de personalidad histriónicos, antisociales, borderline, esquizotípicos y paranoides.

"Los narcisistas principalmente quieren castigar o derrotar a alguien que ha amenazado su alta y favorable visión de si mismo"

La diferenciación en el diagnóstico entre trastorno narcisista de la personalidad y los trastornos de la personalidad histriónicos, u otros, es el sentimiento de grandeza típico asociado. También la relativa estabilidad de la autoimágen, o la falta aparente de impulsividad y sentimientos de abandono, figuran en el diagnóstico.

Hay una serie de consideraciones que no están contempladas en el DSM-IV(es el sistema de diagnóstico psiquiátrico que se utiliza actualmente en Estados Unidos y que usan clínicos e investigadores de todo el mundo). Las personas que sufren este trastorno, están incapacitadas de amar.

El DSM-IV identifica cierto tipo de narcisista, el arrogante, que exige admiración, pero no caracteriza adecuadamente al paciente narcisista hipervigilante, vergonzoso, callado, tímido, sensible, que evita el protagonismo por temor al rechazo. Estos sujetos mantienen su autoestima evitando las situaciones de vulnerabilidad.

Los pacientes narcisistas se encuentran en un estadio de desarrollo que precisa de respuestas específicas de su entorno, para mantener la cohesión interna. Se adjudica a una falla en la relación con los padres, quienes no habrían respondido adecuadamente a sus demandas de admiración.


Kernberg(es un psiquiatra y psicoanalista estadounidense de orígen austríaco),define al trastorno narcisista, como una subcategoría de la personalidad borderline. Cataloga la agresión de los narcisistas como una manifestación de una envidia crónica.

Lograr mantener una pareja estable suele ser de gran ayuda al narcisista. Sin embargo, no suele ser fácil para ellos encontrar a alguien. Necesitan una persona equilibrada, segura de sí misma, que los acepte tal y como son sin intentar cambiarlos y les transmita sensación de seguridad.

La agresividad se da en los narcisistas cuando son cuestionados a diferencia de las personas con una buena opinión de sí mismas, que aunque sean también cuestionadas, no agreden.



Por tanto la respuesta a una situación de crítica y de cuestionamiento nos dará la clave para saber si estamos frente a alguien con una genuina buena opinión de si mismo o alguien que hace ver que tiene una buena opinión de si mismo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Violencia Psicológica


El proceso de manipulación se divide en cuatro fases:
La seducción o la influencia.
El apilamiento, corresponde a la repetición de pequeños actos de agresión, al parecer banales, tomados separadamente pero que se destinan a la desestabilización de la víctima.
Las falsas promesas.
La destrucción que se acentúa a medida que crece la relación, para llegar a alcanzar una crisis dada la reacción de la víctima.

Estas cuatro fases pueden resumirse en el tiempo; las etapas el apilamiento y las falsas promesas, van juntas: las falsas promesas que hacen creer o pensar a la victima en un cambio de parte del verdugo, pero permiten reajustar la influencia que ejerce el verdugo para mejorar la destrucción de su víctima.

Es la frecuencia y la repetición en el tiempo de las agresiones que hacen el proceso perverso destructivo.
Su planteamiento los vinculó muy de cerca con los dirigentes de sectas, son dictadores en potencia, quiénes imponen su tiranía a un círculo limitado de persona.

Las consecuencias para las víctimas es que están en estado de tensión permanente debido a la tensión causada por el esfuerzo y estrés: los efectos serán de carácter psíquico: cansancio intelectual, incapacidad para reflexionar, nerviosismo, irritabilidad, desordenes del sueño, pérdida de confianza; pero también de carácter físico: dolores de cabeza, enfermedades de la piel, desordenes digestivos, pequeños problemas que pueden llegar hasta más graves enfermedades.

Cuando la victima comienza a darse cuenta, pasan a la toma de conciencia, se sienten defraudadas, equivocadas, abusadas, no respetadas, pierden incluso el aprecio por ellas y su dignidad; se sienten culpables, avergonzadas, y con mucho miedo.

Como consecuencias de este tipo de maltrato y de cualquier otro se ve disminuida la autoestima de la persona y afecta el desarrollo emocional. Estos maltratos, en la mayoría de los casos, conducen a la adicción a las drogas y al alcohol, incluyendo la delincuencia. En el caso de que el maltrato se dé desde la infancia, existen casos en los cuales el niño logra salir adelante y desarrollarse adecuadamente.

La intención de la violencia psicológica es la de humillar, hacer sentir mal e insegura a una persona, deteriorando su propio valor.

Es un problema complejo, porque es uno de los fenómenos de mayor firmeza psicosocial que se origina y repercute en la convivencia entre hombres y mujeres, entre niños y adultos, entre ancianos y jóvenes: es decir, entre los fuertes y los débiles, teniendo en cuenta que la fuerza física no es la única medida de ser fuerte o débil, pues hay formas indirectas de agredir y maltratar. Además, es un tema complejo porque, aunque se produce en el ámbito doméstico, no es sólo una cuestión privada, sino que es un tema y una preocupación pública, en la medida en que atañe al orden social, en el sentido más amplio de la palabra.

Es indispensable darse una oportunidad individual, tregua personal y animarse a denunciar la situación.

Si aún con esos recursos, no fuere suficiente para repeler la agresión, lo ideal es tener un buen asesoramiento legal que acompañe este camino adecuadamente.
La terapia es de gran ayuda para las personas o victimas de esta problemática.

sábado, 21 de agosto de 2010

Tai Chi


El Tai Chi es una disciplina milenaria que combina las artes marciales y la meditación. Esta disciplina nació en la antigua China como una técnica para la autodefensa. Hoy en día, la gente la utiliza como un ejercicio para mejorar la salud y poder relajarse, mas que como un arte marcial.

El Tai Chi consiste en diferentes rutinas que se realizan a un ritmo suave y armónico, combinando la respiración y el equilibrio en cada movimiento. Cada postura lleva a otra, y de esta forma el cuerpo está en constante movimiento. Es importante tener en cuenta que hay diferentes estilos de Tai Chi y que cada estilo varía de los demás, con cambios que a menudo se encuentran en el principio y en la parte final de los movimientos.

Beneficios
Esta disciplina puede ser un complemento ideal para otros deportes o puede ser una disciplina de entrenamiento completa en sí misma. En cualquiera de los casos, podremos disfrutar de los beneficios que nos brinda en diferentes áreas:

Psicológica: El Tai Chi se basa en la meditación. La meditación ayuda a calmar la mente y hace que los sentidos se centren en el presente. De esta forma, una persona consigue olvidarse de las preocupaciones diarias. Reduce el estrés, mejora la autoestima y la confianza en uno mismo.

Física: Algunos estilos de Tai Chi, te harán trabajar hasta sudar. Con la práctica habitual, el cuerpo gana en fuerza y en flexibilidad. Los movimientos logran que la sangre fluya hacia las extremidades, aspecto que mejora notablemente la circulación. El hecho de activar la circulación previene la aparición de las varices y de la celulitis, alivia la fibromialgia.

La práctica de Tai Chi puede incrementar la resistencia natural del cuerpo a las enfermedades, proporcionar energía y mejorar la función de los órganos internos al fortalecer el sistema inmunológico. Los movimientos suaves son ideales para las personas con problemas en las articulaciones y las posturas mejoran la fuerza en la columna vertebral.

Emocional:
Reduce el nivel de algunas hormonas de estrés, y gracias a esto, el cuerpo y mente empezarán a descansar gracias al estado de tranquilidad que logra a través de la práctica del Tai Chi.

Esta practica también mejora nuestra autoestima y auto-confianza. Es una disciplina ideal para ser practicada por chicos hiperactivos, porque ayuda a calmar su mente. También es muy apropiada para los niños tímidos, ya que aumenta su confianza. El Tai Chi da más importancia a la técnica que a la fuerza. De hecho, como es una rutina de bajo impacto, es especialmente adecuada para adultos mayores y para gente con problemas de obesidad.

martes, 10 de agosto de 2010

Trastorno bipolar


Los distintos tipos de trastornos afectivos bipolares
El Trastorno Afectivo Bipolar
afecta el estado de ánimo y el comportamiento de las personas con períodos depresivos, de profunda tristeza, episodios maníacos de alegría, euforia e hiperactividad y fases de irritabilidad, su causa es un desequilibrio químico en el cerebro por lo que su alternativa curativa tiene que ser farmacológica.

Algunos autores reconocen distintos tipos de trastornos afectivos bipolares, hasta el presente son cuatro los citados: Trastorno Bipolar tipo I, Trastorno Bipolar tipo II, Ciclotimia y Trastorno Bipolar no clasificado.

El de tipo I, las personas experimentan episodios maníacos con o sin fases depresivas. El de tipo II se caracteriza por episodios de euforia pero con por lo menos algún episodio de depresión. Es difícil de diagnosticar porque la euforia no llega a la fase maníaca. La Ciclotimia, alterna el comportamiento de la euforia con la tristeza. Los demás trastornos bipolares entran en la cuarta categoría.

En la fase depresiva las personas sienten pesimismo, sensación de vació, sentimientos de culpa, de desesperanza, problemas para trabajar, tomar decisiones, insomnio, perdida o por el contrario aumento de peso, tristeza, ansiedad y desesperación.

En los períodos maníacos la persona que sufre el trastorno tiende a presentar una autoestima exagerada, a hablar sin parar, aumenta su deseo sexual, se muestra eufórico en su manera de ser, lo cual lo lleva a sensaciones de grandeza, a amenazar a otros, a ser hostil y a conductas inesperadas. También, exterioriza una gran irritabilidad, ausencia de buen juicio y comportamientos exaltados e inapropiados en público.

Cómo es un trastorno fisiológico más que psicológico requiere tratamiento bioquímico a través de fármacos. Es una enfermedad crónica que acompañará a la persona toda su vida por lo que la medicación igualmente será permanente.

La dosificación es complicada por lo que requiere asistencia psiquiátrica constante dependiendo la fase en la cual se encuentre el paciente dado que un antidepresivo en exceso lo puede sacar de la depresión y provocar la fase maníaca y viceversa.

Se necesita de un seguimiento tanto por el ajuste de medicación, como por la necesidad psicoterapéutica que requiere la persona para enfrentarse a ciertos contratiempos.

lunes, 19 de julio de 2010

Saber escuchar


Saber escuchar es una de las mejores cualidades que tenemos. Las personas huyen de aquellas que hablan mucho. Aquellas que hablan hasta cuando duermen, son personas con diversos desórdenes psicológicos

Si no se sabe que decir, mejor quedarse callado. Si lo que se va a decir no ayudará ni contribuirá con nadie, es mejor guardarlo para otra oportunidad.

Para llegar al poder, un gobernante debe saber hablar, saber comunicarse, convencer. Pero, para mantenerse en el poder y hacer las cosas exitosamente, debe saber escuchar.

Aprender computación, saber escribir, saber pintar, son conocimientos que debemos adquirir, pero, hablar sabemos todos, la diferencia fundamental es como y cuando hablar, el primer paso es aprender a escuchar. En los antiguos templos iniciáticos donde se dieron los primeros pasos fundamentales para la sabiduría universal, lo primero que se enseñaba era a callar. Los aprendices o neófitos, los recién iniciados, no hablaban nunca hasta que el Maestro les dijera que ya estaban preparados.

Una historia se dio en un santuario de Japón, cuando el Maestro estaba entrevistando a un probable nuevo discípulo. El candidato desde el comienzo habló todo lo que podía, pretendiendo impresionar al Maestro a fin de que lo pusiera en niveles más avanzados.

El Maestro varias veces intentó detener su hablar, pero no lo consiguió. Entonces, pidió que trajeran una tetera y una taza. Cuando se las trajeron le dio la taza al candidato y comenzó a vaciar té hasta que éste se derramó.

El parlanchín le dijo: Maestro, el té se ha derramado y ha caído al suelo. Entonces el Maestro replicó, la sabiduría es como este té, si no vienes con tu taza vacía el té se derramará terminando en el suelo. Si tú no vacías tu taza, no podrás aprender.

La naturaleza nos dice que debemos escuchar el doble de lo que hablamos.

Tampoco se trata de oír, sino de saber escuchar. Si alguien viene a decirnos cosas importantes, debemos prestarle toda la atención requerida. Al principio puedes dejar que hable todo lo que quiera, pero, si deseas ayudar debes ir guiando el hablar de la otra persona.

La clave tanto para aprender a escuchar y la noción del como y que hablar, es el arte del saber cuando. El saber cuando, es el arte de la precisión de la vida. Esto se adquiere con saber escuchar.

Si logramos saber escuchar, mejorará la autoestima de nuestros amigos. Los mejores amigos son los que saben escuchar y no los que hablan mucho.

Al saber escuchar disminuyen los problemas o conflictos. Las malas interpretaciones se deben a que escuchamos o entendimos mal. Muchas veces se escucha al revés de lo expresado por el otro.

Si aprendemos a escuchar tendremos más sabiduría. El silencio es el mejor maestro de la vida. Escuchando se puede percibir mucho mejor los sentimientos. Si hablas mucho tus sentimientos se vuelven insensibles, ya que intentarás ganar.

No interrumpas, pero siempre puedes dar un abrazo, un apretón de manos en el mejor momento.

Nunca pierdas la postura cuando escuches. Eso te llevará también al saber cuando, ya que conservarás la calma.

Puedes escuchar sin hablar, puedes solo mirar a los ojos, asentir con tu cabeza y por último dar un abrazo.

lunes, 5 de julio de 2010

Sentimiento de culpa


Son muchas las situaciones en las que aparece en nosotros los sentimientos de culpa.

Tiende a generarnos un gran malestar, y puede llegar a desestabilizar nuestra propia autoestima. Los sentimientos de culpa son sentimientos sumamente poderosos, al conectarnos con el miedo al rechazo esto favorece la autoestima.

La culpa se enquista con una mayor facilidad en aquellos entornos autoritarios y críticos, en los cuales la persona recibe comentarios negativos por su comportamiento.

En caso, que los sentimientos de culpa ocurran durante la infancia, de manera inconsciente tiende a mantenerse en la edad adulta, apareciendo luego en las relaciones tanto personales como laborales.

Sentimientos de culpa: cómo abandonarlos

No se debe olvidar que lejos de tener una parte negativa, la culpa también posee una parte positiva, ya que nos hace responsable de nuestros actos para poder asumir las consecuencias de los mismos y reparar el daño que hayamos podido causar.

Su parte negativa pasa porque en vez de ayudarnos a ser conscientes de ese daño y repararlo, nos paraliza, y no nos permita actuar de manera realista y consecuente.

Es cierto que es imposible evitar los sentimientos de culpa, ya que por regla general la culpa responde a un mecanismo de defensa del cerebro que nos ayuda a enfrentar una situación sobre la que, generalmente, tenemos poco control.

Pero sí podemos hacer algo por evitar que ésta nos afecte, y se instale en nuestra vida, incluso cuando realmente no hayamos hecho nada negativo ni cometido ningún error.

Cómo superar los sentimientos de culpa

Para superar los sentimientos de culpa, en primer lugar se debe desnudar la tristeza que subyace tras ella.
Especialmente porque esa tristeza es necesario sentirla, superarla y liberarla.

Contar con el apoyo de un terapeuta, nos ayudara a desestructurar la culpa, viéndola de otra manera, trabajar el autoconocimiento, y entendiendo por qué nos reprochamos determinadas cosas cuando en realidad no es necesario.
Si te sientes culpable por algo, seria bueno que dieras el gran paso de pedir disculpas y de esa forma te liberas del sentimiento de culpa.

jueves, 20 de mayo de 2010

Eustrés


Por lo general, tendemos a pensar en el estrés como algo desagradable y dañino que nos hace sentir mal. No obstante, existen diversos tipos de estrés. Uno de ellos recibe el nombre de euestrés. Se trata de un estrés positivo que nos hace sentirnos vivos y ver la vida como algo excitante. Por ejemplo, cuando juegas a tu deporte favorito, cuando ves una película de terror que te gusta, cuando te quedas hasta tarde trabajando en un proyecto que deseas realizar y terminar, estás experimentando este tipo de estrés.

El eustrés sucede cuando tenemos retos a los que nos enfrentamos con entusiasmo, cuando luchamos por alcanzar una meta, cuando tenemos una razón para levantarnos por la mañana. Sin todo eso, la vida empieza a parecer vacía y sin sentido.

Para sentirnos vivos necesitamos ese eustrés; sin él, podemos sentirnos tristes, deprimidos e incluso pensar que la vida no tiene ningún sentido. Es un tipo de estrés que nos mantiene felices y sanos.

Lo que determina que un acontecimiento suponga estrés positivo o negativo no sólo depende del acontecimiento en sí mismo, sino también de la percepción que una persona tenga de él. Si tu jefe te encomienda una tarea nueva, puedes verlo como un reto, o puedes verlo como una amenaza. Si lo ves como una amenaza, pensarás que es muy difícil, que no tienes la capacidad para hacerlo, que no sabrás, que quedarás mal ante tu jefe... Es decir, estarás experimentando un estrés negativo. En cambio, si lo ves como un reto, pensarás que vas a salir de la rutina habitual, que puede ser una oportunidad para quedar bien ante tu jefe, que tendrás que informarte porque no tienes claro cómo hacerlo, pero que enseguida encontrarás el modo porque confías en tu capacidad para solucionar problemas... Por tanto, estarás experimentando un estrés positivo o eustrés, mucho más saludable que el estrés negativo. Y sólo de vos depende ver las cosas de un modo u otro.

El eustrés es un estrés con connotaciones positivas para la salud y se considera una forma básica de motivación. El distrés es el estrés con connotaciones negativas para la salud y puede conducir a disfunciones, diferentes trastornos, enfermedades y muerte. Teniendo en cuenta sus efectos en los ejes emocional, biológico, psicológico y conductual, podemos distinguir adecuadamente entre estos dos tipos de estrés.

El eustrés presenta:
Desde el punto de vista de las consecuencias emocionales: alegría, felicidad y activación óptima.

Desde el punto de vista de las consecuencias biológicas: favorece el fortalecimiento del sistema inmunitario, permitiendo un mayor autocontrol de la activación cardiovascular.

Desde el punto de vista de sus consecuencias psicológicas: incrementa la autoconfianza y la autoestima. Permite una mayor percepción del control. Otorga expectativas más realistas sobre el logro de metas. Permite sostener relaciones interpersonales más firmes y fluidas, con una mayor percepción del apoyo social disponible. Aumenta la capacidad de desconexión, evitando la sobrecarga.

Desde el punto de vista conductual: favorece un mayor incremento en la motivación hacia hábitos saludables, mejorando la calidad de vida. En el caso de presencia de enfermedad, existe una mayor adherencia y seguimiento de los tratamientos médicos. Se facilita el diálogo y la capacidad de negociación.

martes, 11 de mayo de 2010

Reflexión


"Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta, y en el momento exacto.Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre... Auto-estima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es... Autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que acontece, contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama... Madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada... inclusive yo mismo. Hoy sé que el nombre de eso es... Respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable... Personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio, mi razón llamó esa actitud egoísmo. Hoy sé que se llama... Amor Propio.

Cuando me amé de verdad, dejé de temer tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los Mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es... Simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, me equivoque mucho menos veces. Hoy descubrí la... Humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme con el Futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama... Plenitud.

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mí corazón, ella tiene una gran y valiosa aliada. Todo eso es.... ¡SABER VIVIR!

No debemos tener miedo de confrontarnos... Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas."

El autor es anónimo me gusto y quise compartirlo con todos ustedes...

jueves, 22 de abril de 2010

La Envidia


"La envidia es la enfermedad de los mediocres": Napoleón Bonaparte
Sin embargo, nadie esta libre de sentirla en algún momento de sus vidas.
Más persistente que el odio, más intensa que los celos y antigua como el hombre. Así es la envidia, una pasión universal que nadie reconoce sentir.

Cuando no nos salen las cosas tal como queremos y vemos que los demás consiguen sin esfuerzo lo que a nosotros nos cuesta tanto o peor, ni siquiera hemos conseguido, podemos sentirnos tentados de caer en esa trampa sin sentido. La envidia es un sentimiento normal, pero si nos dejamos llevar por ella, nos convertiremos en seres amargados incapaces de ver ni de apreciar nuestros propios logros.

La envidia es un fenómeno universal, pero no es considerada por los psicólogos una de las emociones fundamentales, ni existe una expresión facial que la caracterice de forma exacta.
La envidia es un tabú social que se lleva en silencio porque, en el fondo, implica una declaración de inferioridad que no conviene revelar en público.

Envidiamos cuando comprobamos que otro alcanza algo que deseamos intensamente o cuando otra persona logra lo que nos es imposible realizar. El resultado, en cualquier caso, es que la autoestima se resiente.

Los psicólogos señalan que para compensar esta pérdida, que nos resulta insoportable, desarrollamos una serie de mecanismos muy particulares. Uno de ellos es infravalorar la ventaja del otro, nos autoconvencemos de que lo que ha conseguido, no es para tanto. Otras tácticas pasan por buscar desventajas en otros campos que compensen su superioridad, desvirtuar a la otra persona en su conjunto o criticar el sistema que permite que se dé semejante situación.

No envidiar lo que no conocemos, porque no sabemos lo que esa persona ha luchado por ocupar el lugar donde está o que ha tenido que sacrificar para conseguir lo deseado, quizás sin saberlo vivas una vida más plena de lo que esa persona a quien envidias tiene.

Suele suceder que las personas se sienten poco comparadas con el resto, pero vivir la vida en comparación con los demás es una tarea extenuante. Lo primero que debemos hacer es agradecer lo que ya tenemos, mirar con sumo cuidado y detalle al alrededor y tener cuenta de que has sido bendecido con un sin fin de cosas.

Aprender a ser agradecido de lo que se tiene.
En una autoestima fuerte no hay lugar para la envidia, no le prestes atención a quien no quiere que demuestres tu potencial y tampoco te engañes admirando lo que los demás poseen, recuerda que no todo lo que brilla es oro.

Don Quijote: "Todos los vicios, Sancho, traen un no sé qué de deleite consigo; pero el de la envidia no tal, sino disgusto, rencores y rabias".

martes, 20 de abril de 2010

Aprender a decir "No"


Sabemos que expresar con cierta claridad nuestros sentimientos, emociones o motivos principales nos ayuda a aumentar nuestra autoestima, dado que tenemos claro quienes somos, qué queremos, y lo que deseamos en todo momento.

Sin embargo, a veces, existen momentos en los que no somos capaces de decir “no”, o al menos somos capaces de decirlo pero luego nos sentimos culpables.

Para poder mantener una autoestima alta y, sobretodo, una vida psicológica y psíquica sanas, saber negarse a aquellas proposiciones o compromisos que en realidad no deseamos aceptar son cuestiones prácticamente indispensables.

Y es que ser capaces de decir “no” nos permite ahorrar tanto tiempo como energía, e incluso evitarnos algún que otro dolor de cabeza o, simple y llanamente, sentirnos mal o culpables.

El problema en estas ocasiones es que a menudo tenemos que pagar por ir en contra de lo que los demás esperan de nosotros, dado que el sentimiento de culpa concentra mucho poder, al conectarnos al miedo de no ser aceptados.

¿Existen bases o consejos que nos ayuden a decir “no” cuando no deseamos algo sin sentirnos culpables?

Un buen comienzo puede ser mostrar interés hacia la otra persona o su propuesta en sí, aunque no la compartamos o, simplemente, no deseemos llevarlo a cabo.

Es recomendable expresar con claridad la razón por la cual no deseamos o no podemos aceptar ese compromiso, y decir lo que pensamos sin miedo a herir o a hacer daño.

No es no y hay una sola manera de decirlo.No.

Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.

No se dice de una sola manera.

Es corto, rápido, monocorde, sobrio, escueto.No.

Se dice una sola vez, No.

Con la misma entonación, No.

Como un disco rayado No.

Un No que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín, no es No.

Un no que necesita explicaciones y justificaciones no es No.

No tiene la brevedad de un segundo.

Es un no, para el otro porque ya fue para uno mismo.

No es No, aquí y en otro país.

No, no deja puertas abiertas ni entrampa con esperanzas, ni puede dejar de ser No, aunque el otro y el mundo se pongan patas para arriba.

No es el último acto de dignidad.

No, es el fin de un libro, sin más capítulos ni segundas partes.

No, no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con símbolos devueltos; ni con pena y menos aún con satisfacción.

No es No, porque No.

Cuando el no es No, se mira a los ojos y el no se descuelga naturalmente de los labios.

La voz del No, no es trémula ni vacilante, ni agresiva, no deja duda alguna.

Ese No, no es una negación del pasado, es una corrección del futuro.

Y sólo quien sabe decir No puede decir sí.

De esta forma evitaremos sentirnos culpables cada vez que no queremos hacer algo.

domingo, 18 de abril de 2010

Terapia Regresiva


La psicoterapia es el proceso de asistencia al paciente para llevarlo a un estado de armonía y equilibrio. En el campo de la regresión esos objetivos son similares a los que plantea cualquier otra forma de psicoterapia: el alivio de las crisis y conflictos, mejora de las relaciones y el aumento del sentido de autoestima. Uno de los objetivos más importantes es la aceptación de quién uno es en cualquier nivel o área de nuestras vidas, llevando la persona a un sentimiento de confort y bienestar consigo mismo en cualquiera que sean las situaciones en que la vida nos ha colocado. La terapia regresiva es hacer consciente lo inconsciente, de manera que podamos ser nuevamente libres a la hora de tomar opciones o decisiones y no sigamos actuando por condicionamientos inconscientes.

La psicoterapia de regresión es una terapia breve que da la posibilidad de sanar heridas psicológicas y físicas, dada la conexión que existe entre mente y cuerpo.

La Terapia resulta beneficiosa para el tratamiento de diversas patologías, donde puede estar comprometido el cuerpo, como en las llamadas enfermedades psicosomáticas, gastritis, psoriasis, hipertensión arterial, asma, alergias, etc. Y en aquellas que corresponden a perturbaciones emocionales, como pueden serlo los trastornos de ansiedad: fobias, ataques de pánico, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno por estrés postraumático; trastornos del estado de ánimo, estado depresivos, estados de angustia, etc.

Esta modalidad de trabajo también suele utilizarse en la resolución de problemáticas relacionadas con: dudas o confusiones acerca de elecciones de carrera de estudio, de trabajo, conflictos de relación familiar, de pareja, laboral, interrogantes acerca de la tarea o misión a desempeñar en la vida presente.

Los estados alterados de conciencia no son inusuales. Muchos de nosotros entramos en estados alterados de conciencia sin darnos cuenta, cuando estamos leyendo un libro o viendo un programa de TV, tan atentos que dejamos de escuchar las voces o el tráfico o cualesquiera que fueran los ruidos que existieran a nuestro alrededor. A veces esto también ocurre mientras conducimos por una autopista y cuando miramos el reloj ha transcurrido mucho tiempo sin que nos diéramos cuenta de ello porque estábamos muy concentrados en nuestros pensamientos.

En la terapia regresiva se utiliza esa capacidad mental de concentración interna para recuperar del archivo de nuestro subconsciente, recuerdos de nuestra infancia, adolescencia, periodo perinatal, incluyendo el nacimiento.

Uno de los privilegios de este tipo de terapia es poder recuperar niveles de conciencia y comprensión espiritual que luego se utiliza para transformar creencias, ideas o la manera cómo enfrentamos nuestra vida actual.

Hoy en día existe mucha confusión sobre regresiones hipnóticas o no hipnóticas y esto sólo ocurre porque hay muchos malentendidos y una mala información sobre la hipnosis.

La hipnosis lo único que pretende es provocar una relajación en la persona y enfocar su atención internamente. Se podría dejar de hablar de hipnosis y hablar tranquilamente de relajación, puesto que si la técnica fuera hipnótica se produce en un segundo grado de hipnosis en el cual la persona siempre está completamente consciente. Sólo en un tercer grado de hipnosis la persona puede crear una amnesia espontánea o provocada y no recordar nada en absoluto de lo que ha experimentado. Esta es la hipnosis que se utiliza en escenarios teatrales o en televisión, pero nunca en terapia clínica.

Algunos terapeutas utilizan técnicas mixtas de relajación y sugestión hipnótica muy eficaces para lograr la profundidad que se desea para que ocurra la regresión.

Esta terapia puede ser usada simultáneamente con otros métodos tradicionales, como ser tratamiento medico, psicológico o psiquiátrico.

martes, 23 de marzo de 2010

La necesidad del psicologo


Vivimos en una sociedad compleja donde existe la oportunidad de estar al tanto de todas las novedades que ofrece la tecnología de última generación como así también de apreciar cómo viven las personas con alto poder adquisitivo.

Se confunde de este modo el Ser con el tener. Se deja de lado la propia individualidad y el propósito en la vida para torcer el destino y pretender ser otro.
La publicidad impulsa a comprar más cosas de las que se necesitan y a gastar más de lo que se gana; y lejos de aceptar el propio cuerpo, la mayoría desea parecerse a los patrones que la moda impone.

La alienación que sufre el hombre moderno lo sumerge en un estado de duda, temor e inseguridad porque ha perdido su propio ser esencial, que es el marco de referencia que necesita para poder vivir en armonía una vida natural.

La alienación es la pérdida de la identidad. Si el hombre no sabe quién es tampoco
Puede desarrollarse, crecer, ni tener proyectos; y el fracaso, esa experiencia que destruye la autoestima, es el mejor maestro que se necesita para aprender a recuperar el propio camino.
No hay una fórmula para vivir, porque la vida es como una novela sin libreto que obliga a ser creativo a cada momento.

El Psicólogo en nuestros días, es el único apoyo confiable para aprender a escucharse a si mismo y llegar a entenderse más y a conocerse mejor.
Se trata de un profesional entrenado para saber escuchar, señalar y mostrar todas las alternativas que no se logran ver cuando se vive una vida inconsciente, avanzando a ciegas con el piloto automático.

Es el único que puede encontrar la manera de que una persona que está sufriendo se de cuenta que el dolor no se puede evitar pero que sí podemos ahorrarnos el sufrimiento; que es el sentimiento que se experimenta cuando no se acepta la realidad tal cual es.

El hombre necesita vivir muchos años de sufrimiento para llegar a entender que la mayoría de las cosas no se pueden controlar, porque si tienen que ocurrir, ocurren igual, independientemente de lo que él haga.

Esta vida alienada que nos toca vivir necesita de la participación permanente de un Psicólogo de cabecera. Alguien que apoye las decisiones, que fortalezca la autoestima, que muestre los efectos perniciosos que tienen el maltrato, el egoísmo y la falta de amor.

Los problemas familiares no se resuelven solos porque el hábito crea un sistema de relación cada día más estructurado y más difícil de modificar.
La gente no quiere sentarse en familia para hablar de los problemas y sin un interlocutor no comprometido que escuche sin hablar, continúan solos defendiendo sus posturas personales en permanente batalla, con el objetivo de ganar la lucha pero arriesgándose a perder los afectos.

A veces el miedo a perder el amor expone a perder la propia identidad porque no se sabe que no se puede amar sin antes estar contento con uno mismo.
El otro ama a alguien principalmente porque es diferente a todos los demás, sin embargo casi todos se esfuerzan por no ser ellos mismos y quieren desesperadamente parecerse a otros.
Los mensajes contradictorios de los padres afectan a los niños sin darse cuenta. Ellos aman a sus hijos, sin embargo sin saberlo les están haciendo un daño.
El Psicólogo trata de modificar la comunicación familiar que muchas veces transmite valores opuestos.

Vivir en pareja es una experiencia que puede resultar demoledora, generalmente porque cada uno de sus integrantes no está dispuesto a renunciar a vivir como una persona sola.
Cuando no existe conciencia de nosotros no hay posibilidad de formar un buen vínculo, porque prevalecerá el tuyo y el mío que bastará para fomentar la discordia; porque una pareja significa vivir una individualidad que se desarrolla y crece, para compartirla con amor.

Las distintas etapas de la vida nos enfrentan a nuevos desafíos y a nuevas experiencias que pueden ser mucho más gratificantes que las anteriores; porque la vida es evolución hasta el último día de nuestra existencia, y es inútil aferrarse a viejas fórmulas, porque los nuevos retos exigen siempre nuevas estrategias.
La importancia de la Psicología ha obligado además a insertarla en todas las áreas de la sociedad que impliquen relaciones humanas.

Tanto en la carencia como en la abundancia la Psicología tiene mucha importancia.

lunes, 21 de diciembre de 2009

El Apego


El apego es el lazo emocional que se desarrolla con los padres y que nos proporciona desde que nacemos la seguridad emocional indispensable para el desarrollo de nuestras habilidades psicológicas y sociales.

El apego
en los adultos se caracteriza por miedo a la libertad y es entonces cuando perdemos el poder interior.
Cuando sentimos apego nos volvemos dependientes de una persona, de un evento, de una circunstancia, como una seguridad exterior, no como un punto de apoyo interior.

Todos nos aferramos a algo, pero hay gente que elige ese modo de conectarse con las cosas y las personas para convertirlo en su modo de vida.
A muchos les cuesta tirar cosas por su significado. No pueden tirar libros, cartas, fotografías, estampitas, regalos y todos esos objetos que todos vamos acumulando porque nos da no se qué desprendernos. Otros guardan todo lo demás aunque no tenga significado salvo la probabilidad de necesitar algún día ese desperdicio, como si vivieran en una isla desierta.

El apego muchas veces nos hace perder el poder, porque nos hace perder el punto de apoyo interior y este es autonomía.
La autonomía es la condición fundamental de la personalidad. Solamente cuando somos autónomos, nos aceptamos, nos reconocemos, somos dueños de nuestra vida, poseemos el control.

El apego
es la ilusión de que las cosas son permanentes, es la resistencia al cambio, la negación de la muerte y la no aceptación de que todo termina algún día.
Los objetos nos atan a este mundo contingente y se convierten en pesados bultos para el alma. Son anclas que mantienen la conciencia a nivel del piso y no nos dejan asomar la cabeza para ver el horizonte.
Es verdad que las cosas nos dan seguridad y mejoran nuestra autoestima; como una casa, un auto, un seguro de vida, aunque la vida sea pura incertidumbre.

El apego negativo lo llamamos rechazo o aversión y hace referencia al resentimiento.
El apego no solo es la dependencia de otro, el apego siempre es la dependencia de un sentimiento. Los apegos se dan en el campo emocional.

Una relación es de apego si produce sufrimiento, no hay sufrimiento sin apego. La condición del sufrimiento es el apego.
De tal manera que la mejor manera de unirse es, paradójicamente, liberarse.

La mejor manera de encontrarse es desaparecerse. La mejor manera de no rechazarme es, paradójicamente, aceptarme a uno mismo.
Si yo te necesito a vos para llenar mis vacíos, pobre de vos y de mí, porque te voy a atrapar en una prisión de sentimientos llenos de oscuridad y tristeza.

domingo, 30 de agosto de 2009

Autoestima; Exitos y fracasos


La autoestima es un sistema interno que a través del cual cada persona genera un criterio respecto de sí mismo. Esto implica una valoración de sus habilidades, su aspecto físico, su capacidad de relacionarse con los demás, en síntesis, la construcción de una imagen personal subjetiva. En efecto, el juicio que surge a partir de la autoestima puede corresponderse o no con lo que objetivamente somos o incluso, con lo que otros pueden ver en nosotros.

Según como se encuentre nuestra autoestima, ésta es responsable de muchos fracasos y éxitos, ya que una autoestima adecuada, vinculada a un concepto positivo de mí mismo, potenciara la capacidad de las personas para desarrollar sus habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal, mientras que una autoestima baja enfocará a la persona hacia la derrota y el fracaso.
La vida está hecha de éxitos y de fracasos y el fracaso, aunque nos produzca sufrimiento nos ayuda a templar el carácter.

Se aprende más con los fracasos que con los éxitos porque nos obliga a analizar desde otra perspectiva los hechos que no han dado los resultados esperados.
Grandes genios de la humanidad fracasaron durante su vida sufriendo indiferencia y miseria; y recién después de muertos fueron reconocidos.
El fracaso disminuye la autoestima y provoca la aparición de desconfianza y duda sobre nuestros proyectos. Es como caer en el vacío porque nosotros éramos ese proyecto y nos quedamos sin saber qué hacer.

Los proyectos deben descansar sobre bases sólidas, realistas, coherentes y no deben abarcar demasiado; pero si nos sorprende el fracaso no hay que dejarse vencer por el desaliento. Asumir el fracaso y empezar de nuevo con tenacidad, fortalece.
Cuando estamos pendientes de los resultados, la esperanza le da sentido a la vida, sin darnos cuenta que el proceso creativo, que se desarrolla en el aquí y ahora, tiene valor en sí mismo independientemente del producto.

El descontento nace con la necesidad de reconocimiento. Necesitamos que los otros nos confirmen lo que nosotros dudamos, la verdad sobre nuestro propio valor, que no se puede medir por todo lo que hacemos porque somos mucho más que nuestras obras.
Lo mejor es ser honestos con nosotros mismos y actuar con honestidad dando lo mejor para el bien propio y de los demás, porque vale más la intención que el objeto.
Cada ser humano es único y la vida es una oportunidad para desarrollar el potencial con un estilo propio y una forma singular de expresarlo.

Para cada uno de nosotros el concepto de autoestima e imagen de si mismo son fundamentales para comprender los procesos psicológicos que suceden en un sujeto. Nos desenvolvemos en una sociedad que cada vez valora más lo que se tiene a nivel material y cada vez menos lo que se tiene a nivel humano. Cada época se rige bajo determinadas leyes o conceptos colectivos que circulan socialmente y en esta época lo que nos rige son las leyes del mercado.

La mayoría de las personas fracasan en sus proyectos antes de tener éxito, pero lo valioso es el intento y seguir adelante, porque el fracaso no define nuestra personalidad que no debe sentirse subestimada por los obstáculos.
Conocer nuestras aptitudes y limitaciones es vislumbrar nuestro propósito y nuestras fronteras y el desconocimiento propio y la baja autoestima atentan contra nuestro desarrollo. Extraer de uno mismo lo mejor e intentar concretarlo, sin miedo al fracaso, es la mejor fórmula para vivir una vida plena.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Obesidad


Definimos a la obesidad como una enfermedad crónica manejable que trae consigo diversos problemas, muchos de estos son serios y pueden provocar diversos consecuencias en la salud, poniendo en riesgo, la vida de aquel que la padece.

Como problemática biopsicosocial es una cuestión compleja y sus causas combinan factores genéticos, psicológicos, conductuales, culturales etc.Si bien es fundamental tratarla por las consecuencias que provoca en la salud del paciente, también es indispensable establecer los aspectos psicológicos que en la misma subyacen ya que estos son causa y efecto al mismo tiempo. Considerando que vivimos en una cultura determinada y que esta tiene modos de valorar, de creer, de comportarse, en la que se establecen parámetros de lo que se debe ser, la persona con sobrepeso, en muchos casos, queda excluida.

Diversos estudios científicos han mostrado que, socialmente, se culpa a la persona de ser obesa por considerarla como un acto voluntario, haciendo juicios de valor a priori y por ende, descalificándola, pero, lo más grave de este modo de valorar es que, aquel que la sufre, lo cree de ella misma y se auto-excluye por sentirse un ser devaluado, estableciendo relaciones con los otros desde un lugar desigual por su baja autoestima, con una imagen corporal menospreciada y sintiéndose incapaz, hasta de, continuar una dieta.

Muchos de los pacientes con exceso de peso se caracterizan por la falta de confianza en si mismos.Los pacientes obesos o con sobrepeso sostienen mitos como, “tomo un vaso de agua y engordo”, “es un problema glandular”, “hago dieta y no adelgazo”, “no ceno”, etc.) Los que lo llevan a considerarse victimas de sus padecimientos y circunstancias y no les permite controlar el problema, los que los enfrenta a decepciones constantes consigo mismo.Si bien la obesidad es una enfermedad crónica, esta es manejable, es decir se puede dejar de ser gordo y es justamente en este aspecto donde la persona requiere de ayuda.

La asistencia integradora es lo adecuado, complementando los tratamientos de las distintas especialidades que requieren la atención de cada persona en particular.La psicoterapia debe tener en cuenta también una integración de la persona en sus distintos aspectos.El poder identificar cuáles son los factores que inciden en el aumento de peso, como así también, los que imposibilitan el control del mismo es el paso inicial para que el paciente acepte su realidad y comience a transformar las experiencias internalizadas de frustración en acciones donde el sentir y el pensar estén en función de un proyecto de vida diferente.

domingo, 15 de marzo de 2009

Características de la autoestima.


La autoestima es el sentido de la propia valoración o autoevaluacion.
Las personas con autoestima alta son confiados, curiosos e independientes. Confían en sus capacidades, se adaptan con facilidad a los cambios y toleran las frustraciones y las criticas.
Las fuentes de la autoestima son la percepción que tienen las personas de ser competentes en aspectos importantes de sus vidas y el apoyo social que reciben de otras personas.

Abraham Maslow, un psicólogo norteamericano, desarrollo en la década del 60, la teoría de que todos los seres humanos necesitan sentirse competentes, recibir aprobación y reconocimiento, y sentir que han alcanzado algo que consideran valioso. Denomino a esto ultimo “necesidad de autorrealización”, sin la cual el ser humano, según su teoría, no puede alcanzar la autoestima, la ubico en la cima de una jerarquía de necesidades, en la base ubico a las necesidades básicas (De satisfacer el hambre, la sed, los deseos sexuales).

De acuerdo con Maslow, solo después de de satisfacer los niveles mas bajos de necesidades, una persona esta libre para llegar a la satisfacción de las necesidades mas elevadas de autorrealización, que como dijimos, esta directamente relacionada con la autoestima.

Necesidades Básicas; Satisfacer el hambre, la sed, y los impulsos sexuales.
Sentirse seguro y fuera de peligro.

Necesidades Psicológicas; Necesidades de pertenencia y amor; ser aceptado y pertenecer a un grupo o a una comunidad.
Necesidades de autoestima; obtener logros, ser competente, ganar aprobación y reconocimiento.

Necesidades de autorrealización; Necesidad de desarrollar sus propias potencialidades.


Pero por sobre todas las cosas cada persona tiene diferentes características y matices, esto es solo un concepto de un autor, en la década del 60, y la ciencia avanza a todo ritmo. Seguramente abra otros autores con pensamientos mas modernos y con otros conceptos.